Blog para el despertar de la consciencia

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EL DR. FRANCISCO CHELÓS, MÉDICO PSIQUIATRA

El Dr. Chelós, Paco para los amigos, es un hombre sabio, rodado, vivido. Cuando yo sólo tenía un año de edad, él ya estaba en París estudiando psiquiatría y sexología. Es nombrado por el gobierno francés médico jefe de los hospitales de París (Legión de Honor), también es honoris causa por la Oxford International University, pero sobre todo, es mi amigo. He tenido la oportunidad de vivir con él y otras personas muchas veladas hablando de diversos temas, todos ellos relacionados con la evolución del ser humano, con la libertad, con la evolución, con la toma de consciencia… Es un ser humano excepcional. Actualmente ha decidido entrar en los medios grabando diferentes vídeos sobre temas de interés relacionados con la psiquiatría, su especialidad. Como su amigo, he tenido y sigo teniendo el honor y el placer de realizar esos vídeos, tenemos una serie que iré publicando progresivamente y que estoy seguro de van a resultar de interés para el mundo.

El Dr. Chelós tiene consulta abierta en Valencia (España) y pueden contactar con él en los datos que aparecen en la descripción de todos sus vídeos.

Aquí os dejo los dos primeros.

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VÍCTOR BROSSA: EL JUEGO MÁGICO DE LA VIDA

Video creación espectacular de Víctor Brossa, especialmente indicada para tod@s aquell@s que padezcan:

  • Depresión crónica
  • Inseguridad permanente
  • Angustia vital
  • Ansiedad derivada de un trabajo insoportable
  • Problemas de autoestima
  • Sentimiento de culpa
  • Agresividad incontrolable
  • Nihilismo crónico
  • Sentimiento de abandono
  • Dolor de alma
  • Osteoporosis espiritual
  • Ganas de llorar profundamente
  • Y todo tipo de dolencias espirituales (también quita seriedades severas)

Prestando atención a este vídeo se recuperan medicinas que te ayudarán a tomar una posición más sólida ante tu vida y a ser más, mucho más feliz. Fácil y difícil a la vez.

LO QUE TE MERECES

Fuente: Kabbalah international

Algunas veces tienes que olvidar cómo te sientes y recordar qué te mereces.

Sé lo suficientemente fuerte para dejar ir lo que ya no te funciona y lo suficientemente paciente para esperar a lo que sí te funcionará.

PÁRATE, RESPIRA, PIENSA

Todo va muy rápido, terremotos en Italia, hambruna, bancos que quiebran, políticos que nos mienten, empresas que cierran…

Párate y piensa, respira. Al respirar podrás empezar a escaparte de esa burbuja de irrealidad. Cuando pares y pienses, cuando te tomes el tiempo que tu yo necesita, podrás ver con claridad la auténtica realidad.

Cómo?

Es tan fácil o tan difícil como tú quieras que sea. De puertas para adentro sólo tú tienes la clave del cómo. Escúchate, sé consciente de esa sensación a la que nunca has hecho caso, entonces toma unas respiraciones, siéntete feliz y disponte a escucharla.

Respira.

Eso que pasa por tu cabeza son pregunas mezcladas con respuestas a mucha velocidad, eso, eso que no puedes entender es tu pensamiento alborotado.

Si eso te ocurre para, párate en seco, respira y escucha.

Busca un lugar agradable, huye de ambientes chungos, sin vida, con presiones, mal humor, envidias, celos, odios… Esa no es tu realidad.

Encuentra ese lugar y dedica unos minutos a tu respiración, es la clave para escapar de la irrealidad que nos impone la televisión, la prensa, la radio… la gente.

Respira más, respira mucho y párate. Siente tu interior, tus voces, tus pensamientos mezclados y pregúntate eso que te angustia. Pregúntate cómo, cuándo, por qué y entonces siéntete feliz, respira y escucha la respuesta dentro de tí.

