Blog para el despertar de la consciencia

Entradas etiquetadas como ‘stress’

BRUCE LIPTON: EL PODER DE LA CONSCIENCIA

Acabo de ver esta entrevista de Bruce Lipton, es del 2009 pero completamente vigente. Consigue relacionar biología y espiritualidad a tal punto que justifica una con la otra y ambas se sustentan. Esta entrevista aporta un punto de vista muy razonable y comprensible sobre todo para aquellas personas más “racionales” que necesitan argumentos empíricos… Comienza hablando de las células madre y de cómo células genéticamente idénticas acaban desarrollando hueso, músculo o grasa, simplemente porque están en ambientes diferentes.

Te lo recomiendo!

Anuncios

RELÁJATE Y OBSERVA EL MUNDO A TU ALREDEDOR

Te deseo un feliz fin de semana

12 PASOS PARA SIMPLIFICAR TU VIDA…

Wayne Dyer – “EL CÓDIGO DE SANACIÓN EMOCIONAL” C.S.E.

Si no estás preparado para el Espíritu, lo más probable es que no sientas el resplandor de la inspiración. Dios estará a tu lado, te enviará la orientación, y las personas, que necesitas; pero si estás completamente ocupado, te perderás de estos regalos que pueden transformar tu vida.

1. Ordena tu vida, sentirás una gran oleada de inspiración cuando te deshagas de cosas que ya no son útiles en tu vida

• Regala las cosas que llevas uno o dos años sin utilizar.
• Regala esos archivadores viejos que ocupan espacio y que casi nunca utilizas.
• Dona juguetes, herramientas, libros, bicicletas y platos que no utilices a instituciones de caridad.
Elimina todo aquello que te despierte el deseo de adquirir objetos que contribuyan a una vida desordenada. Recuerda lo que dijo Sócrates: “Está más cerca de Dios quien necesita menos”. Así que mientras menos posesiones necesites asegurar, cuidar, desempolvar, organizar y mover, más próximo estarás a escuchar el llamado de la inspiración.

2. Elimina de tu agenda las actividades y obligaciones innecesarias e indeseables

Si no estás preparado para el Espíritu, lo más probable es que no sientas el resplandor de la inspiración. Dios estará a tu lado, te enviará la orientación, y las personas, que necesitas; pero si estás completamente ocupado, te perderás de estos regalos que pueden transformar tu vida. Así que dile no a las exigencias excesivas, y no te sientas culpable de inyectar una dosis de tiempo libre a tu rutina diaria.

3. Asegúrate de que tu tiempo libre sea libre

Ten cuidado con esas invitaciones que pueden mantenerte en la cúspide de la pirámide social, pero que te impiden el acceso a una inspiración gozosa. Si los cócteles, las reuniones sociales, los eventos para recaudar fondos, e incluso charlar y beber con los amigos no es la forma en que realmente quieres pasar tu tiempo libre, no lo hagas. Rechaza las invitaciones que no activen sensaciones de inspiración.
Creo que pasar una tarde leyendo o escribiendo cartas, viendo una película con un ser querido, cenar con mis hijos o hacer ejercicio, es más inspirador que asistir a un evento en el que suelen abundar las conversaciones inútiles. He aprendido a rechazar esos eventos sin tener que disculparme, y eso me ha permitido tener más momentos de inspiración.

4. Saca tiempo para la meditación y el yoga

Saca por lo menos 20 minutos diarios, siéntate en silencio y establece un contacto consciente con Dios. Escribí un libro sobre este tema, “Cayendo al abismo”, así que no me extenderé más. Sin embargo, diré que he recibido miles de mensajes de personas de todo el mundo en los que me expresaron su agradecimiento por haber aprendido a simplificar su vida cuando comenzaron a meditar. Te invito a que busques un centro de yoga cerca de tu casa y comiences a practicar con regularidad. Las recompensas son maravillosas: te sentirás menos estresado y más saludable e inspirado por todo lo que podrás hacer con y por tu cuerpo en muy poco tiempo.

