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"PARA DESPERTAR AL VERDADERO SER DEBEN DESPERTAR TODOS LOS SERES DEL UNIVERSO"





¿CONOCÍAS A SERGI TORRES?





AQUÍ Y AHORA

Hoy quiero compartir una reflexión contigo. Tengo 48, y ya llevo unos años ocupándome de la información oculta, urgando aquí y allí, leyendo, conectando, dedicando tiempo a buscar respuestas que no son fáciles de encontrar. He asistido a conferencias, seminarios, jornadas, cursos… He visto películas, documentales, leído libros, hablado con personas… He ido poco a poco sacando conclusiones, he tenido conversaciones con gente que sabe, he viajado, he meditado y orado, y de momento solo sé que no sé nada.
Conozco muchas teorías que no se pueden demostrar sobre el origen del ser humano en la Tierra, sobre la existencia de Dios, de los ángeles, arcángeles, querubines, entidades luminosas y oscuras, sé algo sobre reptilianos, draconianos, illuminati, sobre el club Bildelberg, sobre intraterrenos y sobre el cuarto Reich en la Antártida. He estudiado algo sobre Un Curso de Milagros, visto vídeos de Enric Corbera, de la Casado, soy seguidor de la Caja de Pandora (y reportero), conozco sobre el Reiki, la sanación Zen de Suzanne, sobre las teorías de la Tierra Hueca, sobre las conferencias de Rodrigo Romo, sobre las investigaciones de mi amigo Rafapal, sobre Sergio Pop, Nicolás Pauccar, Víctor Brossa, Pamíes, Forcades, Cristian Zeballos, las matemáticas áureas y védicas de Adrián… He aprendido mucho con el enorme amor de Emilio Carrillo, he compartido un viaje a Egipto con el maestro piramidólogo Gabriel Silva, estoy rodeado de amigos y amigas que están también, en mayor o menor medida, en el tema del despertar de consciencia y he tenido experiancias muy positivas y alguna menos en estos mundos.
Puedo decir que intento que mi vida material aquí sea lo más coherente y equilibrada posible vibrando en la energía del amor y la luz, la paz y la humiladad. Me he preocupado de vivir en consonancia con la Tierra, ser honesto y honrado, coherente y bondadoso. Practico el perdón y la compasión pero siendo inflexible con la sinrazón y la injusticia… y al cabo, te preguntarás por qué te cuento todo esto.
Bien, mi conclusión en estos momentos sobre todo lo que he vivido hasta ahora es que no hay respuestas fuera, nadie va a venir a decirte que tú eres tal o cual cosa, ni que tienes la sagrada misión de salvar a la especie humana, ni que eres la encarnación de Jesús, Pedro, Lucas o Akhenatón, son adulaciones que van directamente a alimentar tu ego. La verdad auténtica no la vas a encontrar en ningún libro, por sagrado que sea, ni en ningún orador, documental o curso de lo que sea. No esperes que nadie te salve no se sabe de qué cosa, ni esperes conquestar el cielo por méritos, ni siquiera el infierno. No delegues su sagrado poder personal ni tus sentimientos, ni tu intuición, ni tu salud, ni tu tiempo, ni tu alegría, ni tu equilibrio, ni siquiera delegues tus obligaciones, ni tu alegría. Nadie aquí, ahora, puede atribuirse nada tuyo porque eso te pertenece solo a tí.
Todo eso que te rodea y que te influye existe para que tú tomes consciencia de tu enorme poder, tu poder de crear tu propia realidad aquí y ahora, de decidir qué vas a hacer el próximo segundo, día o año. Todas las cosas que te ocurren, en cierto modo, te ocurren porque tú las has provocado. Todas las personas con las que te encuentras aparecen en tu vida porque te van a ayudar a comprenderte a tí, aquí y ahora.
Las respuestas, amigo, amiga, las tienes en tí, dentro de tí, dentro de tu mente, de tus sentimientos y de tus emociones, de tus momentos de ira y de tus momentos de éxtasis. Sólo tú eres la clave para tu propia evolución, que ocurrirá justa y exactamente en tu nivel de comprensión porque solo te sirve a tí. Es tu experiencia de vida y es lo que te sirve para comprender.
Yo soy un ser intemporal, venido de ni se sabe dónde, que habita ahora un cuerpo basado en el carbono que está viviendo una realidad en este planeta, un juego dentro de una mátrix diabólica, dura, cruel y al tiempo tierna y amorosa… ¿Lo ves? Todo lo filtras tú a través de tu SER. Soy lo que quiera ser dentro de las limitaciones de esta realidad que habito, por eso estoy convencido de que todo es perfecto, todo está bien por muy mal que esté. Vivo en un tablero de juego pero mi existencia viene de antes e irá más allá. No te preocupes por nada, obra según tu corazón y utiliza tu razón para corroborar. Así puede que encuentres mejor la felicidad.
Evidentemente somos manejados, al menos supervisados, por algunos seres o entidades superiores, de lo contrario las cosas nos irían bastante mejor. No lo comprendo todo, pero de esto último estoy seguro. Vive, sé feliz y coherente y deja vivir, porque cada cual tiene su propio camino, al margen de valores morales, religiones y creencias. Somos dioses viviendo una partida para aprender más.
Yo sigo siendo.
Con todo mi amor, Wabbbla.

