Blog para el despertar de la consciencia

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EL CUARTO ACUERDO DE LA SABIDURÍA TOLTECA

Miguel Ruiz

El Cuarto Acuerdo

“Haz siempre lo máximo que puedas”

Sólo hay un acuerdo más, pero es el que permite que los otros tres se conviertan en hábitos profundamente arraigados. El Cuarto Acuerdo se refiere a la realización de los tres primeros: Haz siempre lo máximo que puedas.

Bajo cualquier circunstancia, haz siempre lo máximo que puedas, ni más ni menos. Pero piensa que eso va a variar de un momento a otro. Todas las cosas están vivas y cambian continuamente, de modo que, en ocasiones, lo máximo que podrás hacer tendrá una gran calidad, y en otras no será tan bueno. Cuando te despiertas renovado y lleno de vigor por la mañana, tu rendimiento es mejor que por la noche cuando estás agotado. Lo máximo que puedas hacer será distinto cuándo estés sano que cuando estés enfermo, o cuando estés sobrio que cuando hayas bebido. Tu rendimiento dependerá de que te sientas de maravilla y feliz o disgustado, enfadado o celoso.

En tus estados de ánimo diarios, lo máximo que podrás hacer cambiará de un momento a otro, de una hora a otra, de un día a otro. También cambiará con el tiempo. A medida que vayas adquiriendo el hábito de los cuatro nuevos acuerdos, tu rendimiento será mejor de lo que solía ser.

Independientemente del resultado, sigue haciendo siempre lo máximo que puedas, ni más ni menos. Si intentas esforzarte demasiado para hacer más de lo que puedes, gastarás más energía de la necesaria y, al final, tu rendimiento no será suficiente. Cuando te excedes, agotas tu cuerpo y vas contra ti, y por consiguiente te resulta más difícil alcanzar tus objetivos. Por otro lado, si haces menos de lo que puedes hacer, te sometes a ti mismo a frustraciones, juicios, culpas y reproches.

Limítate a hacer lo máximo que puedas, en cualquier circunstancia de tu vida. No importa si estás enfermo o cansado, si siempre haces lo máximo que puedas, no te juzgarás a ti mismo en modo alguno. Y si no te juzgas, no te harás reproches, ni te culparás ni te castigarás en absoluto. Si haces siempre lo máximo que puedas, romperás el fuerte hechizo al que estás sometido.

Había una vez un hombre que quería trascender su sufrimiento, de modo que se fue a un templo budista para encontrar a un maestro que le ayudase. Se acercó a él y le dijo:

“Maestro, si medito cuatro horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?”. El maestro le miró y le respondió: “Sí meditas cuatro horas al día, tal vez lo consigas dentro de diez años”.

El hombre, pensando que podía hacer más, le dijo: “Maestro, y si medito ocho horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?”.

El maestro le miró y le respondió: “Si meditas ocho horas al día, tal vez lo lograrás dentro de veinte años”.

“Pero ¿por qué tardaré más tiempo si medito más?”, preguntó el hombre.

El maestro contestó: “No estás aquí para sacrificar tu alegría ni tu vida. Estás aquí para vivir, para ser feliz y para amar. Si puedes alcanzar tu máximo nivel en dos horas de meditación, pero utilizas ocho, sólo conseguirás agotarte, apartarte del verdadero sentido de la meditación y no disfrutar de tu vida. Haz lo máximo que puedas y tal vez aprenderás que independientemente del tiempo que medites, puedes vivir, amar y ser feliz”.

Si haces lo máximo que puedas, vivirás con gran intensidad. Serás productivo y serás bueno contigo mismo porque te entregarás a tu familia, a tu comunidad, a todo. Pero la acción es lo que te hará sentir inmensamente feliz. Siempre que haces lo máximo que puedes, actúas. Hacer lo máximo que puedas significa actuar porque amas hacerlo, no porque esperas una recompensa. La mayor parte de las personas hacen exactamente lo contrario: sólo emprenden la acción cuándo esperan una recompensa y no disfrutan de ella. Y ese es el motivo por el que no hacen lo máximo que pueden.