5. Regresa a la sencillez de la naturaleza

No hay nada que sea más inspirador que la naturaleza. La fantasía de regresar a una vida menos tumultuosa casi siempre implica vivir en el esplendor de las montañas, los bosques o de un valle, en una isla, cerca al mar, o al lado de un lago. Estos deseos son universales, pues la naturaleza ha sido creada por la misma Fuente que nos creó a nosotros. Estamos constituidos por las mismas sustancias químicas de la naturaleza (somos polvo estelar, ¿recuerdas?).
Tu deseo de simplificar y de sentirte inspirado es impulsado por el deseo de ser tu “yo” natural, es decir, la naturaleza de tu yo. Así que camina o acampa en el bosque; nada en un río, lago o en el mar; siéntate frente a una fogata, monta a caballo, o esquía en la nieve. Esto no significa que tengas que darte unas vacaciones largas ni planearlas con meses de anterioridad: no importa dónde vivas, a pocas horas siempre habrá un parque, campamento o sendero que te permitirá disfrutar de la sensación de estar conectado con todo el Universo.

6. Marca distancia entre tú y tus críticos

Decide alinearte con personas que también quieran encontrar una inspiración simplificada. Dales una bendición silenciosa a quienes andan buscando defectos o son amigos de las confrontaciones, y apártate de su energía tan rápido como sea posible. Simplificarás tu vida enormemente si no tienes que justificarte ante nadie, y si recibes apoyo en vez de críticas. No tienes por qué soportar las críticas; simplemente agradece con amabilidad y promete pensar en lo que te digan, pues representa un conflicto que no te permitirá sentirte inspirado. No necesitas justificar tus deseos ni tu personalidad, pues esas sensaciones internas son el Espíritu que te habla: son pensamientos sagrados, así que no permi­tas que nadie los destruya.

7. Saca un tiempo para tu salud

Recuerda que el mayor problema de salud en nuestra sociedad parece ser la obesidad. ¿Cómo puedes sentirte inspirado y vivir con sencillez si consumes cantidades excesivas de alimentos y no haces el ejercicio que tu cuerpo te pide? Recuerda que tu cuerpo es el templo sagrado donde vives durante esta vida, así que saca un poco de tiempo cada día y haz ejercicio. Si sólo puedes darle una vuelta a la manzana, simplemente hazlo. De igual manera, incorpora a tu consciencia las pala­bras control de porciones: ¡tu estómago tiene el tamaño de un puño, no de una pala! Respeta tu templo sagrado y simplifica tu vida haciendo ejercicio y comiendo con moderación; ¡te prometo que te sentirás inspirado si comienzas a hacerlo ya!

8. ¡Juega, juega, juega!

Simplificarás tu vida y te sentirás inspirado si aprendes a jugar en vez de trabajar toda tu vida. Me encanta estar rodeado de niños porque me inspiran con sus risas y su frivolidad. De hecho, muchos adultos me han dicho: “Wayne, no has madurado: siempre estás jugando”. ¡Esto es algo que me enorgullece profundamente! Juego cuando hablo en el escenario, y juego mientras escribo ahora.
Quiero aprovechar para darle las gracias a Howard Papush, quien escribió un maravilloso libro titulado “Tiempo de receso: sorteando tu vida en medio de las tensiones”, el cual te recomiendo (Howard también ofrece seminarios en los que enseña a jugar y a divertirse). En su libro, Howard comparte esta hermosa frase de Richard Bach: “Tu vida está orientada por un aprendiz interior, por ese ser espiritual y juguetón que es tu verdadero yo”. Estoy totalmente de acuerdo: ¡por favor, entra de nuevo en contacto con tu yo real y juguetón, y aprovecha la menor oportunidad para jugar! Verás que todo será más dulce y más simple.