Siempre está ahí la respuesta pero nunca queremos escucharla… miedo, inseguridad, comodidad… pero la respuesta la tienes en tu interior, la respuesta forma parte de tí, la respuesta siempre eres tú.

Por qué?

Somos un puñado de átomos, somos un cascarón de materia que sirve de vehículo para que un alma/espíritu puro y de luz pueda transitar en esta densidad llamada Realidad.

Por eso, sencillamente, estamos conectados con el Universo, por eso SOMOS el Universo y tenemos, por ende, todas las respuestas a todas las preguntas, pero no tenemos tiempo para escucharlas, ni tan sólo tenemos tiempo para formularlas.

Entonces párate, respira y piensa. Sé.

Por qué?

Somos luz, literalmente luz, no es una metáfora poética, somos luz, emitimos energía igual que un planeta o una piedra del río, pero nuestros ojos que sólo captan unos pocos miles de colores no están preparados para percibir la inmensa bacanal de luz que somos. Si pudiésemos ver lo que somos con nuestros ojos físicos dejaríamos lo que estamos viviendo y nuestra vida cambiaría en la mayor parte de los casos.

-No me lo creo.

Bien, no te preocupees, no creerlo es un indicio de luz ya que has llegado a leer hasta aquí.

Si no te lo crees es porque todavía no sabes respirar, parar y pensar. Es porque lo has probado poco.

Tómate tu tiempo, necesitas aislarte un par de minutos, aprovecha el tiempo en el baño, cuando conduces, cuando vas a dormir y párate, respira y siente las sensaciones de tu interior. Siente los impulsos reprimidos que brotan en tu mente en forma de imágenes. Déjate llevar por esos sentimientos positivos y descarta las imágenes negativas, de envidia, de odio, de engaños, de angustias. Elige lo otro.

Por qué?

Porque eres libre, piénsalo y verás. Elegir es un ejercicio de libertad. Elegir es poner en riesgo tu seguridad y tu comodidad por unos minutos para ascender otro escalón desconocido, y eso siempre da miedo. Elegir te permite después sentirte vivo y ser la persona más feliz. Lo otro es miedo y oscuridad, y si, somos seres de luz.

La clave está en la respiración porque  si no respiras te mueres en menos de 4 minutos. Es así de sencillo.

Si no comes te mueres en un mes. Si no bebes te mueres en unos días. Si no duermes te mueres en unas semas… pero si no respiras…

Dónde está la clave?

Deja de fumar. Yo, y sin que sirva de precedente hablo de mí, he fumado unos 25 años, y no sólo tabaco. Hace 5 que lo dejé y decidí respirar. Pruébalo, no importa lo lleno de alquitrán que estés, te sorprenderás de lo perfecto que es tu cuerpo y lo rápido que se recuperará. Sé consciente, elige la vida y comprobarás que eres luz.

Sólo entonces podrás empezar a entender lo que te estoy contando. Hay quien se ocupa de que continuemos dormidos, durante muchos siglos está elaborando de formas mil, trucos y engaños para que nos sea imposible despertar pero el tiempo se ha acabado. Tenemos periódicos que nos muestran noticias seleccionadas de muerte, guerra, destrucción, calamidades, pobreza, disturbios, robos… pero no nos muestran lo contrario. Igual ocurre con radios y televisiones del mundo. Tenemos tiendas que nos proveen de alimentos llenos de químicos y fitosanitarios que muestran unos frutos brillantes y lustrosos pero venenosos, y no nos ofrecen lo contrario. Tenemos trabajos en los que nos alientan a machacar a nuestros compañeros, a obviar nuestros principios de amor e igualdad (naturales en nuestra alma) para sustituirlos por la envidia, la avaricia, el odio y la competitividad; exención de valores. Y no nos dejan practicar lo contrario.

Por qué?