Por ejemplo, la mayoría de las personas van a trabajar y piensan únicamente en el día de pago y en el dinero que obtendrán por su trabajo. Están impacientes esperando a que llegue el viernes o el sábado, el día en el que reciben su salario y pueden tomarse unas horas libres. Trabajan por su recompensa y el resultado es que se resisten al trabajo. Intentan evitar la acción; ésta entonces se vuelve cada vez más difícil y esas personas no hacen lo máximo que pueden. Trabajan muy duramente durante toda la semana, soportan el trabajo, soportan la acción, no porque les guste, sino porque sienten que es lo que deben hacer. Tienen que trabajar porque han de pagar el alquiler y mantener a su familia. Son personas frustradas y cuando reciben su paga, no se sienten felices.

Tienen dos días para descansar, para hacer lo que les apetezca y ¿qué es lo que hacen? Intentan escaparse. Se emborrachan porque no se gustan a sí mismos. No les gusta su vida. Cuando no nos gusta como somos, nos herimos de muy diversas maneras. Sin embargo, si emprendes la acción por el puro placer de hacerlo, sin esperar una recompensa, descubrirás que disfrutas de cada cosa que llevas a cabo. Las recompensas llegarán, pero tú no estarás apegado a ellas. Si no esperas una recompensa, es posible que incluso llegues a conseguir más de lo que hubieses imaginado. Si nos gusta lo que hacemos y si siempre hacemos lo máximo que podemos, entonces disfrutamos realmente de nuestra vida. Nos divertimos, no nos aburrimos y no nos sentimos frustrados.

Cuando haces lo máximo que puedes, no le das al Juez la oportunidad de que dicte sentencia y te considere culpable. Si has hecho lo máximo que podías y el Juez intenta juzgarte basándose en tu Libro de la Ley, tú tienes la respuesta: “Hice lo máximo que podía”. No hay reproches. Ésta es la razón por la cual siempre hacemos lo máximo que podemos. No es un acuerdo que sea fácil de mantener, pero te hará realmente libre. Cuando haces lo máximo que puedes, aprendes a aceptarte a ti mismo, pero tienes que ser consciente y aprender de tus errores. Eso significa practicar, comprobar los resultados con honestidad y continuar practicando. Así se expande la conciencia.

Cuando haces lo máximo que puedes no parece que trabajes, porque disfrutas de todo lo que haces. Sabes que haces lo máximo que puedes cuando disfrutas de la acción o la llevas a cabo de una manera que no te repercute negativamente. Haces lo máximo que puedes porque quieres hacerlo, no porque tengas que hacerlo, ni por complacer al juez o a los demás. Si emprendes la acción porque te sientes obligado, entonces, de ninguna manera harás lo máximo que puedas. En ese caso, es mejor no hacerlo. Cuando haces lo máximo que puedes, siempre te sientes muy feliz; por eso lo haces. Cuando haces lo máximo que puedes por el mero placer de hacerlo, emprendes la acción porque disfrutas de ella.

La acción consiste en vivir con plenitud. La inacción es nuestra forma de negar la vida, y consiste en sentarse delante del televisor cada día durante años porque te da miedo estar vivo y arriesgarte a expresar lo que eres. Expresar lo que eres es emprender la acción. Puede que tengas grandes ideas en la cabeza, pero lo que importa es la acción. Una idea, si no se lleva a cabo, no producirá ninguna manifestación, ni resultados ni recompensas.

Hacer lo máximo que puedas es un gran hábito que te conviene adquirir. Yo hago lo máximo que puedo en todo lo que emprendo y siento. Hacerlo se ha convertido en un ritual que forma parte de mi vida, porque estás vivo. No disfrutar de lo que sucede ahora mismo es vivir en el pasado, es vivir sólo a medias. Esto conduce a la autocompasión, el sufrimiento y las lágrimas.

Naciste con el derecho de ser feliz. Naciste con el derecho de amar, de disfrutar y de compartir tu amor. Estás vivo, así que toma tu vida y disfrútala. No te resistas a que la vida pase por ti, porque es Dios que pasa a través de ti. Tu existencia prueba, por sí sola, la existencia de Dios. Tu existencia prueba la existencia de la vida y la energía.

No necesitamos saber ni probar nada. Ser, arriesgarnos a vivir y disfrutar de nuestra vida, es lo único que importa. Di que no cuando quieras decir que no, y di que sí cuando quieras decir que sí. Tienes derecho a ser tú mismo. Y sólo puedes serlo cuando haces lo máximo que puedes. Cuando no lo haces, te niegas el derecho a ser tú mismo. Ésta es una semilla que deberías nutrir en tu mente. No necesitas muchos conocimientos ni grandes conceptos filosóficos. No necesitas que los demás te acepten. Expresas tu propia divinidad mediante tu vida y el amor por ti mismo y por los demás.