9. Disminuye el ritmo

Una de las observaciones más iluminadoras de Gandhi nos recuerda que, “La vida es algo más que aumentar el ritmo”. Este es un gran consejo para simplificar tu vida; de hecho, disminuye el ritmo de todas tus actividades durante un momento, aquí y ahora. Lee estas palabras lentamente. Desacelera tu respiración para que seas consciente de cada inhalación y exhalación…
Cuando vayas en tu auto, disminuye la velocidad y relájate. Desacelera tu forma de hablar, tus pensamientos y el ritmo frenético de todo lo que haces. Dedica más tiempo a escuchar a los demás; sé consciente de tu inclinación a interrumpir y a dar por terminadas las conversaciones, y opta más bien por escuchar. Detente y aprecia las estrellas en una noche despejada, o las formas de las nubes en un día gris. Siéntate en un centro comercial y observa cómo todas las personas parecen ir deprisa y sin rumbo alguno.
Si disminuyes el ritmo, simplificarás tu vida y te re­unirás con el ritmo perfecto con el que funciona la creación. Imagina que tratas de forzar a la naturaleza halando una planta de tomate que acaba de brotar: eres tan natural como esa planta, así que permítete estar en paz con la perfección del plan de la naturaleza.

10. Haz todo lo posible para evitar las deudas

Recuerda que estás intentando simplificar tu vida, así que no necesitas comprar objetos que la complicarán y la trastornarán. Si no puedes adquirirlos, olvídate de ellos hasta que puedas hacerlo; al contraer deudas, sólo agregas más capas de ansiedad a tu vida. Esa ansiedad te alejará de la paz, que es el lugar donde te encuentras cuando estás en Espíritu. Si tienes que trabajar más para pagar deudas, disfrutarás menos de tu vida actual; en consecuencia, estarás más lejos de la paz y la alegría, que son los símbolos de la inspiración. Te sentirás mucho mejor y disfrutarás tu vida si tienes menos en vez de contraer deudas que no te darán paz y tranquilidad, sino estrés y ansiedad. Y recuerda: el dinero que posees sólo es energía, así que niégate a conectarte con un sistema energético que no es real.

11. Olvídate del valor efectivo

Procuro no pensar frecuentemente en el dinero, pues he observado que las personas que lo hacen no piensan en casi nada más. Entonces, haz lo que tu corazón te diga que es lo que te hace feliz, en vez de pensar si será rentable o no. No te niegues a los placeres de la vida por razones monetarias; no determines tus compras por el hecho de obtener un descuento, y no te prives de sentir alegría porque no te hicieron una rebaja. Puedes llevar una vida feliz y satisfactoria, y si en este momento estás pensando que yo tengo el descaro de decirte esto porque tienes una situación financiera precaria, es porque tú mismo has levantado tu propia barrera de resistencia.
Deja de ponerle una etiqueta con precio a todo lo que tienes y haces: a fin de cuentas, en el mundo del Espíritu no hay etiquetas con precios. No hagas del dinero el centro de todo lo que tengas o hagas; más bien, descubre el valor inherente a todas las cosas: así simplificarás tu vida y regresarás al Espíritu. Un dólar no determina el valor, aunque vivas en un mundo que intenta convencerte de lo contrario.

12. Acuérdate de tu Espíritu

Si la vida te parece muy compleja, rápida, desordenada, frenética, o difícil, acuérdate de tu propio Espíritu. Estás enca­minado a la inspiración, un lugar sencillo y pacífico en donde estás en armonía con la sincronización perfecta de toda la creación. Viaja mentalmente allí y detente con frecuencia para recordar lo que realmente quieres.

Wayne Dyer
“EL CODIGO DE SANACION EMOCIONAL” C.S.E.

PÁRATE, RESPIRA, PIENSA

Todo va muy rápido, terremotos en Italia, hambruna, bancos que quiebran, políticos que nos mienten, empresas que cierran…

Párate y piensa, respira. Al respirar podrás empezar a escaparte de esa burbuja de irrealidad. Cuando pares y pienses, cuando te tomes el tiempo que tu yo necesita, podrás ver con claridad la auténtica realidad.

Cómo?

Es tan fácil o tan difícil como tú quieras que sea. De puertas para adentro sólo tú tienes la clave del cómo. Escúchate, sé consciente de esa sensación a la que nunca has hecho caso, entonces toma unas respiraciones, siéntete feliz y disponte a escucharla.