Porque se lo hemos permitido, porque hemos regalado nuestro poder generación tras generación. Tenemos ahora que recuperarlo de forma inmediata porque ya ha acabado el tiempo de dormir, ahora toca despertarse, lavarse la cara y mirarse en el espejo… toca pararse, respirar y pensar.

Cómo?

Fácil, no puede ser difícil. EMPIEZA ahora mismo mostrando tu mejor cara, haciendo lo mejor con tus peores enemigos, regalando aquello que ibas a vender, perdonando aquello que nunca perdonarías, hablando con aquella persona que nunca hablarías porque la odias, perdonando a todos y cada uno de los que te han insultado, odiado, evidenciado, denostado, perjudicado, maltratado. EMPIEZA AHORA MISMO comiendo aquello que SABES que es bueno para tí, deja de lado esos alimentos que te ofrecen en bandeja aquelllos que necesitan que sigas dormido para abusar de tu bondad. Tienes bastante? Quieres más pistas?

Deja tu trabajo, ese trabajo que te está consumiendo, que te llena de ira el domingo por la tarde porque piensas que mañana vas a volver a ser infeliz. Déjalo y respira, párate. No te va a pasar nada más malo de lo que ya tienes. NO te vas a morir de hambre, apóyate en los tuyos por un momento, toma aire, recupérate y verás cómo al dejar ese trabajo tu ser de luz comienza de nuevo a brillar, aunque no le hagas caso porque todavías estás reaccionando. Él te va a a ayudar a salir y a recuperar tu centro. Cambia tu vida si no te gusta, párate y respira de nuevo y mira al cielo, observa las nubes y los pájaros, ellos no necesitan VISA para vivir. Sonríe, respira de nuevo y piensa en lo que has dejado atrás. Asúmelo, hazte responsable, échale huevos (u ovarios) y da el paso en el vacío. Va a haber una mano que se coloque bajo tu pie y evite la caída. Créelo porque SIEMPRE es así. Si no lo sabes es porque todavía no lo has experimentado, luego, después, lo ves con una sonrisa y a veces incluso lloras.

Por qué?

Porque SOMOS ángeles, seres de luz que hemos decidido bajar a la tierra para experimentar esta densidad tan nueva (y tan jodida), sin necesidad, por el puro placer de aumentar nuestra experiencia, por vivir nuevas enseñanzas, y en el tránsito hemos dejado atrás todos nuestros superpoderes. Si, superpoderes. Y ahora llegó el momento de recuperarlos.

Cómo?

Sencillamente, no puede ser difícil. Con consciencia. Escuchando dentro. Tomando tiempo para calmar nuestros sentidos y orientarlos de fuera hacia adentro y escuchar, respirar y escuchar con el cerebro dentro de nosotros.

LA CLAVE FINAL

La clave secreta también es sencilla, podemos hacerlo cuando decidimos que somos capaces. LLÁMALO CONVICCIÓN, LLÁMALO VOLUNTAD, LLÁMALO CONSCIENCIA. Llámalo “querer es poder”, llámalo como quieras. Yo lo llamo voluntad, otras veces lo llamo decisión, otras convicción, otras conciencia, pero siempre siempre es lo mismo. Es lo que llevas dentro y no escuchas porque no te han dejado escuchar, porque te han educado para que te mantengas ciego y sordo. Cámbialo, sonríe y siendo feliz cambia tu entorno, todo cambiará.

Con amor, Wabbbla.

LA CADENA DEL DESPERTAR

Hace días que me ronda esta idea por la mente y he estado intentando encontrar la mejor manera de explicarla. Después de muchas vueltas creo que lo mejor es expresarla en sus términos más sencillos porque de esa manera la idea quedará menos contaminada y será más clara.

Se trata de crear una red de contagio del despertar.

Para ello es necesaria la colaboración de gente despierta (como tú) con la clara idea de ayudar a despertar a otras 2 personas más que todavía duermen.

Es como apadrinarlos hasta que despierten haciéndoles cercana información que de otro modo no tendrían y hablando con ellas si es necesario.

