Blog para el despertar de la consciencia

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EL DESPERTAR DE LA INTUICIÓN

Cuando el estudiante ha terminado los ejercicios de respiración, está listo para la próxima etapa de esta práctica el próximo esfuerzo que debe realizar. Si ha practicado este ejercicio bien y con éxito, atrapará a la mente como a un pájaro en una red, el vuelo constante se detendrá, la actividad incesante se tranquilizará y yacerá en la red del control de la respiración sin aletear siquiera. No debe intentar regresar a la respiración normal por medio de un esfuerzo; es mejor que deje que su respiración se ajuste normalmente. La mente debe ahora cesar de concentrarse en la respiración y dar el paso siguiente; el despertar a la intuición. Digo deliberadamente despertar a la intuición, porque la intuición está siempre presente, no se duerme jamás y no necesita ser despertada.

El estudiante debe volver a la actitud de interrogación y de investigación que adoptó durante la meditación, pero esta vez el interrogante debe dirigirse no ya al cuerpo, a los deseos o a los pensamientos, sino a la misteriosa oscuridad que rodea su mente.

¿Quién soy yo?

¿Quién es éste ser que habita dentro de este cuerpo?

Deberá dirigir a sí mismo estas silenciosas preguntas, lenta, aplicadamente, con una total concentración del alma.

Después deberá esperar unos minutos, meditando tranquilamente y sin esfuerzo estas preguntas.

Posteriormente hará un pedido humilde y silencioso, casi una plegaria, dirigida al Yo en el centro de su ser, para que este revele su existencia. Las palabras en que formule el pedido deben ser palabras propias, pero tendrán que ser simples, breves y directas. De hablar como si se dirigiera a un amigo verdadero e íntimo: “Pedid y se os dará”, dijo Jesús, cuyo estado de conciencia era el del Yo en estado puro.

Una vez hecho el pedido, o silenciosamente musitada la plegaria, deberá hacerse una pausa y esperar ansiosa y confiadamente una respuesta. Digo “confiadamente” y, sin embargo, debe haber profunda humildad de alma cuando se pide la divina revelación. La humildad es el primer paso en el sendero secreto… y también será el último. Porque antes que la divinidad pueda instruir al hombre por la revelación de su propio yo, es necesario que él sea susceptible de instrucción, es decir: humilde.

Los dones intelectuales y el saber son cosas admirables y adornan al hombre, pero el orgullo intelectual pone una poderosa barrera entre él y la vida más elevada que constantemente lo llama, aunque sea en silencio. Los intelectualmente orgullosos están sentados sobre sus pequeños pedestales y esperan ser adorados, mientras, que en el fondo de sus corazones, habita una deidad, que es la única digna de recibir adoración. Nuestro yo intelectual, como un pavo real, se pasea ante la mirada admirativa del mundo; pero el que ha engendrado sus talentos, el creador verdadero de todas nuestras obras, el que ha transmitido el principio de la vida, permitiéndonos así existir, se contenta con permanecer en la sombra, desconocido e ignorado por los hombres.

Es sumamente difícil reconocer nuestra propia pequeñez, nuestra ignorancia y nuestra vanidad. Y sin embargo, es la conquista más grande, porque nos conduce directamente al encuentro de la vida divina, que prometió Cristo a todos los que perdieron la vida personal.

No necesitamos los conocimientos ni la cultura de una mente distinguida para entender y apreciar estas enseñanzas. Los simples, los analfabetos y los primitivos podrán llegar igualmente a ellas por un acto de fe y por la plegaria, y podrán entrar también con más facilidad en el estado de ánimo de reverencia.

Cuando llegamos al Yo superior por medio del análisis de nosotros mismos, los maduros estudios filosóficos dan escasa ventaja sobre el hombre de la calle. Y esto no quiere decir que tales estudios carezcan de valor; por el contrario, pues enseñan a la mente útiles prácticas de abstracción, de concentración y de profundidad. Es sólo por engendrar el orgullo de la sabiduría y el egoísmo de la importancia de nosotros mismos que levantan barreras sobre el sendero verdadero. El dominio de una docena de diferentes sistemas de intrincada filosofía no es tarea para muchos y, sin embargo, el dominio del orgullo personal es mucho más difícil. La humildad llega más fácilmente a los analfabetos y a los ignorantes, porque ellos tienen conciencia de su inferioridad social y mental. Y la humildad es esencial en todas las etapas del Sendero Secreto.

