Blog para el despertar de la consciencia

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LEÓN VALVERDE: EL APOCALIPSIS, LA PAZ Y LAS LÍNEAS DE TIEMPO

Revelador León, como siempre… Quizás si no estás demasiado abierto al despertar de consciencia te pueda resultar algo confuso, pero créeme que cada palabra tiene su valor y su enorme peso en todo el discurso del vídeo que nos regala León.

El cambio que viene parte de cada cual de forma individual, y cada uno de nosotros vivirá aquella parte de cambio que pueda sostener y comprender en su realidad. No es sencilla la explicación porque la Tierra, el mundo, lo creamos nosotros con nuestra presencia en él. Si nadie existiese sobre la superficie del planeta, nada, ni el planeta mismo, existiría porque nadie habría para vivenciarlo. Piénsalo…

NUEVAS PROFECÍAS, NUEVOS PROFETAS (2016-2022)

Según qué cristal escojas para ver tu realidad tendrás una respuesta u otra…

ENTREVISTA INTERESANTE AL SR. ALBERTO ZECUA

Quizá esta es la más importante entrevista que he podido escuchar en años. Ayer descubrí al Sr. Alberto Zecua y coloqué en la entrada anterior la información. Hoy he buscado más y he encontrado esta, mucho más extensa y con muchísimos mensajes y vivencias que pueden abrir mentes, que pueden generar cambios, que pueden crear realidad. Creer o no creer depende de cada uno, pues cada cual está en un nivel de consciencia diferente. Aquí dejo la información para que tú la valores.

NOSOTROS: EL VÍDEO

Te dejo el vídeo de la presentación del pasado viernes en la que hablo durante 30 minutos sobre mi libro. Espero que te guste… por lo menos que te remueva un poco.

Con todo mi amor, Wabbbla

VICENT GUILLEM: LA LEY DEL AMOR

4ª Ley: Ley del amor

– El destino del espíritu es alcanzar la felicidad a través de la experimentación del amor incondicional, por libre decisión de su voluntad.

– Sin amor no hay evolución. Sin amor no hay sabiduría. Sin amor no hay felicidad.

– El amor es la fuerza armonizadora y dinamizadora del universo espiritual.

Ya has mencionado la ley del amor en multitud de ocasiones pero ¿qué es, según tú, el amor?

El amor puede definirse en su grado máximo como la capacidad de sentir a los demás como a uno mismo.

¿Pero el amor existe realmente o es sólo un concepto abstracto?

Existe realmente y se manifiesta como una intensa vibración de la esencia vital o principio espiritual que se transmite a todos los planos de la existencia, desde el plano espiritual, pasando por el mental y el astral, hasta llegar al físico. La manifestación del amor en el plano energético es la energía de más alta vibración, la luz más brillante, la luz de las estrellas. Esa vibración, la vibración del amor, al igual que la luz, se puede transmitir y ser percibida.

¿Y qué es lo que se experimenta exactamente con el amor?

Cuando un ser experimenta el amor verdadero, se siente lleno, plenamente feliz, invadido por una vibración, una fuerza y una sensibilidad extraordinarias. Ya no necesita nada más para ser feliz. El espíritu inspirado por el amor siente el deseo de transmitir a los demás ese bienestar y ayudarles a que sean felices, porque se siente conectado con ellos, como si formaran parte de él. Invadido por el amor, su cuerpo astral eleva su vibración de manera que el aura se expande enormemente y se vuelve muy brillante. Cuanta más capacidad de amar tiene el ser, más alta es su vibración y mayor energía es capaz de transmitir. Cuando alguien ama transmite esa vibración amorosa a los demás. Si el receptor o receptores de la misma son sensibles, lo perciben como una oleada de calor intenso que no quema, una vibración que lo recorre a uno por completo, que llega hasta el rincón más profundo, como si llenara cada uno de los poros de su alma, estremeciéndole y haciéndole sentir como envuelto por una nube de paz y armonía. En ese estado de bienestar interior uno se siente optimista, alegre, relajado, sereno y descubre que los problemas de su existencia no son tan graves.

Lo que describes parece una experiencia muy mística. No sé hasta qué punto es accesible para nosotros, lo humanos.