Para ello tienes que seleccionar a 2 personas de tu círculo cercano, sin ambiciones, sin grandes voces, y tienes que estar seguro o segura que no han despertado todavía. Entonces utiliza tu mente y dales ese empujoncito que necesitan, acércales información para el despertar, pelis, música, textos, actividades…

El segundo paso es llevarles un seguimiento personal, y ser constante, sólo tú vas a saber hacerlo. Adapta la idea a tu entorno y actúa. Puede ser un familiar directo, una vecina, un compañero de trabajo, tu mejor amiga… Te sorprenderás con ella cuando empieces a hablarle de cualquiera de los ·temas· para el despertar. Después te darás cuenta que esas personas también te están ayudando en tu propio proceso de toma de conciencia, de autoconocimiento, de mejora, de superación, de visión… Y el proceso se habrá iniciado.

He calculado que en un mes puede iniciarse a una persona a despertar y ver ya resultados, puede ser más o puede ser menos, pero con toda la infinita ayuda que estamos teniendo desde otros planos vibracionales no va a ser difícil.

Sé feliz, diviértete y disfruta cada segundo de esta existencia infinita.

Con todo el amor. Wabbbla.

WABBBLA: REFLEXIONES III

SOBRE LA FELICIDAD Y CÓMO LOGRARLA (MANUAL PRÁCTICO)