Los grandes secretos elementales de la vida son tan sencillos que muy pocos los ven. La gente es complicada, los intelectos son complicados, no la vida. Por lo tanto digo: atesorad en vuestro corazón y llevad siempre en vuestra mente la memorable frase de Jesús: “A menos que seáis semejantes a uno de estos pequeños, no entraréis en el Reino de los Cielos”. Las tremendas especulaciones teológicas no son necesarias para entender las simples verdades del Espíritu.

Hasta el momento, todos los esfuerzos del estudiante para descubrir su verdadero yo han sido dirigidos con deliberación, queridos conscientemente, voluntarios. Ahora ha llegado así al punto en que se requiere un viraje completo del procedimiento, donde la personalidad debe cesar de realizar nuevos esfuerzos, pues ha llegado al fin de la tarea que le fue asignada.

Todo el proceso de meditación es simple y consiste en elegir sencillamente este tema de la indagación del yo entre la multitud de las ideas que se presentan, pensar firmemente en él y nada más. Luego, cuando la actitud y la calidad de la concentración han sido desarrolladas vigorosamente, el estudiante abandona esta línea de pensamiento, se recoge en su interior y se pregunta quién es el que piensa en él. No trata de obtener una respuesta pensando acerca del Pensador; empieza por despojarse de toda clase de ideas y concentra toda su atención sobre el próximo despertar de este ser que ha estado cubierto por la pantalla de los pensamientos sin fin.

Durante la pausa que sigue a esta solicitación silenciosa, debe suspender la corriente de los pensamientos tanto como pueda, adoptando la actitud de quien espera atentamente que se le dé una respuesta. Después de esperar dos o tres minutos, puede repetir su pedido y esperar de nuevo. Después del segundo período de prueba, que puede durar de tres a cuatro minutos, se repetirá el pedido una tercera y última vez. Luego deberá esperar con paciencia, fervorosamente, por un lapso de unos cinco minutos, con el cuerpo inmóvil, la respiración lenta y tranquila, la mente en calma. De este modo termina su meditación.

La clave para una correcta interpretación de esta etapa consiste en recordar que lo más importante ahora es la reacción subconsciente al esfuerzo consciente que se realiza. La práctica consciente del reposo mental ha sido útil para la intensificación de la atención; es como tocar un timbre. Será necesario esperar que el subconsciente salga ahora a abrir. No hay que insistir demasiado, no hay que fatigarse excesivamente; es necesario dar al Yo Superior confianza y crédito para que manifieste su propia inteligencia, su acción específica.

Se puede estar pasando por un período en el que no llegue ninguna respuesta, cuando la nada suprema reine dentro del alma. Antes de abandonar esta “tierra de nadie” del alma, un sentimiento de intensa soledad puede adueñarse de uno. Pero tal sensación pasará. Si no se está preparado a ejercitar la paciencia mientras se espera silenciosamente esta revelación, se destruirá toda posibilidad de éxito.

La paciencia es importante. Debemos esperar humildemente por la revelación del Infinito que está dentro del hombre. Hasta que llegue la hora sagrada, seremos unos pobres huérfanos. Aquellos que introducen cualquier elemento de impaciencia durante este período de quietud mental, lo que hacen en realidad es perjudicarse.

De aquí en adelante, el estudiante debe vigilar minuciosamente la aparición de las primeras señales confirmatorias, las pruebas de que ha tomado el buen camino, las primeras y débiles evidencias de los movimientos de su yo más profundo dentro de él. Tales signos y señales nos son mostrados por el alma, pero muchas veces no son entendidos o simplemente no se las advierte.

Las primeras evidencias llegan quietamente, tan quietamente como cuando el sol insinúa su resplandor sobre un mundo en sombras, tan levemente que el estudiante quiera tal vez rechazarlas, pensando que son fantasías inútiles, pensamientos sin sentido o imaginaciones sin importancia. Hacerlo sería cometer un grave error. La voz del Yo Superior se oye al principio como un ligero susurro, y hay que escuchar atentamente. Los movimientos más tenues de corazón deben recibir una atención plena e indivisible, y el estudiante debe considerarlos con respeto y veneración, como mensajeros de un reino más alto. Estos enviados no son más que los heraldos de una fuerza dinámica que habrá de llegar más adelante, y que penetrará a todo su cuerpo con un poder de origen divino.

Hay algunos sutiles matices de sentimiento y de pensamiento que pasan por lo general inadvertidos o que se desechan en la vida diaria corriente. Estas experiencias desechadas son precisamente el material que el mediador debe utilizar a fin de cultivar y desarrollar. Habrá de concentrar todo su poder de atención sobre ellos, en cualquier momento que aparezcan, haciendo lo posible para someterse plenamente a esos estados.