Es accesible, pero estáis tan materializados que os falta sensibilidad, tanto para dar como para sentir directamente el amor. Es como intentar escuchar la radio al lado de una taladradora en marcha. Por eso, más que sentir el amor, lo que la mayoría apreciáis son los actos que se hacen por amor, aunque a la mayoría le resulta difícil de entender qué motiva a actuar a una persona de esa forma.

¿Y por qué es una ley espiritual el amor?

Porque está escrita en el interior del espíritu: el espíritu necesita amar para ser feliz. En ausencia de amor, el espíritu se marchita como una flor arrancada de raíz.

Si por la ley del libre albedrío el espíritu necesita ser libre para poder ser feliz, por la ley del amor, el espíritu necesita amar para ser feliz. Si unimos estas dos leyes en una diríamos que el espíritu necesita amar en libertad para ser feliz.

Si el amor es necesario para la felicidad del espíritu, ¿por qué no nacemos todos amando?

Es otra de las capacidades, la de amar, que el espíritu ha desarrollar por sí mismo en su proceso de evolución. Como ya he dicho, la chispa espiritual, cuando es creada, tiene en potencia numerosas capacidades, pero necesita desarrollarlas. Una de ellas es la capacidad de amar. Desarrollar la capacidad de amar es el objetivo más importante del proceso evolutivo el espíritu. El amor es la fuerza armonizadora y dinamizadora del universo espiritual.

¿Cómo el amor influye en la armonía del universo?

¡Por un acto de amor existimos todos los seres espirituales! El amor es la fuerza que alimenta cualquier impulso creador. El amor es la base sobre la que se sustenta la solidaridad espiritual universal. El espíritu inspirado por el amor siente el deseo de ayudar en la evolución a todos los demás seres de la creación, para que sean capaces de experimentar por sí mismos la felicidad que emana del amor. Sólo sobre la base del amor se construirá lo verdadero y lo duradero.
AMOR VS EGOÍSMO

¿Cuál es el primer paso que uno debería dar para poder amar?

Para amar es necesario sentirse a uno mismo, y para sentirse a uno mismo es necesario conocerse a uno mismo. Si quieres amar a los demás, aprende primero a amarte a ti mismo, a través de conocerte a ti mismo. El que no se quiere a sí mismo no puede querer a los demás.

¡Pero yo tenía entendido que para amar a los demás tienes que renunciar a ti mismo!

En absoluto. Lo que tienes que hacer es renunciar a tu egoísmo, pero no a tus sentimientos. Lo que ocurre es que tenéis un concepto de lo que es el amor que es incorrecto, porque mezcláis el amor con el egoísmo. Amarse a uno mismo no es creer que uno es mejor que los demás y que por ello ha de dedicarse a satisfacer caprichos egoístas, sino reconocer las necesidades afectivas propias, los sentimientos, y desarrollarlos para que sean el motor de nuestra vida. Por esto he dicho que para amar verdaderamente es tan importante conocerse a uno mismo. Conocerse implica saber distinguir entre lo que sentimos y lo que pensamos, reconocer entre lo que viene de nuestro sentimiento y lo que viene de nuestro egoísmo.

¿Entonces, cómo distinguir lo que es el amor de lo que no lo es?

El amor en su máxima expresión ha de ser incondicional. El que ama verdaderamente no espera nada cambio, y el que actúa por interés no está amando verdaderamente. El amor ha de ser libre, si no, no es amor. No se puede forzar a nadie a amar.

El que quiera amar ha de querer también renunciar al egoísmo. El amor y el egoísmo son conceptos contrarios, incompatibles entre sí, antagónicos. No se puede amar sin renunciar al egoísmo, ya que el egoísmo es en realidad la ausencia de amor. Aprender a amar es lo mismo que aprender a desprenderse el egoísmo. El que aumenta su capacidad de amar disminuye su egoísmo y viceversa.

¿Y cómo aprende el espíritu a amar?