EL JUEGO DE LA VIDA CONSCIENTE

Revolucionando a la especie humana… Re-volucionando, significa volviendo a evolucionar o continuar con la evolución. De eso trata la vida querido amigo, querida amiga. No vivimos más que una realidad fantástica que nos invita cada segundo a tomar consciencia de todo, a elegir, a decidir, a obrar y a vibrar en armonía con nuestro entorno. Entorno que, por otra parte, está siendo creado por nosotros mismos con nuestras decisiones, acciones, pensamientos, voluntades… Somos auténticos dioses creadores.
Tu estado de ánimo es tu termómetro, tu medidor. Puedes sentirte eufórico y treinta minutos después sentirte desolado… ¡Qué gran magia!
Elegimos, aún sin darnos cuenta, cómo queremos estar, cómo queremos sintonizar, cómo queremos vibrar y armonizar con nuestro entorno.
Todas nuestras cosas, enseres, objetos, y todas las personas que rodean nuestro Ser son decisiones nuestras. Unas veces conscientes y otras no, pero nuestras porque están en nuestro mundo fruto de nuestras decisiones y necesidades evolutivas. Quien se da cuenta de esto ya está un paso más cerca del conocimiento de la naturaleza del Universo, de su esencia divina y por lo tanto de Dios; quien no, puede incluso llegar a sufrir porque no comprende por qué le ocurren las cosas, por qué tiene problemas, por qué pierde o gana, por qué es feliz o no lo es.
Elegimos, pues, la ropa que nos ponemos cada día… El ejercicio que te invito a hacer es elegir de igual forma el estado de ánimo que te vas a poner mañana, las cosas que te van a suceder, las personas a las que vas a reconocer, los pensamientos que vas a materializar, los besos que vas a dar, los ánimos que vas a transmitir, las certezas que vas a valorar, incluso las dudas que vas a tener. Y cuando lo hayas elegido, disfrútalo como si no fuese a volver a ocurrir… eso sin duda es una manifestación de la felicidad.
Hazlo, juega al juego de la vida consciente… Mañana será sin duda un día diferente para tí y para todas aquellas personas que te rodean.
Ya me contarás!
Con todo mi amor, Wabbbla.

VUELVE… ESO ES TODO

Cada vez que te des cuenta de que te has ido al pasado o al futuro, no te sientas culpable, no te crees problemas por ello. Simplemente, vuelve al presente. No pasa nada. Simplemente, recupera tu conciencia.
La perderás millones de veces; no te va a salir ahora mismo, inmediatamente. Puede suceder, pero no puede suceder por tu causa. Es un modo de conducta fijo desde hace tanto, tantísimo tiempo, que no lo puedes cambiar de buenas a primeras. Pero no te preocupes, la existencia no tiene ninguna prisa. La eternidad puede esperar eternamente. No crees tensiones por ello.