Por la mañana te despiertas pronto, más temprano de lo que a tu cuerpo le gustaría. Cuando ya estás en este mundo empiezas a pensar en fu futuro inmediato: tienes que darte prisa porque no vas a llegar a tiempo al trabajo, además debes antes hacer un montón de cosas. Si tienes hijos seguramente debes llevarlos al colegio antes de llegar a tu trabajo. El día es gris y oscuro. Te das cuenta de que estás malhumorado y fácilmente puedes llegar a estar auténticamente enfadada. Sales a la calle y coges el servicio de transporte, o te subes a tu coche y te diriges a tu trabajo. Por el camino, deprisa deprisa, no reparas en la gente que te rodea, de hecho no miras a nada ni a nadie, sólo vas con los ojos abiertos y, en función de cómo estés en tu trabajo, vas evolucionando con un nivel de estrés bajo, medio, alto, muy alto o extremo. Posiblemente no repares ni en tu seguridad ni en la de aquellos que, como tú, también se dirigen a su puesto de trabajo, por ello es posible que circules más rápido de lo que es aconsejable, también es posible que puesto que no miras a nada ni a nadie, te acerques peligrosamente al vehículo que te precede en un vano intento de llegar antes. Como ya has pasado por ahí cientos de veces no prestas atención al pájaro que está posado ante ti, o al peatón que intenta cruzar pero se detiene para que no lo atropelles. Tampoco intentas contaminar menos circulando a menor velocidad porque no te importa ya que de momento puedes permitirte invertir un 15% de tu salario en combustible para tu vehículo. Es posible incluso que por el camino des una lección a algún indivíduo que “se pasa de la ralla” y que, como tú, también se dirige a su trabajo: le adelantas y bloqueas su salida para que aprenda a respetarte, obligándole a frenar para que no se coma al vehículo que lleva delante; entonces tú esbozas media sonrisa y aceleras triunfal durante 300 metros hasta que vuelves a encontrarte con otro imbécil que no va a la velocidad suficiente, y te acercas mucho para ver si espabila. Cuando llegas por fin a tu trabajo hablas con gente con quien no quieres hablar, soportas presiones de tus superiores siempre injustas porque tú lo harías mejor sola, además cada varios días te equivocas mucho en algo y recibes una bronca que hace que se dispare tu tensión pero todo está justificado, hay que aguantar porque necesitas el dinero cada mes. Seguramente, como trabajas ocho horas o más te quedas a comer en tu centro de trabajo, no te gusta y además te cuesta más dinero que si comieses en casa pero por no gastar combustible no vas. O a lo peor te llevas la comida en una fiambrera y comes en una sala que tu centro de trabajo ha habilitado con mayor o menor fortuna para tal fin. Comes con personas que no te caen demasiado bien, o a lo mejor intentas acercarte a aquéllas que mejor vibran contigo. Como no tienes demasiado tiempo no te quitas los zapatos, ni te echas un rato en tu sillón preferido, no descansas estirando la espalda porque no puedes hacerlo. Vuelves a trabajar deseando que ya sea hora de salir, fundes internet explorer, el MSN y estás harto de pasear por la web porque el tiempo parece haberse parado. Deseas que nadie te vea, que nadie se acerque a tu mesa, te escondes detrás de tu monitor e intentas siempre tener frente a tí la puerta y tras de tí una pared para que nadie vea qué estas viendo en la pantalla. Deseas que no suene el teléfono y que nadie te llame por la línea interna encargándote más trabajo o alguna reunión. No quieres que te llame ningún proveedor o cliente y tampoco te apetece que en los últimos 25 minutos surja ningún problema gordo con algo en lo que tú estás implicada. Eres maestro en prolongar tus tiempos de trabajo de manera que algo que puedes resolver en 45 minutos puede ocuparte fácilmente una o incluso dos jornadas completas, nadie más lo sabe. Estás harta de no poder tirarte pedos porque compartes espacio con una, dos, tres, cuatro o más personas que realmente están igual de hartas que tú. Cuando por fin es la hora de salir lo haces con una extraña ilusión, huyes rápidamente de tu trabajo, montas en tu vehículo y desandas el camino que pocas horas antes has andado, puede que te cruces con las mismas personas que siempre te cruzas pero que no conoces y nunca conocerás, pasas por los mismos lugares pero ahora son diferentes porque ya es de noche, sabes perfectamente dónde y cuánto va a durar el atasco porque siempre te ocurre lo mismo. Puede que en la intimidad de tu vehículo por fin consigas estirar un poco tu espalda, tirarte los pedos que antes te has guardado y fumarte varios cigarros porque te da la gana. Te das cuenta de que estás cansado, muy cansado, y lo que es peor estás triste, odias a demasiadas personas y hoy no has tenido un buen día. Antes de llegar a casa puede que tengas que ir a algún otro lugar, a recoger algo o a hacer algo para ti que no has podido hacer porque has estado todo el día trabajando. También es posible que vayas a “desengrasarte” un poco a un gimnasio para quemar adrenalina, o a jugar a algún deporte explosivo para lo mismo. También puede ocurrir que hayas quedado en el bar de siempre para tomarte unas copas y olvidar el duro día. Cuando llegas a casa entonces si que ya estás para tirar, sólo tienes ganas de comer algo, si te lo preparan mejor, y ver un poco la televisión hasta quedarte completamente zombie en el sofá y arrastrarte hasta la cama. No tienes ganas de hacer el amor con tu pareja, eso lo reservas para el sábado por la noche, para el viernes o para el domingo, que no trabajas. Te duermes, es lunes y estás desolada porque todavía quedan demasiados días para el fin de semana. Tu cuenta bancaria el día 7 tiene un saldo de 122 euros y te viene un pago de la hipoteca de 540, menos mal que tienes la VISA y podrás cubrirlo sin que lo devuelvan aunque te cobren una comisión desorbitada al sacar el dinero a crédito de un cajero, cuando llegue la paga extraordinaria te pondrás al día.