Los tres primeros acuerdos sólo funcionarán si haces lo máximo que puedas. No esperes ser siempre impecable con tus palabras. Tus hábitos rutinarios son demasiado fuertes y están firmemente arraigados en tu mente. Pero puedes hacer lo máximo posible. No esperes no volver nunca más a tomarte las cosas personalmente; sólo haz lo máximo que puedas. No esperes no hacer nunca más ninguna suposición, pero sí puedes hacer lo máximo posible.

Si haces lo máximo que puedas, hábitos como emplear mal tus palabras, tomarte las cosas personalmente y hacer suposiciones se debilitarán y con el tiempo, serán menos frecuentes. No es necesario que te juzgues a ti mismo, que te sientas culpable o que te castigues por no ser capaz de mantener estos acuerdos. Cuando haces lo máximo que puedes, te sientes bien contigo mismo aunque todavía hagas suposiciones, aunque todavía te tomes las cosas personalmente y aunque todavía no seas impecable con tus palabras.

Si siempre haces lo máximo que puedas, una y otra vez, te convertirás en un maestro de la transformación. La práctica forma al maestro. Todo lo que sabes lo has aprendido mediante la repetición.

Si haces lo máximo que puedas en la búsqueda de tu libertad personal y de tu autoestima, descubrirás que encontrar lo que buscas es sólo cuestión de tiempo. No se trata de soñar despierto ni de sentarse varias horas a soñar mientras meditas. Debes ponerte en pie y actuar como un ser humano. Debes honrar al hombre o la mujer que eres. Debes respetar tu cuerpo, disfrutarlo, amarlo, alimentarlo, limpiarlo y sanarlo. Ejercítalo y haz todo lo que le haga sentirse bien. Tu propio cuerpo es una manifestación de Dios, y si honras a tu cuerpo, todo cambiará para ti. Cuando des amor a todas las partes de tu cuerpo, plantarás semillas de amor en tu mente, y cuando crezcan, amarás, honrarás y respetarás tu cuerpo inmensamente.

Cuando honres estos cuatro acuerdos juntos, ya no vivirás más en el infierno. Definitivamente, no. Si eres impecable con tus palabras, no te tomas nada personalmente, no haces suposiciones y siempre haces lo máximo que puedas, tu vida será maravillosa y la controlarás totalmente.

Los Cuatro Acuerdos son un resumen de la maestría de la transformación, una de las maestrías de los Toltecas. Transformas el infierno en cielo. Sólo tienes que adoptarlos y respetar su significado y su poder.

Tercer Acuerdo de la Sabiduría Tolteca.
http://www.trabajadoresdelaluz.com.ar/index.php?ndx=1259

LA EDAD DORADA EN PALABRAS DE SATHYA SAI BABA

Hoy han llegado estas palabras tan reconfortantes de Sai Baba.

LA EDAD DORADA EN PALABRAS DE SATHYA SAI BABA (para quienes no conocen a Sai Baba, Él es un gran maestro espiritual que vive en el sur de la India, considerado por los hindues como una encarnación del Amor de Dios, un “Avatar”)

“La oscuridad que nos rodea no representa sino el periodo que precede al amanecer.

Aquellos que levantes sus ojos hacia el cielo podrán ver, incluso ahora, que las primeras luces del alba están con nosotros.

Ya está en marcha una revolución: más poderosa y penetrante que cualquierotra que el hombre haya vivido hasta ahora; no es ni política ni económica ni científica o tecnológica, sino más profunda y fundamental. Es la revolución Espiritual.

Esta revolución tiene al Amor como medio y como su fin.

Despertará las fuentes del amor en todo el mundo, en los campos de la educación, la moralidad, las leyes, la política, el comercio y la ciencia.

Inspirará al hombre hacia el servicio por Amor, revelando la fraternidad del hombre y la paternidad de Dios.

Cada cual, donde quiera que viva, cualquiera que sea su posición y cualquiera que sea su credo, puede participar en esta revolución y puede convertirse en un instrumento para la liberación del género humano, de su propia ignorancia.

La revolución espiritual hará que se agudice, la visión interna del hombre, de modo tal que pueda ver su propia realidad.

Su impacto alcanzará a todas las comunidades humanas, enriqueciéndolas, y transformará a los hombres en una corriente de seres dispuestos para servir, que fluirá suavemente hacia el ilimitado mar de la Divinidad.