En estos extraños momentos descubre lo que casi podría llamarse un segundo yo interior. Tales instantes pueden ser raros; incluso puede sentirlos sólo a intervalos irregulares. Pero su misma existencia evidencia algo que es. Estos estáticos momentos proporcionan una pista sobre la verdadera naturaleza del hombre.

Dentro de cada uno de nosotros hay pozos superpuestos de paz espiritual que no han sido cubiertos, de inteligencia espiritual que no han sido tocados. De vez en cuando llegan a nosotros los susurros que provienen de este segundo yo, unas voces veladas que nos piden que dominemos nuestros instintos, que tomemos el camino más alto y trascendamos el egoísmo. Debemos escuchar esas insinuaciones, aprovechar esos raros momentos. En ellos tenemos vislumbres de lo que podemos llegar a ser. Si estos instantes en que tenemos un relámpago de percepción espiritual pudieran prolongarse, ganaríamos la felicidad eterna. Porque hay algo que a veces se hace sentir de este modo en la profundidad misteriosa del alma. No sabemos qué es, pero podemos saber lo que dice. “Todo lo que de mejor hay en ti, eso soy yo”, dice su voz silenciosa. Esa voz está dentro de nosotros, y sin embargo permanece aparte, santificada.

El objeto de esta obra sobre quietud mental es entrar en el reino al cual los psicólogos llaman a menudo el subconsciente.

La respuesta de la intuición que despierta puede venir la primera vez que se practica este ejercicio, o puede llegar después de varias semanas y aun meses de práctica diaria. El estudiante que ha dominado plenamente todas las etapas previas está ya en situación de beneficiarse considerablemente si encuentra la ayuda de un Adepto auténtico, que ahora puede hacer nacer en él la intuición por medio de ciertos métodos secretos. Si tal encuentro es imposible o impracticable —porque encontrar Adeptos genuinos es extremadamente difícil en el mundo moderno—, en ese caso debe continuar adhiriéndose fielmente a las instrucciones que aquí se dan.

Extracto de PAUL BRUNTON – EL SENDERO SECRETO
Una Técnica para el Descubrimiento del Yo Espiritual en el Mundo Moderno.

Fuente: Trabajadores de la Luz

NAMASTÉ CALLE: SOMOS TODOS ALMAS VIEJAS, AQUÍ

Aprovechando el estreno del Atlas de las Nubes, y sus 6 historias sobre 6 reencarnaciones distintas, es un buen momento para hablar de este tema…

Mañana nos meteremos en terrenos más fangosos y hablaremos de todo lo que está sucediendo principalmente en Europa en esta luna llena de febrero, y lo que nos podrá deparar en un futuro a corto plazo…

¿Quién eres realmente?. ¿Eres una alma vieja?

En términos generales, todos somos almas viejas, pero algunos de nosotros hemos estado aquí más tiempo que otros. Así que, ¿cómo puedes saber si tienes un alma vieja?

1- Entiendes muchas de las más profundas lecciones de la vida.

Para algunas personas, es difícil imaginar que el alma de un niño puede ser mucho mayor que el alma de sus padres. Para estas personas en particular, esta es una señal de que su alma pudiera ser más joven que la suya. Una vez que comprendas que el tiempo, el espacio, la energía y la materia son productos tridimensionales, la teoría del tiempo se vuelve irrelevante, por lo que la teoría de la edad de tu alma también se vuelve irrelevante.

2- Estás en contacto con tus habilidades naturales o tiene un gran interés en estas habilidades.

Algunas personas nacen con dones innatos, como la capacidad de sanación especiales o capacidades psíquicas. La verdad es que todos poseen estas habilidades, pero un alma más vieja está más en consonancia con la forma de acceder y aplicar estas habilidades en nombre de la humanidad. Si no tienes ninguna habilidad especial, pero un gran interés en ella, esto no es más que tu alma tratando de recordar estas habilidades que podrías haber tenido en una vida anterior.

3- Te vuelves consciente espiritualmente.

Todo el mundo es pura conciencia, pero muchas personas tienen dificultades para entender lo que esto significa. Tu alma es conciencia pura y amor. Tiene una comprensión única de cómo la matriz está siendo manipulada en este planeta y comprendes que todo lo que hacemos como humanidad contribuirá a facilitar el despertar de los demás.

4- Entiendes la importancia del perdón.

Algunas personas son almas viejas que todavía tienen mucho que aprender porque están atrapadas en el interior de la caja con sus ideologías, son tercos o no han aprendido la importancia del perdón. Al perdonarnos a nosotros mismos y a otros, podemos liberar el karma entre estas personas.

5- Eres capaz de trascender el ego.