Cada vez que sientas que te has perdido, vuelve; eso es todo.
No te sientas culpable; eso es un truco de la mente, que está otra vez jugando a sus juegos. No te arrepientas. Simplemente, cuando pienses, vuelve a lo que estuvieras haciendo.
Si estás tomando un baño, vuelve; si estás comiendo la comida, vuelve; si estás dando un paseo, vuelve.
En el momento en que sientas que no estás aquí y ahora, vuelve… Simplemente, inocentemente, no crees culpa. Si te sientes culpable, no has entendido nada.
La eternidad no tiene problemas; todos los problemas existen en el plano horizontal (el ego).
El plano vertical (el Ser) no conoce problemas; es puro gozo, sin nada de ansiedad, sin nada de angustia, sin ninguna preocupación, sin ninguna culpa, sin nada.
Sé simple y vuelve.
Te perderás muchas veces, dalo por seguro. Pero no te preocupes por ello. Así son las cosas. Te perderás muchas veces, pero eso no importa. No prestes atención al hecho de que te hayas perdido muchas veces, presta mucha atención al hecho de que te has reincorporado muchas veces.
Que te pierdas es algo natural. Eres humano, has vivido en el plano horizontal (el ego) durante muchísimas vidas, así que es natural. Lo estupendo es que has regresado muchas veces. Has hecho lo imposible; siéntete feliz por ello.
En veinticuatro horas te perderás veinticuatro mil veces, pero te reincorporarás otras veinticuatro mil veces. Y ahora empieza a funcionar un nuevo modo. Has regresado un montón de veces; ahora se empieza a abrir una nueva dimensión, poco a poco.
Cada vez serás más capaz de mantenerte consciente, cada vez serán menos las idas y venidas. El recorrido de ida y vuelta se irá acortando cada vez más. Cada vez te olvidarás menos, cada vez te acordarás más; estás entrando en la vertical (el Ser). De pronto, un día, la horizontal (el ego) desaparece. La conciencia gana intensidad y la horizontal desaparece.
A esto es a lo que se refieren el Budismo Zen, el Vedanta y los hindúes, al decir que este mundo es ilusorio. Porque cuando la conciencia se hace perfecta, este mundo, este mundo que has creado a partir de tu mente, simplemente desaparece. Y otro mundo se te revela.
El Maya desaparece, la ilusión desaparece… la ilusión está ahí a causa de tu sueño, de tu inconsciencia.
Si puedes recordar, aunque sea una sola vez, que esto es un sueño, eso provoca un choque y el sueño se hace pedazos y tú te despiertas.
Este mundo que ves a tu alrededor no es el mundo real.
No es que no exista: sí que existe, pero lo estás viendo a través de un velo de sueño. Entre tú y él está la inconsciencia, la identificación.
Osho
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LOLA SALAMANCA: VIVIR EN LA MAESTRÍA

Te dejo esta perla. Seguro que vas a verte sonriendo ante lo que cuenta Lola, un pedazo de mujer que ha vivido mucho antes y ahora nos ayuda a ser mejores personas.
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YO SOY TÚ

Este vídeo tiene las claves para acabar con la corrupción, con el paro, con los deshaucios…