Muchos vacilan en creer que las cosas mejorarán, que la vida será felíz y llena de alegría para todos, que la Edad Dorada volverá en algún momento.

Permitanme que les asegure que este Avatar no ha venido en vano y que tendrá éxito en apartar la crisis que le ha sobrevenido a la humanidad”.

Sathya Sai Baba

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JOSÉ TRIGUEIRINHO NETTO: UN HOMBRE SABIO

SÓLO UNA PLEGARIA…

Está por demás que les diga que estamos viviendo los momentos más importantes en nuestras vidas. Muchos tal vez no lo verán así, sólo es cuestión de percepción. Los más recientes acontecimientos nos han demostrado por demás que el cambio de era es una realidad, el cierre del ciclo que estamos viviendo es tan tangible como el sentir el rocío del aire sin poderlo ver.

Estamos viviendo en tiempos adelantados por que aquellos que se creen dueños del mundo y de la gente temen al cambio verdadero y quieren acelerar las cosas para encontrar el pretexto y detonar de una vez por todas la “bomba”. Sin embargo, todo en la creación tiene una razón de ser: aún en el caos hay orden y en las contradicciones hay una lógica. De esta manera, la transformación y el salto hacia la nueva etapa en nuestra evolución se está dando como se tiene que dar y todo ello es alimentado con la conciencia colectiva de todos nosotros; de aquellos que están entregados al sistema, quienes estarían dispuestos a dar su vida misma por defederlo y de aquellos que estan buscando ser libres por completo, siendo esta una libertad real y no efímera como la que suponen los gobiernos.

En las últimas semanas hemos visto una serie de eventos que van complementando a la serie de eventos del año pasado y de inicios de este. En Corea del Norte sigue la amenaza nuclear donde la situación cada vez es más tensa y en cualquier momento se puede jalar el gatillo, hace apenas un mes el tema de la influenza estaba dando la vuelta al mundo, actualmente la “desaparición” de un avión de la línea aerea Airfrance esta tema de conversación en los noticieros. Sin embargo, han habido una serie de acontecimientos que muy poco han sido atendidos por los medios y consecuentemente por las masas.

El anillo del fuego del pacífico está presentando una actividad muy fuerte y con ello la actividad volcánica cada vez es más notable: en Marzo el monte Redoubt hizo erupción en Alaska,
En Abril el volcán Llaima hizo erupción en Chile.

La actividad sísmica, algo que va de estrechamente de la mano con la actividad volcánica, está teniendo también: en México tuvimos un par de sismos donde uno de ellos alertó a mucha gente por la sensación que provocó de ser más intenso de lo que era. En Honduras hubo un terremoto que sacudió fuertemente la tierra dejando varios daños materiales, heridos y por lo menos un muerto. Al día de hoy nuevamente hubo un movimiento telúrico en Honduras, en Japón hace un par de días en Japón se sintió otro movimiento bastante fuerte. Otros sismos se están presentando en el Atlántico y varias zonas del pacífico y la parte baja de Asia.

El año un pasado hubo un par de tornados muy inusuales: uno en Inglaterra y el otro en Coahuila. Hace apenas un mes en Brasil las lluvias dejaron cientos de miles de damnificados y muchos daños.

¿Qué significa todo esto y por qué está ocurriendo?

Se habla mucho sobre el acercamiento de Ajenjo, la Ignición de Júpiter, la extraña quietud en la actividad solar, el paso del cometa LuLin, el sobrecalentamiento global, el LHC, etc. Todos ellos tienen relación entre sí y todos ellos son razones de los eventos “naturales” que se están presentando, esto sin dejar de lado la respuesta de la Madre Tierra quien está resintiendo en mayor grado los cambios. Es Gaia quien está respondiendo y es ella quien está comenzando a sacudirse y nos está enseñando que nosotros pertenecemos a ella, no ella a nosotros.

Tan sólo basta una plegaria antes de dormir, una al despertarse y mantener un estado de gratitud durante el día por las cosas que tenemos y por las que estamos por recibir. Es importante compartir y saber apreciar lo bueno de las cosas y los eventos que hay en nuestras vidas, en pocas palabras es importante saber disfrutar de la vida: no de manera efímera y virtual sino algo que sea real; un estado de consciencia y algo que se demuestre a flor de piel.