Respira.

Eso que pasa por tu cabeza son pregunas mezcladas con respuestas a mucha velocidad, eso, eso que no puedes entender es tu pensamiento alborotado.

Si eso te ocurre para, párate en seco, respira y escucha.

Busca un lugar agradable, huye de ambientes chungos, sin vida, con presiones, mal humor, envidias, celos, odios… Esa no es tu realidad.

Encuentra ese lugar y dedica unos minutos a tu respiración, es la clave para escapar de la irrealidad que nos impone la televisión, la prensa, la radio… la gente.

Respira más, respira mucho y párate. Siente tu interior, tus voces, tus pensamientos mezclados y pregúntate eso que te angustia. Pregúntate cómo, cuándo, por qué y entonces siéntete feliz, respira y escucha la respuesta dentro de tí.

Siempre está ahí la respuesta pero nunca queremos escucharla… miedo, inseguridad, comodidad… pero la respuesta la tienes en tu interior, la respuesta forma parte de tí, la respuesta siempre eres tú.

Por qué?

Somos un puñado de átomos, somos un cascarón de materia que sirve de vehículo para que un alma/espíritu puro y de luz pueda transitar en esta densidad llamada Realidad.

Por eso, sencillamente, estamos conectados con el Universo, por eso SOMOS el Universo y tenemos, por ende, todas las respuestas a todas las preguntas, pero no tenemos tiempo para escucharlas, ni tan sólo tenemos tiempo para formularlas.

Entonces párate, respira y piensa. Sé.

Por qué?

Somos luz, literalmente luz, no es una metáfora poética, somos luz, emitimos energía igual que un planeta o una piedra del río, pero nuestros ojos que sólo captan unos pocos miles de colores no están preparados para percibir la inmensa bacanal de luz que somos. Si pudiésemos ver lo que somos con nuestros ojos físicos dejaríamos lo que estamos viviendo y nuestra vida cambiaría en la mayor parte de los casos.

-No me lo creo.

Bien, no te preocupees, no creerlo es un indicio de luz ya que has llegado a leer hasta aquí.

Si no te lo crees es porque todavía no sabes respirar, parar y pensar. Es porque lo has probado poco.

Tómate tu tiempo, necesitas aislarte un par de minutos, aprovecha el tiempo en el baño, cuando conduces, cuando vas a dormir y párate, respira y siente las sensaciones de tu interior. Siente los impulsos reprimidos que brotan en tu mente en forma de imágenes. Déjate llevar por esos sentimientos positivos y descarta las imágenes negativas, de envidia, de odio, de engaños, de angustias. Elige lo otro.

Por qué?

Porque eres libre, piénsalo y verás. Elegir es un ejercicio de libertad. Elegir es poner en riesgo tu seguridad y tu comodidad por unos minutos para ascender otro escalón desconocido, y eso siempre da miedo. Elegir te permite después sentirte vivo y ser la persona más feliz. Lo otro es miedo y oscuridad, y si, somos seres de luz.

La clave está en la respiración porque  si no respiras te mueres en menos de 4 minutos. Es así de sencillo.

Si no comes te mueres en un mes. Si no bebes te mueres en unos días. Si no duermes te mueres en unas semas… pero si no respiras…

Dónde está la clave?

Deja de fumar. Yo, y sin que sirva de precedente hablo de mí, he fumado unos 25 años, y no sólo tabaco. Hace 5 que lo dejé y decidí respirar. Pruébalo, no importa lo lleno de alquitrán que estés, te sorprenderás de lo perfecto que es tu cuerpo y lo rápido que se recuperará. Sé consciente, elige la vida y comprobarás que eres luz.