Suena el despertador y te tiras de cabeza a la ducha, es martes, Por la mañana te despiertas pronto, más temprano de lo que a tu cuerpo le gustaría. Cuando ya estás en este mundo empiezas a pensar en fu futuro inmediato: tienes que darte prisa porque no vas a llegar a tiempo al trabajo, además debes antes hacer un montón de cosas. Si tienes hijos seguramente debes llevarlos al colegio antes de llegar a tu trabajo. El día es gris y oscuro. Te das cuenta de que estás malhumorado y fácilmente puedes llegar a estar auténticamente enfadada. Sales a la calle y coges el servicio de transporte, o te subes a tu coche y te diriges a tu trabajo. Por el camino, deprisa deprisa, no reparas en la gente que te rodea, de hecho no miras a nada ni a nadie, sólo vas con los ojos abiertos y, en función de cómo estés en tu trabajo, vas evolucionando con un nivel de estrés bajo, medio, alto, muy alto o extremo. Posiblemente no repares ni en tu seguridad ni en la de aquellos que, como tú, también se dirigen a su puesto de trabajo…

¿Sorprendido? ¿Sorprendida? ¿De qué? ¿De que te parezca un relato tan acertado? ¿De que haya dado en el clavo tantas veces seguidas? ¿De que sea un reflejo bastante acertado de un día de tu vida gris?. No es magia, a poco que uno se ponga a pensar consigue hilar lo que la gran mayoría vive día tras día, eso si, cada cual tiene sus matices.

¿No te gusta tu realidad tal como te la imponen? CAMBIALA.

Cambia todo aquello que no te haga feliz. Si tu trabajo te consume busca un trabajo que te haga feliz. Cámbialo todo, si te das cuenta que tu relación de pareja es triste y no tiene solución, no prolongues la agonía, cambia. Si odias vivir en el lugar donde vives vete a vivir a otro lugar que te guste.

¿Que no puedes hacerlo? SI QUE PUEDES, lo que ocurre es que tienes miedo. MIEDO, MIEDO, MIEEEEEEDOOOOOO. Piénsalo y verás como te da miedo.

La única solución es armarse de valor y dar el paso. Es muy difícil porque el miedo nos lo ponen dentro desde pequeños, pero te aseguro que cuando has saltado la valla y ya estás al otro lado te das cuenta que ha sido más fácil de lo que pensabas porque, entre otras cosas, ahora eres la persona más feliz del universo y lo ves todo de color rosa.

Si, si, no puedes hacerlo porque necesitas el dinero, ya lo sé. Párate a pensar y analiza para qué necesitas tanto dinero. Párate a pensar y analiza cuántas cosas tienes que no utilizas casi y que realmente lo único que hacen es aliviarte la profunda amargura que te produce tener un día que no deseas tras otro. Párate y piensa en lo que comes, en cuánta basura podrías dejar de comer. Piensa en cuántas marcas determinadas necesitas comprar para “dar buena imagen” y después piensa lo barata que sería la misma camisa de marca “la pera”, que además te abrigaría igual. Piensa en todo aquello que podrías eliminar de tu vida sin que ésta cambie en lo esencial y piensa en el dinero que no tendrías que gastar, en los plazos de préstamo que no tendrías que pagar, y luego piensa que realmente, posiblemente, en muy poco margen de error, podrías vivir con la mitad de dinero del que actualmente te pagan, o incluso menos, siendo igual o incluso muuuucho más feliz. Con el tiempo te darás cuenta que podrás hacer prácticamente lo mismo.

Cuando hayas pensado todo esto y llegues a la conclusión de que es muy bonito decirlo, pero otra cosa diferente es hacerlo… entonces y sólo entonces estarás frente a la mismísima puerta de tu libertad.

Sólo te quedará HACERLO. Hazlo, atrévete, verás que no es difícil. Las cosas cambiarán sólo si tú te atreves a cambiar. Y si lo haces estarás viviendo en plena armonía con tu corazón, serás feliz, te mirarás en el espejo y llorarás de alegría al verte tan radiante… tu luz eres tú, tu felicidad eres tú, tu equilibrio eres tú, tu salud eres tú. Todo lo otro que dia a dia sufres es lo que otros quieren hacer de tí, y no es bueno para tí porque no te hace feliz.

Con todo mi amor hacia tí, Wabbbla. Noviembre de 2009

In lake ´ch (Yo soy otro tú)


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