Una plegaria o una oración puede ser la diferencia entre una noche llena de oscuridad o una noche oscura llena de chispas de luz, esas chispas son las que proceden de nuestros corazones. La buena vibra, los buenos deseos, la cordialidad, la amabilidad y la buena voluntad son expresiones y manifestaciones de nuestra luz interna y estas pueden hacer el cambio, recuerden que todo es energía y la energía se ve afectada a como el pensamiento y los sentimientos la magnetizan. Y no sólo eso, pues esa buena vibra, esa luz interna la tienes que llevar a la acción pura, pues orar ayuda mucho pero lo más importante siempre es actuar, las dos acciones son complementarias una de otra.

¿Quieres un mundo lleno de violencia, guerras y autoritarismo? Pues sigue alimentando tu mente con noticias escalofriantes de la televisión y así mismo sigue retroalimentando al sistema para que siga en funcionamiento.

¿Quieres un mundo donde el equilibrio, la armonía, la paz y el respeto entre diferentes pueblos y razas sea una realidad? Pues entonces deja de alimentar tu mente y tus emociones no sólo con el amarillismo de la televisión, sino con los propios pensamientos que tú mismo generas. Comienza por dejar de escuchar aquella voz que te dice: “no puedes, eres inutil”, “de qué sirve si nada va a cambiar”, “tú eres mejor que los demás y te lo mereces”, “si te pegan, pega dos veces en lugar de poner la otra mejilla”, “no perdones, odia y encargate de que su vida sea un infierno”. Creo que muchos de ustedes pueden relacionar estas frases con esa voz quisquilloza que muchas veces termina por hacerte caer. No importa si caes una y otra vez mientras que en cada caida aprendas de ello y sepas perdonarte a ti y a lo que te haya afectado.

Perdonar, no significa echar la culpa a los demás y disculparlos por sus actos, perdonar tampoco necesariamente significa arrepentirte de tus actos aunque en muchas ocasiones puede ser así, perdonar no significa “te perdono pero no olvido lo que me hiciste”, que bajo en este contexto, se guardan resentimientos. Al perdonar puedes no olvidar necesariamente, pero la diferencia es que ese recuerdo ya no genera ningún sentimiento de rencor o despecho. Al perdonar dejas ir la carga y aceptas que aquello sucedido tuvo una razón de ser y has aprendido de tu error o de lo que pudo suceder con una persona que haya echo algo que te sacudió en tu vida, de manera que logras ver el lado positivo de las cosas.

Regresando al punto de este artículo. El orar puede iluminar esos cuartos oscuros que aún hay en tu ser, pueden ayudarte a encontrar tu camino, pueden ayudar a otro a encontrar su camino, pueden ayudarte a lograr el perdón y entre muchos pueden ayudar a iluminar el final del tunel oscuro por el que estamos pasando. Es momento de que oremos tan sólo unos minutos antes de dormir y unos minutos al despertar: pidiendo perdón por las faltas cometidas a la madre tierra y a nuestros semejantes, y dando gracias por la oportunidad que tenemos día con día para ser mejores que “ayer”.

Hay muchas formas de orar, hay quienes aclaman tener técnicas; ciértamente algunas posturas y mudras tienen una razón de ser por que conectan mejor con los vórtices de energía del cuerpo, pero lo más importante es que se haga con el corazón por que no importa de que religión, doctrina o creencia seas pues para los ojos del hacedor de la vida y del amor todos somos iguales. Ora poniendo en cada palabra tu corazón y cruzarás las barreras del tiempo y del espacio donde la luz se encargará de tus plegarias, tan sólo una plegaria, durante unos minutos y se hará la diferencia.

EJERCICIO PARA LA APERTURA DE CHAKRAS

Ejercicio para la apertura de chacras
Barbara Marziniac

¿Qué es lo que te hace sentirte conectado y feliz? ¿Qué deseas que pueda traer paz al planeta mientras tú ocupas tu propio ser?Sea lo que fuere, empieza a desearlo. Atráelo hacia ti diciendo: «Es mi intención experimentar una vida armoniosa. Es mi intención experimentar la salud y la energía que me conducirán hacia aventuras creativas. Es mi intención estar bien provisto, que el abrigo, el alimento y todo lo que necesito para experimentar la vida me sea dado en abundancia, y que yo pase esta abundancia a otros y la comparta con ellos».

Desde nuestro punto de vista todos vosotros tenéis conocimiento y lo único que tenéis que hacer es activar la memoria almacenada en vuestro ser. Hemos notado que algunos de vosotros, desde vuestra experiencia, murmuráis y refunfuñáis, diciendo: «Necesitamos ayuda y asistencia más a menudo». Por lo tanto, os vamos a sugerir un camino por el que podéis transitar: una fórmula que funciona.