Sólo entonces podrás empezar a entender lo que te estoy contando. Hay quien se ocupa de que continuemos dormidos, durante muchos siglos está elaborando de formas mil, trucos y engaños para que nos sea imposible despertar pero el tiempo se ha acabado. Tenemos periódicos que nos muestran noticias seleccionadas de muerte, guerra, destrucción, calamidades, pobreza, disturbios, robos… pero no nos muestran lo contrario. Igual ocurre con radios y televisiones del mundo. Tenemos tiendas que nos proveen de alimentos llenos de químicos y fitosanitarios que muestran unos frutos brillantes y lustrosos pero venenosos, y no nos ofrecen lo contrario. Tenemos trabajos en los que nos alientan a machacar a nuestros compañeros, a obviar nuestros principios de amor e igualdad (naturales en nuestra alma) para sustituirlos por la envidia, la avaricia, el odio y la competitividad; exención de valores. Y no nos dejan practicar lo contrario.

Por qué?

Porque se lo hemos permitido, porque hemos regalado nuestro poder generación tras generación. Tenemos ahora que recuperarlo de forma inmediata porque ya ha acabado el tiempo de dormir, ahora toca despertarse, lavarse la cara y mirarse en el espejo… toca pararse, respirar y pensar.

Cómo?

Fácil, no puede ser difícil. EMPIEZA ahora mismo mostrando tu mejor cara, haciendo lo mejor con tus peores enemigos, regalando aquello que ibas a vender, perdonando aquello que nunca perdonarías, hablando con aquella persona que nunca hablarías porque la odias, perdonando a todos y cada uno de los que te han insultado, odiado, evidenciado, denostado, perjudicado, maltratado. EMPIEZA AHORA MISMO comiendo aquello que SABES que es bueno para tí, deja de lado esos alimentos que te ofrecen en bandeja aquelllos que necesitan que sigas dormido para abusar de tu bondad. Tienes bastante? Quieres más pistas?

Deja tu trabajo, ese trabajo que te está consumiendo, que te llena de ira el domingo por la tarde porque piensas que mañana vas a volver a ser infeliz. Déjalo y respira, párate. No te va a pasar nada más malo de lo que ya tienes. NO te vas a morir de hambre, apóyate en los tuyos por un momento, toma aire, recupérate y verás cómo al dejar ese trabajo tu ser de luz comienza de nuevo a brillar, aunque no le hagas caso porque todavías estás reaccionando. Él te va a a ayudar a salir y a recuperar tu centro. Cambia tu vida si no te gusta, párate y respira de nuevo y mira al cielo, observa las nubes y los pájaros, ellos no necesitan VISA para vivir. Sonríe, respira de nuevo y piensa en lo que has dejado atrás. Asúmelo, hazte responsable, échale huevos (u ovarios) y da el paso en el vacío. Va a haber una mano que se coloque bajo tu pie y evite la caída. Créelo porque SIEMPRE es así. Si no lo sabes es porque todavía no lo has experimentado, luego, después, lo ves con una sonrisa y a veces incluso lloras.

Por qué?

Porque SOMOS ángeles, seres de luz que hemos decidido bajar a la tierra para experimentar esta densidad tan nueva (y tan jodida), sin necesidad, por el puro placer de aumentar nuestra experiencia, por vivir nuevas enseñanzas, y en el tránsito hemos dejado atrás todos nuestros superpoderes. Si, superpoderes. Y ahora llegó el momento de recuperarlos.

Cómo?

Sencillamente, no puede ser difícil. Con consciencia. Escuchando dentro. Tomando tiempo para calmar nuestros sentidos y orientarlos de fuera hacia adentro y escuchar, respirar y escuchar con el cerebro dentro de nosotros.

LA CLAVE FINAL

La clave secreta también es sencilla, podemos hacerlo cuando decidimos que somos capaces. LLÁMALO CONVICCIÓN, LLÁMALO VOLUNTAD, LLÁMALO CONSCIENCIA. Llámalo “querer es poder”, llámalo como quieras. Yo lo llamo voluntad, otras veces lo llamo decisión, otras convicción, otras conciencia, pero siempre siempre es lo mismo. Es lo que llevas dentro y no escuchas porque no te han dejado escuchar, porque te han educado para que te mantengas ciego y sordo. Cámbialo, sonríe y siendo feliz cambia tu entorno, todo cambiará.

Con amor, Wabbbla.