HOY HE RECIBIDO ESTE EMAIL

Queridos todos,
El siguiente escrito es de una claridad tan pura y tan acertada para el presente que estamos transitado, que sería una pena dejarlo pasar, sin tomar la decisión de leerlo.
Gracias!
Eduardo
Los Secretos del Subconsciente
Factor diferencial
Si existe algo que con dificultad digerimos los seres humanos, es el concepto de que estamos unidos, de que no hay separación entre nosotros y que por lo tanto hay una sola mente que piensa a través de cada individuo, generando así una conciencia colectiva, una memoria celular o un subconsciente; siendo las tres, afines en cuanto a su contenido y significado. Lo que sucede con todos nosotros es que observamos ahí afuera y vemos personas que consideramos “malas” o “equivocadas” porque matan, roban, engañan y lastiman; así que miramos hacia nuestro supuesto interior y pensamos: “yo jamás haría algo así” cuando en realidad lo estamos haciendo, de hecho estamos siendo todo eso y más a la vez.
Para comenzar a desenredar un poco estos hilos que entretejen una verdad que puedes aceptar o rechazar, debes recordar que antes que nada, eres y serás siempre energía. Si examinas cualquier parte de tu cuerpo con el microscopio adecuado podrás darte cuenta de que eres un baile eterno de partículas diminutas con carga eléctrica, de que toda(o) tú, eres un destello en el vasto universo y que estás unida a todo lo que es igual o afín contigo de manera permanente. Entonces cada pensamiento que tienes también está hecho de lo mismo que tú, por lo tanto cada pensamiento es energía, lo que significa que cuando piensas en algo o en alguien, extiendes un hilo elástico, infinito e invisible hacia esa situación o persona y este hilo que transporta energía vital, se va haciendo más fuerte en la medida en que continúes pensando con la misma intención.
De ahí nace esa comunicación no verbal, así también se desarrolla la telepatía. Estos hilos energéticos que vas creando a la par con tus pensamientos, también se entrelazan con otros de intención similar a la tuya, que están siendo creados por los pensamientos e intenciones de las demás personas en el universo. Esto quiere decir que cuando estás orando, te conectas con los seres humanos que están haciendo lo mismo y así sucede con cada uno de tus pensamientos porque ellos hacen conexión con cada hilo similar a su alrededor.
El subconsciente es ese almacén que ha guardado la historia humana; es esa parte nuestra que se comporta como un niño o como una niña y que necesita ser amada para sanar el dolor que alberga. Caminamos por la vida sin pensar en esto, vivimos sin conocernos y esto suele detener nuestros pasos u ocasionar que caminemos en círculos, pero para eso estamos aquí, para aprender, para recordar, para ser.
Si cada pensamiento que tenemos, conecta con otros que le son afines a través del espacio y del tiempo, entonces nuestro subconsciente o niño interior contiene los recuerdos o memorias de cada ser que ha estado aquí, así mismo contiene las propias vivencias de la persona que elegimos experimentar, por una sencilla razón: creamos las situaciones cotidianas por medio de nuestro pensamiento, somos creadoras y creadores responsables de cada emoción existente, responsables de lo que consideramos bueno o malo, positivo o negativo.
Entonces ¿Qué sucede cuando vemos un mendigo tirado en el asfalto? ¿Qué sucede cuando rechazamos un acto considerado impuro, cruel, maligno? ¿Qué pasa cuando alguien nos lastima? ¿Qué ocurre cuando no podemos olvidar aquello que pasó hace tanto tiempo? ¿Quién crea los virus que invaden repentinamente nuestro espacio? Podemos horrorizarnos y pensar: “Yo jamás habría creado esto”. O podemos elegir pensar así: “Si mis sentidos lo perciben entonces es mi creación y me hago responsable de ella, así que comienzo a enviarle mi amor, mi perdón, mi gratitud”. Puedes elegir, hazlo ahora.