La fórmula es muy sencilla. Consiste en que, ahora y todos los días, expreses con claridad cuál es la experiencia que deseas. Quizás aquello que deseas es imposible según las fronteras de otra persona o de su limitación. Con un sentido de merecer y de gracia, descubre en tu interior qué es lo que te hará feliz. ¿Qué es lo que te hace sentirte conectado y feliz? ¿Qué deseas que pueda traer paz al planeta mientras tú ocupas tu propio ser?

Sea lo que fuere, empieza a desearlo. Atráelo hacia ti diciendo: «Es mi intención experimentar una vida armoniosa. Es mi intención experimentar la salud y la energía que me conducirán hacia aventuras creativas. Es mi intención estar bien provisto, que el abrigo, el alimento y todo lo que necesito para experimentar la vida me sea dado en abundancia, y que yo pase esta abundancia a otros y la comparta con ellos». No os han enseñado a pensar así.

Dedica dos o tres momentos del día, una pequeña porción de tu tiempo, a definir lo que deseas. Abre cada día los centros de energía de tu cuerpo llamando a la frecuencia de la luz. Nosotros lo denominamos pilar de luz. Visualiza un rayo de luz entrando en tus doce centros de chakra, siete dentro de cuerpo y cinco fuera de él. Estos chakras son centros de información o vórtices que, una vez activados, comienzan a girar. Al girar, crean un movimiento dentro de tu cuerpo que activa los filamentos con codificación de luz para que trabajen juntos, se reagrupen y formen las doce hélices de la evolución.

Es muy importante que todos aquellos que deseen estar completamente equilibrados con su ser físico empiecen a practicar con regularidad algún tipo de ejercicio de respiración profunda. Se trata de un pro-grama en el cual la respiración es muy importante y en el que se practica la oxigenación.

Otra actividad que recomendamos a aquellos que deseen entrar en una amplia aceleración es la de girar. Muévete de izquierda a derecha, girando con la vista fija en tu dedo pulgar, contando y girando. Te reco-mendamos que gires treinta y tres veces al menos una vez al día. Puedes realizar los giros muy lentamente. Si eres capaz de girar treinta y tres veces, tres veces al día, de manera que habrás girado noventa y nueve veces, bueno, ya veremos cuánto tiempo permaneces en el planeta, o al menos en esta dimensión. Cuando termines de girar, no importa cuántas veces lo hayas hecho, une las palmas de las manos al nivel del pecho. Presiona una contra la otra manteniendo los ojos abier-tos y balancéate con los pies la distancia de los hom-bros para sentirte anclado y, al mismo tiempo, sentir la rotación. Esto acelera enormemente la rotación de los sistemas de chakras dentro de tu cuerpo, lo cual acelera también la velocidad en que interpretas y reci-bes la información.

Por lo tanto, los métodos a utilizar son la inten-ción, la respiración, el pilar de luz y el girar. Añadire-mos una posdata: como sois seres electrónicos que están alterando su frecuencia a una gran velocidad, nos gustaría recomendaros que bebáis grandes canti-dades de agua fresca, pura o mineral. El agua actúa como conducto o conductor. Mantiene tu sistema abier-to y fluyendo.

Hay muchas otras cosas que puedes hacer. Apren-de a tener experiencias de estados alterados de consciencia sin sentir que pierdes el control. Cultívalos y entra en ellos para recoger información, cambiar pro-babilidades, entrar en el pasillo del tiempo y alterar tu propia vida. Luego sal de ellos usando total y comple-tamente tu voluntad con respecto a tu forma de utili-zar los estados alterados. Cuando aprendas a hacerlo, la aceleración será absolutamente fenomenal. Existen muchas consciencias en el planeta con ese tipo de habilidad, la red entera que organiza y dirige la consciencia humana se altera a sí misma. Cada vez entra más energía en el planeta porque hay quienes son capaces de acomodarla.

Todo el mundo puede aprender a acomodar y a honrar esta energía, porque hay que albergarla. Es como un pozo de petróleo. ¿De qué sirven los pozos de petróleo si están destapados y el petróleo sale dis-parado en todas direcciones? De poco, sólo crean un desastre. No obstante, cuando se utilizan los dones de energía de la Tierra (pozos de petróleo, gas natural, o cascadas) y se combinan con vuestra voluntad, enton-ces existe un propósito o manera de dirigir la energía. Entonces se da la riqueza para aquellos que dirigen estas fuentes naturales de energía. Lo más esencial de este proceso de dirigir y albergar las energías es, antes que nada, la valoración de la Tierra y sus experien-cias. Se os están dando una increíble cantidad de re-cursos naturales en esta época y debéis dirigirlos. Entonces todos os convertiréis en individuos muy ricos en las esferas de la accesibilidad y la maestría.