TZASNA MARTÍNEZ: 2012 Y EL MUNDO MAYA

  • Biologa Acuaculturista egresada de la UNAM
  • Ha estudiado 2 años en Japón sobre su arte de cultivo de peces marinos
  • Instructor de buceo PADI
  • NLP-coach
  • Dr. Homeopatic and Biofeedback Practioner (BCIO, INDIGO)
  • Investigadora de los legados Mayas, Toltecas y Totonaca.

Tsazna es descendiente directa de Tajin (Huracan) y Tutunaku (la de los 3 corazones) de la cultura Totonaca. Gracias Tzasna y gracias Hans.

TERMÓMETRO MODERNO

Por George Carlin
La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos. Gastamos mas pero tenemos menos, compramos mas pero disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes y familias más chicas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos más grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, mas expertos pero más problemas, mejor medicina pero menor bienestar.

Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reímos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiado televisión y oramos muy rara vez.

Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.

Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años. Hemos logrado ir y volver de la luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.

Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma. Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos mas pero aprendemos menos. Planeamos mas pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar. Producimos computadoras que pueden procesar mayor información y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.

Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos ingresos pero más divorcios, casas más lujosas pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, acostones de una noche, cuerpos obesos, y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar. Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta, y en que tu puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas.

Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos porque ellos no estarán aquí siempre.

Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ti.

Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón, sin que te cueste ni un centavo.

Acuérdate de decir te amo a tu pareja y a tus seres queridos, pero sobre todo dilo sinceramente. Un beso y un abrazo puedes reparar una herida cuando se dan con toda el alma.

Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento, porque un dia esa persona ya no estará contigo.

Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus más preciadas ideas.

Y siempre recuerda:

La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.

¿Qué Vida estamos construyendo?

CUENTO CON MUCHA MORALEJA

> > Un hombre de negocios norteamericano estaba en el embarcadero de un pueblecito costero de México cuando llegó una barca con un solo tripulante y varios ATUNES muy grandes.
> > El norteamericano felicitó al mexicano por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo había tardado en pescarlo.
> > El mexicano replicó: Oh! Sólo un ratito.
> > Entonces el norteamericano le preguntó por qué no se había quedado más tiempo para coger más peces. El mexicano dijo que ya tenía suficiente para las necesidades de su familia.
> > El norteamericano volvió a preguntar:
> > ¿Y qué hace usted entonces con el resto de su tiempo?
> > – El mexicano contestó: – Duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer, voy cada tarde al pueblo a tomar unas copas y a tocar la guitarra con los amigos. Tengo una vida plena y ocupada, señor.
> > – El norteamericano dijo con tono burlón:
> > – Soy un graduado de Harvard y le podría echar una mano. Debería dedicar más tiempo a la pesca y con las ganancias comprarse una barca más grande. Con los beneficios que le reportaría una barca más grande, podría comprar varias barcas. Con el tiempo, podría hacerse con una flotilla de barcas de pesca. En vez de vender su captura a un intermediado, se la podría vender al mayorista; incluso podría llegar a tener su propia fábrica de conservas. Controlaría el producto, el proceso industrial y la comercialización. Tendría que irse de esta aldea y mudarse a Ciudad de México, luego a Los Ángeles y finalmente a Nueva York, donde dirigiría su propia empresa en expansión.
> > – Pero señor, ¿cuánto tiempo tardaría todo eso?
> > – De quince a veinte años.
> > – Y luego ¿qué?
> > – El norteamericano soltó una carcajada y dijo que eso era la mejor parte:
> > – Cuando llegue el momento oportuno, puede vender la empresa en bolsa y hacerse muy rico. Ganaría millones.
> > – ¿Millones, señor? Y luego ¿que?
> > – Luego se podría retirar. Irse a un pequeño pueblo costero donde podría dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con sus nietos, hacer la siesta con su mujer e irse de paseo al pueblo por las tardes a tomar unas copas y tocar la guitarra con sus amigos.
> > Bueno, pero eso es lo que hago ahora señor ¿Por qué tengo que esperar veinte años?

Enviado por Begoña