El dolor es un pensamiento erróneo que emerge de tu subconsciente para ser sanado, es tu oportunidad de cambiar un aspecto que es parte de tu individualidad y también es parte de la colectividad, así que todo aquello que hagas por otra persona en realidad lo estás haciendo por ti, porque no hay diferencia, porque no hay separación, porque aunque existan muchas razas, dialectos, lenguas o credos, todos estamos hechos de la misma esencia y contenemos un niño interior lastimado, un subconsciente que nos muestra qué cambios realizar, una historia celular que mezcla ignorancia, sabiduría, tristeza, alegría, apatía, amor, odio, compasión. La oportunidad de modificar los aspectos dolorosos de nuestra vida, llega con cada sensación de angustia, con cada reto, con cada lágrima, con cada bienvenida y con cada adiós.
Si te observas detenidamente, eres una niña o un niño que llama madurez al acto de esconderse detrás del miedo para protegerse de todo lo que considera un posible ataque a su integridad; es aquí donde tus pensamientos son fundamentales porque estamos hablando de que si te amas lo suficiente, también lo estás haciendo por cada niño interior herido, que habita la Tierra. Hay miedos que no sabes de dónde provienen, sientes pánico de algunas situaciones y sin embargo no recuerdas qué pudo ocasionarlas. Ahora ya sabes que vienen de ese lugar tan tuyo, llamado subconsciente, que te entrelaza con todo lo que percibes.
Si te dedicas a darle un lugar en tu ser a tus miedos, sin pretender cambiar su esencia, sin desear que desaparezcan porque los consideras una parte del todo, entonces puedes entrar en ellos y vivirlos, puedes pensar: “ohh siii tengo mucho miedo… ¿Puedo amar y aceptar este miedo? ¿Puedo permitirme sentirlo? ¿Puedo dejar que se quede aquí? ¿Puedo bendecir mi miedo, mi tristeza, mi depresión, mi enfermedad, mi miedo a dejar el miedo? ¿Puedo dejar partir mis miedos?
Cada pensamiento que llega a tu mente es un recuerdo a borrar, está ahí para ser transmutado por medio del amor, porque su energía puede curar ese mundo que tú y yo continuamos creando cuando pensamos.
Entre más veces recuerdes lo mal que va tu vida, más hilos de dolor creas para ti y para todo el mundo. Esto no quiere decir que tenemos que ser perfectas(os) , esto quiere decir que ser humanos significa amar nuestros “errores”, amar nuestras “faltas”, amar nuestra falta de amor. Hay miedo de hacer esto porque creemos que si amamos nuestras enfermedades, ellas se quedarán ahí por siempre y esto es falso, ya que aceptar los miedos nos permite quitarles poder, por eso la palabra “gracias” es una de las más bonitas y significativas que hay. Bendecir y agradecer cada situación que llega a nuestros sentidos es una hermosa manera de vivir.
La gratitud es curativa y es la aceptación de que la perfección de Dios es real en nosotros; el perdonarte a ti misma(o) por tus creaciones, es la puerta que te conduce a ser perdonada(o) por los demás y también te conduce a perdonar fácilmente a quienes te hayan lastimado, porque sólo hay una mente y un alma, esa eres tú, unida a mí, a los demás lectores y a todas las personas que lean este artículo ahora o después, así como a todos aquellos que conocen cómo funciona el mundo real.
La gratitud unida al hecho de perdonarnos por todo lo que hemos creado con nuestros pensamientos y al amor, son parte de la corrección de un error que tuvo que existir para que pudiéramos ser quienes realmente somos. Este tal vez es el secreto más profundo de nuestro subconsciente.
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UNA VIDA PLENA HASTA LA VEJEZ (PARTE 1)