Muchos de vosotros queréis alcanzar las esferas superiores y permanecer allí olvidando que vuestra misión está en la Tierra. Tenéis que aprender a perma-necer aquí. La necesidad de permanecer en la Tierra es algo que muchos no comprenden. Pronto descubri-réis que si entráis en una aceleración cada vez mayor y no estáis conectados a la tierra (lo cual conecta y unifica los mundos) podríais tener dificultades con vuestro sistema nervioso. Cuando la frecuencia cam-bia y empieza a llegarle más luz al cuerpo, el vehículo empieza a recibir más información. A veces os aburrís de vivir en vuestro mundo y sólo queréis recibir información y olvidar lo que consideráis que es mundano.

Si no tenéis los pies en la tierra, la información no tiene modo de llegar a vuestra realidad y ser utilizada. podría sobrecargar vuestro sistema y entonces no se-ríais capaces de interpretar lo que os llega y permanecer tranquilos.

Tenéis que equilibrar muchos mundos a la vez. ¿Y esto cómo se hace? Con intención, práctica y por decreto. Permanecer en la tierra permite que los mun-dos se fundan y os permite acceder a muchos de ellos. Permite que uno sienta oleadas de energía y las dirija allí donde sean necesarias en el momento apropiado: os permite ser «super- humanos».

Una buena manera de permanecer en la Tierra es salir al aire libre y sentarse en el suelo. Sal a la naturaleza.

Sié

Mensajeros el Alba

EL SER HUMANO Y SU TRANSFORMACIÓN

El Ser Humano y su Transformación

Noticias de la Ascensión, por Hortensia Galvis

El doctor Hans Jenny (1904-1972), médico y científico suizo, estudió las relaciones entre materia y energía y, respaldado por una metodología muy bien documentada, que puede ser reproducida en los laboratorios, construyó el fundamento de una nueva ciencia, a la que llamó “Cimática” (Cymatics). Catorce años de experimentación le llevaron a comprobar que el mayor o menor grado de complejidad molecular y evolutiva de un ser depende de las frecuencias de energía que reciba su cuerpo.

El doctor Jenny tomó elementos variados, entre otros: arena, esporas, y limadura de hierro, los colocó sobre platos de metal y por medio de un oscilador, controlado por un generador de frecuencias, logró graduar la vibración que descargaba sobre estas substancias. Descubrió que si elevaba la frecuencia del impacto, obtenía como resultado un cambio en los patrones moleculares que, como respuesta, adoptaban un orden más complejo.

Una dimensión es la amplitud determinada de frecuencias vibratorias, que producen en la materia un diseño particular de patrones biológicos. Cambia la frecuencia, y el cuerpo muta en forma correspondiente. ¿Es eso lo que está ocurriendo entonces con la vida en la Tierra, considerando que estamos siendo bombardeados por energías de altísima frecuencia, procedentes del sol central galáctico?

Observemos algunos efectos inmediatos. ¿Has notado como el tiempo se acelera cada día más? Ciertamente, parece transcurrir más rápido porque nuestras células han acelerado su pulso, para adaptarse al incremento del pulso de la Tierra (frecuencia Schumann). Y de la velocidad de ese pulso depende nuestra percepción del tiempo.

El tiempo se ha estado acelerando y continuará haciéndolo en la medida en que nos aproximemos al momento crítico del cambio dimensional. La llamada resonancia Schumann o pulso de la Tierra, antes era una constante de 7.8 hertzios, ahora ha subido a 12, y tendrá todavía que elevarse a 13 hertzios. Cuando alcance ese punto, llegará umbral donde nos estabilizaremos en una octava superior de frecuencia y se iniciará para nosotros otra etapa de la creación, en una realidad diferente. Créelo o no, ahora vives la transición, entre el tiempo lineal que bien conoces, y el infinito del eterno “ahora”. Tómalo con calma, y simplemente deja para mañana lo que no logres hacer hoy.