Es casi imposible que alguien pueda trascender completamente el ego el 100% del tiempo, pero simplemente ser conscientes de nuestro ego y cómo éste juega en contra de la conciencia de unidad es una señal definitiva de un alma vieja.

6- Eres capaz de trascender el materialismo.

El dinero y el materialismo son producto de esta realidad tridimensional y es fácil sucumbir al materialismo. Un alma más vieja se da cuenta de que el dinero es inexistente en el otro lado y por lo general nos aleja de lo que realmente somos como seres espirituales. Aquellos que son almas viejas generalmente, utilizarán el dinero como una herramienta para ayudar a facilitar su progreso espiritual. También pueden usar su dinero para ayudar a otros que son menos afortunados.

7- Eres capaz de entender el concepto de que tu cuerpo es un estuche de tu alma.

Antes de que nacieras, no sólo escogiste a tus padres, también elegiste tus situaciones de vida y los desafíos que contribuirían a facilitar tu crecimiento espiritual mientras está expiando cualquier karma anterior.

8- El cuerpo que ocupas actualmente es simplemente un recipiente para el alma.

Tienes una comprensión de lo que necesitas hacer para completar tu progreso espiritual. Sólo con llegar hasta aquí, estás más despierto que la mayoría de la gente en este planeta. Tienes una comprensión de las leyes universales y lo que queda por hacer en tu contrato del alma. Incluso si no estás seguro de esto, tu ser superior y guías espirituales continuarán llevándote en la dirección correcta.

9- Tienes un fuerte sentimiento de que el hogar no es la Tierra.

a) ¿Alguna vez miraste al azar el cielo y te quedaste viendo a una estrella desconocida sin ninguna razón en particular?

b) ¿Tiene una conexión especial con sistemas estelares específicos, como las Pléyades o el Cinturón de Orión?

c) ¿Las guerras y la corrupción te hacen sentir incómodo, como si no existieran en el lugar de donde originalmente viniste?

d) ¿Eres una de las almas que se ofrecieron de voluntarias para venir aquí a este punto específico en el tiempo para ayudar con la ascensión de la Tierra?

Si contestaste sí a alguna de estas preguntas, entonces es probable que la Tierra no sea tu planeta de origen.

10- Tiendes a ser una persona solitaria.

La persona solitaria a menudo es condescendiente, pero en realidad estas almas viejas están buscando otros fragmentos de sí mismos y con frecuencia se alejarán de las almas más jóvenes que necesitan más encarnaciones en un planeta tridimensional. Las almas más viejas buscarán a otras personas de igual mentalidad, porque hay una comodidad y familiaridad con este tipo de personas que van a ayudar a facilitar a los demás la progresión espiritual.

11- Tienes una naturaleza rebelde.

Ya sea que te rebeles contra la religión, las leyes o cualquier otra cosa, esto es una señal de que el alma conoce las leyes únicas verdaderas… las leyes del Universo.

12- Tienes un deseo ardiente de alcanzar la verdad y la sabiduría interior.

Muchas almas viejas pueden ver fácilmente las mentiras que nos han enseñado a través de la religión, la política y a través de nuestros centros educativos. Si bien se dan cuenta que todos somos uno con el universo, también quieren la verdad expuesta, para ayudar a otros en su proceso de despertar.

13- ¿Sientes una separación entre tú y el “mundo real”?

Al trascender el ego y el materialismo, te encuentras viviendo un estilo de vida diferente. Si bien esta forma de vida es única a tu encarnación actual, parece haber también un conocimiento de la dirección a la que te diriges.

14- Eres curioso acerca de si eres un alma vieja o no

Muchas almas jóvenes no harían esta pregunta ni mucho menos se preocuparían por ello. Mientras que muchas almas viejas tampoco se preocupan, por diferentes razones, simplemente “saben” que son almas viejas, pero es bueno tener afirmaciones que coincidan con su progreso espiritual.

Muchos de los que han despertado probablemente se trasladarán a su próximo nivel de evolución espiritual. Es importante recordar que esta no es una carrera, porque al final, todos ganamos.

¡Disfruta cada milisegundo en esta encarnación porque esta puede ser la última vez que experimentes una realidad tridimensional!

(SOY ALMA VIEJA,SOY FELIZ DE SERLO-Namaste Calle)

Por :: Namaste Calle

PLANETA GEA

KABBALAH: CONFÍA EN TU CORAZONADA

¿Alguna vez tuviste una corazonada de que, si ibas a un evento en particular, algo bueno iba a sucederte? ¿Y cuando fuiste, conociste a tu futuro mejor amigo, te enamoraste o simplemente la pasaste genial?

Ésta es tu intuición guiándote.

Confía en tu corazonada el día de hoy.