La persona entra en años; sin embargo, el ser viejo es el acuñamiento de un rasgo de carácter nacido de una forma errónea de pensar y de actuar.
Aceptar la edad significa: no volverse viejo. El volverse viejo comienza con el quejarse mucho de lo penosa que es la vida terrenal.
Ser joven no es sólo una etapa en el ciclo de vida de una persona, sino que es una postura interna que no está sujeta ni a un tiempo ni a una edad determinados. Que la persona sea joven o mayor en años, no es lo decisivo; depende de qué es lo que hace la persona con su vida. Eso es lo que cuenta y lo que revela cuán joven es ella anímicamente.
El desarrollo de la vida terrenal depende de los pensamientos de la persona. Pues, tal como la persona piensa, así será a más tardar en la vejez.
Quien sólo gira en torno a sí mismo, es viejo, no importa cuántos años cuente su vida terrenal.
Quien en la juventud y en la mitad de la vida reflexiona conscientemente sobre valores más elevados en la vida, aspirando también a ellos, en la vejez seguirá siendo dinámico y juvenil.
Un consejo a los jóvenes: ¡No os dejéis llevar!
Quien desee permanecer espiritualmente despierto y activo hasta en la edad avanzada, no debe dejar de aprender, y sobre todo, no tiene que perder de vista la meta de vida que uno se ha propuesto, porque lo que vale es: ¡Adelante, siempre adelante! Así, la meta a la que uno aspira va tomando cada día más forma.
El paso interno decisivo para el desarrollo de nuestra vida terrenal, sea en la juventud, en la mitad de la vida o en la vejez, es el reconocimiento de que toda la vida terrenal es un aprendi-zaje. Quien deja de aprender, no puede madurar espiritualmente.
La vida es para el ser humano y para el alma una constante evolución. Un aprender que desem-boque en una nueva y más alta forma de pensar y de obrar, de más alcance, mantiene vivo al espíritu y joven al cuerpo.
La persona, sea joven o vieja, debería luchar por hacerse consciente de que la vida terrenal sólo es la fase previa hacia una vida más elevada, y que el fallecer sólo es el paso a otra forma de existencia, que a su vez significa vida. El beneficio vital, del que hablan jóvenes y viejos, no reside en las múltiples distracciones de los sentidos, sino en las metas y en los pasos hacia una vida con una ética y moral más elevadas.
Aprender significa obtener claridad en sí mismo en la orientación hacia una meta de vida más elevada, y cumplir luego aquello que uno ha reconocido. Esto aporta seguridad interna, libertad interna, y la fuerza para seguir avanzando.
Vivir conscientemente significa aprender conscientemente a afirmar cada etapa de la vida y sacarle provecho espiritual. Pues la calidad de vida más elevada, que se puede seguir desarro-llando y ampliando cuando uno va entrando en años, no sólo depende de los años, sino de la postura espiritual de la persona. Quien haya dejado de trabajar en sí mismo, tampoco desarro-llará valores éticos y morales, y tampoco dará buenos frutos para aportarlos a la sociedad.
Sólo la vida verdadera, vivida, tiene significado, no así el placer por la vida terrenal.
También la edad madura nos ofrece muchas, muchas posibilidades, sobre todo cuando se va retirando el apremiante afán de subir hacia lo alto en el terreno profesional. Cuando el afán de querer y desear discurre por cauces más tranquilos y la edad exige una mayor tranquilidad de ánimo, más de uno puede descubrir sus aptitudes y disposiciones hasta entonces latentes y desarrollar sus talentos ocultos, para, si lo desea, ponerlos a disposición de sus semejantes.
Vida es Dios. La vida verdadera, vivida, nos resguarda en la vejez de debilidades, de la soledad y del ser viejos.
¡Quitémonos de encima lo viejo! Ahora vale: ¡Adelante, hacia nuevos horizontes! Lo que significa: ¡Demos nueva forma a nuestra vida!
Si conseguimos considerar este cambio en nuestra existencia como una oportunidad para cambiar de perspectiva, seguro que pronto se nos ocurrirán posibilidades de dar a nuestra vida un sentido nuevo y bueno. Buenos propósitos durante mucho tiempo albergados y cuya realiza-ción se veía obstaculizada por las circunstancias, tal vez pueden ser realizados ahora. Si nos lo proponemos seriamente, pronto emergerá esperanza y la confianza en que más de una cosa cambiará para mejor.