¿Qué nos ocurre físicamente, cuando se elevan las frecuencias de luz que recibimos? Igual que en los experimentos de Jenny, un ser vivo recibe esta energía como nueva información, que molecularmente se codifica en el ADN y lo transforma. El primer paso del cambio es hacia el caos, porque el modelo anterior debe disolverse, antes de que se pueda manifestar lo nuevo. En el siguiente paso los patrones se reorganizan en un orden más complejo, produciendo organismos más perfectos.

Si tú eres de aquellos preocupados porque tu energía opera con muchos altibajos, a veces precipitándote en un estado de intensa fatiga y además oscilas emocionalmente entre la depresión y la euforia. ¡No, no eres un psicópata bipolar! Simplemente todo tu cuerpo está tratando de afinarse a las nuevas frecuencias de luz. Igual que cuando vas a captar una emisora de radio, tienes que mover hacia adelante y hacia atrás la sintonía hasta captar el punto exacto, así ahora oscilas de un estado a otro hasta lograr un equilibrio. Y mismo proceso, físico y emocional, vuelve y juega cada vez que la frecuencia del planeta se eleva un grado más.

Muchas personas, jóvenes y viejas están presentando fallas de memoria. Esto se debe a la caída acelerada del campo magnético de la Tierra, que produce ese efecto, porque el magnetismo es como el adherente que atrapa los recuerdos. Para poder asimilar lo nuevo, el disco duro de nuestro computador interno necesita ser apagado y luego encendido nuevamente. El nacimiento del hombre nuevo se dará en el momento en que el campo magnético de la Tierra alcance el punto 0. Sólo en esa circunstancia se hace posible completar la re-configuración de todos nuestros patrones genéticos, y hacerlos aptos para la vida en una dimensión más elevada.

La remodelación del ADN produce oleadas de fatiga y dolor. Hay un período agudo, cuando las frecuencias más altas impactan nuestro cuerpo, seguido de un tiempo más suave de asimilación. Durante el ciclo agudo hay necesidad de dormir y descansar más. Hay que advertir que todos estos síntomas son provisionales, durarán mientras la Tierra completa su trabajo de parto, y con ella pasaremos por un nuevo nacimiento a quinta dimensión.

Si por ahora no puedes concentrarte en nada, comprende que tu cuerpo se está adaptando a los cambios de la Tierra, y tu cerebro y tu sistema nervioso están en reconstrucción. Es posible que los dolores del cuerpo se hayan intensificado especialmente del lado derecho, y sientas una punzada permanente en la base del cráneo, y en las caderas. Tal vez, sin causas médicas exista molestia en las rodillas, las piernas y las articulaciones, y un calor interno recorra tu cuerpo produciendo vibración y una sensación quemante. Si tu corazón a veces acelera sus latidos sin razón. Felicitaciones, eso significa que ya estás activando tu cuerpo de Luz.

La mejor forma de comprender este proceso es tomando en consideración que, a nivel molecular, el cuerpo físico puede ser visto desde dos aspectos diferentes: 1) Como un sistema compuesto por partículas de materia o 2) Como un conjunto de ondas de energía en permanente movimiento. Dentro el primer modelo de pensamiento, en el que nos consideramos materia sólida, cualquier mutación es casi imposible. Pero como ondas de energía respondemos de inmediato a la interacción con frecuencias más elevadas y nos adaptamos a ellas haciendo cambios en nuestros patrones biológicos.

El proceso es simple. Las frecuencias elevadas, que están llegando a la Tierra, activan y aceleran la vibración de nuestras células y ellas reaccionan irradiando calor hacia los espacios vacíos que las rodean. Esta implosión despierta algunos códigos dormidos del ADN, y expande la información nueva hacia los núcleos de otras células, las que también se activan. Así nuestro cuerpo es el escenario de una re-configuración en cadena, que resultará en una expansión de la conciencia, que es correspondiente con una forma material más sutil y más perfecta.

Comprende entonces que si experimentas los síntomas del despertar, tú no estás enfermo, sólo estás mutando. Tu cuerpo tiene que adaptarse para poder funcionar en frecuencias más elevadas de energía, sin “fundirse”. Los dolores y las molestias son pasajeros y carecen de importancia. Parece dura la transición, pero a largo plazo saldrás muy favorecido. Piensa que te ha correspondido el honor de participar en la creación de un “Nuevo Cielo y una Nueva Tierra”. ¿No es eso grandioso?

* Libros de consulta “Cymatics, a study of wave phenomena” por Hans Jenny volúmenes I y II.

2009 www.de2haz1.com