Nosotros mismos tenemos en las manos las riendas de nuestra vida y de nuestro destino. ¡Aprovechemos la nueva oportunidad! Merece la pena, no sólo para el aquí y el ahora, no sólo para esta vida terrenal. Muchas cosas pueden aún cambiar –entre otras cosas también podemos cambiar nosotros mismos. Así usted experimentará cuánta alegría y felicidad produce el contri-buir desinteresadamente a la alegría de otras personas.
El contenerse y ser discreto y estar desinteresadamente a favor y por otras personas es una virtud que podría practicarse y perfeccionarse especialmente en la edad avanzada. Tan pronto como la persona de edad lo haya reconocido, esto se convertirá en su postura básica, y así tendrá en sus manos la llave de una vida plena –también en la edad avanzada. Y la vida le «recom-pensará» a su manera: como hemos dicho, adquirirá mucha, mucha vida. Pues el seguir siendo útil a los demás en la edad madura es un ejercicio que da riqueza interna, especialmente a las personas de edad.
Aspiremos a permanecer espiritualmente flexibles. Esto es posible por medio de un aprender consciente, pues cada día nos pone ante nuevas tareas. Quien diga un sí a ellas a partir de la fi-delidad interna hacia la vida, también las superará. Pues Dios es en todo la ayuda, el consejo, la respuesta, la solución, y Él ciertamente sabe conducir a Sus hijos humanos.
El reconocimiento temprano de que sólo somos huéspedes en la Tierra no se contentará con las costumbres antiguas y despreocupadas que se apoderan de muchas personas. Quien sea consciente de ello, siempre tendrá la mirada dirigida hacia el interior, al fondo del alma, donde vive Dios, teniendo la certeza de que Dios es amor, belleza, pureza, justicia; Él es la vida eterna. A partir de esta certeza, la sabiduría, la persona que tenga en cuenta la regla de oro para la vida obtendrá su beneficio para la vida: lo que no quieres que te hagan a ti no se lo hagas tampoco tú a nadie. Dios está siempre dispuesto a atendernos, a cada uno de nosotros, pues somos Sus hijos.
Quien llena su vida terrenal con las reglas para la vida de Jesús, el Cristo, puede decir: la vida es imperecedera. En Cristo soy vida eterna.
En realidad ninguna persona está sola. Dios, el Espíritu de nuestro Padre eterno, está en noso-tros.
Quien es consciente de esto, no es pusilánime; no se entrega a las debilidades de lo humano inferior. Desde la consciencia de la fuerza eterna, del amor y de la sabiduría, exigirá de sí lo más elevado. Esto le capacitará para servir a sus semejantes y a Dios y para llevar a cabo las obras del amor a Dios y al prójimo. La fuerza, el amor y la sabiduría de Dios le asistirán en todas las situaciones de la vida.
Una persona que se atiene a la regla de oro para la vida, tiene en sus manos las llaves de la verdadera vida.
La inmundicia que se ha amontonado como un obstáculo en el camino de nuestra vida, será eli-minada con el arrepentimiento, la purificación, y el no volver a hacer lo mismo, de manera que el Espíritu eterno, que es el amor, nos puede asistir y conducir.
¡Pidamos ayuda a Cristo! Él, que ama a cada uno de nosotros y que con tanto agrado quiere ayu-dar a cada cual, apoyará con toda seguridad nuestros movimientos positivos, así como quiere Dios, y animará las finas sensaciones de nuestra elevada imagen de existencia interna. Sin em-bargo, la decisión de dar el paso y el cambiar lo necesario, reside y está en manos de cada uno, en la persona misma. Cristo nunca intervendrá en nuestro libre albedrío, que es un componente esencial de nuestra herencia eterna.
Hagámonos conscientes de lo siguiente: El miedo a cualquier enfermedad es el camino a la enfermedad. Por eso deberíamos acostumbrarnos a llenar nuestro corazón con la confianza en Dios, el Eterno, y a liberarnos de miedo, de envidia y de pensamientos de odio.
¡Ten valor! Dirígete diariamente –si es posible, varias veces al día–, al infinito Espíritu del amor y de la misericordia en ti. Él conoce tus asuntos. Él conoce tus puntos débiles y los fuertes. Reza y confíate a Él. El eco que llega desde el fondo de tu alma es libertad, alegría, pureza y nobleza de sentimientos. Esa es la repuesta de Dios. El miedo que teníamos hasta ese momento ante lo ve-nidero, a la soledad, a dificultades y problemas, se convierte en acogimiento, que a su vez fluye desde lo más interno, del Eterno, que tiene en Sus manos tu vida; es el Padre de la eternidad.
FUENTE: trabajadoresdelaluz.com.ar

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