Es un proceso continuo que requiere muchísimo tiempo de evolución. Lo comienza el espíritu antes de iniciar la fase humana y no lo termina nunca, ya que siempre hay algo nuevo que aprender respecto al amor. Como el aprender a hablar, no hay otra forma de desarrollar el amor que no sea través de la interacción constante con otros seres. En las primeras etapas, cuando el ser espiritual está escasamente desarrollado, experimenta el amor que otros seres más avanzados sienten hacia él en forma de emociones. Esto le hace sentir bienestar. También ha de experimentar lo que es la ausencia de amor, es decir, el egoísmo de otros seres que, al igual que él, todavía no son capaces de amar. Esto le hará sentir emociones de malestar, pero también le permitirá reconocer, aprender a distinguir mejor entre la ausencia y la presencia de amor y a valorar la presencia de amor, lo cual servirá de estímulo para poder desarrollar en sí mismo los sentimientos. Es decir, antes de ser capaz de amar, el ser espiritual se sensibiliza como receptor del amor de otros seres más avanzados, que le sirven de ejemplo de lo que es ser emisor de amor. También ha de convivir con otros seres con el egoísmo igual o más acentuado que ellos mismos, que son un ejemplo de lo que es la ausencia de amor. Todas estas interacciones le motivarán el desarrollo, primero de las emociones, y más tarde de los sentimientos.

Una vez el espíritu reconoce el amor que ha recibido de los demás es cuando está preparado para ser un emisor de amor. Serán los seres que le amaron los primeros hacia los que se le despertarán los primeros sentimientos de afecto (usualmente hacia algún miembro de su familia), mientras que el resto de seres, los que se comportaron con egoísmo hacia él, serán enemigos, y los que nunca tuvieron relación con él, simplemente serán seres por los que sentirá indiferencia. En esta etapa, el espíritu es apasionado en los amores, vengativo y rencoroso en los desamores. Llegará otra etapa más avanzada en que el ser ya no querrá perjudicar a los que le hicieron daño, porque se da cuenta que el sufrimiento en sí mismo es algo negativo, incompatible con el amor, abandonando la venganza como forma de resarcimiento por el daño recibido. Esta etapa la podríamos denominar amor condicional avanzado. Llegado cierto momento, cuando el grado de comprensión y de sensibilidad
del ser ha aumentado considerablemente, ya está preparado para dar el gran salto, el de querer a todos los demás seres de la creación, incluyendo a aquellos que le odiaron y le despreciaron y le hicieron sufrir lo indecible. Es decir, ha entrado en la etapa final, en la que se alcanza el amor incondicional, aquel amor que predicaron los seres avanzados como Jesús cuando decían “ama a tu enemigo”. Por supuesto, esto no ocurre de la noche a la mañana. Serán necesarios millones de años de evolución para recorrer el camino desde la primera a la última etapa.

¿Podrías resumir estas etapas para que me haga una idea?

Sí, aunque, como digo, el proceso es continuo, podríamos dividirlo para su mayor comprensión en las siguientes etapas:

1. Insensible como receptor y emisor de amor.

2. Parcialmente sensible como receptor de amor -insensible como emisor de amor

3. Sensible como receptor-parcialmente sensible como emisor (amor condicional)

4. Altamente sensible como receptor-altamente sensible como emisor (amor condicional avanzado)

5. Totalmente sensible como receptor-totalmente sensible como emisor (amor incondicional)

¿Cuál es el origen de las emociones y de los sentimientos y en qué se diferencian?

En los primeros estadios de evolución del ser espiritual, éste sólo es capaz de percibir emociones, que generalmente son sólo una respuesta a un estímulo de naturaleza exterior. Este desarrollo de la percepción emocional comienza ya en etapas anteriores a la humana. De hecho podéis observar que muchos mamíferos superiores, como perros, vacas, caballos o delfines, ya son capaces de percibir y manifestar emociones bastante profundas de muy diversos tipos. A medida que el espíritu experimenta con las emociones y comienza a tenerlas en cuenta para tomar decisiones, está comenzando a desarrollar el sentimiento. Podéis considerar que los sentimientos son la forma evolucionada de las emociones.

¿Puedes exponer con más profundidad la distinción y la relación entre las emociones y los sentimientos?

Las emociones son de duración corta, generalmente son activadas por algún tipo de estímulo, exterior o interior. Los sentimientos tienen una duración más extensa, están más profundamente arraigados en el espíritu y aunque reciben la influencia del exterior, no tienen porqué estar motivados por ningún impulso exterior, sino por la propia voluntad del espíritu. Los sentimientos y las emociones están íntimamente ligados. El sentimiento es capaz de despertar las emociones. Son como la fuente interna de la que emanan, de manera que, en este aspecto, las emociones son una manifestación de los
sentimientos. También las emociones, sobre todo las percibidas del exterior, influyen en los sentimientos y pueden ser un estímulo para activarlos o para reprimirlos. En el máximo desarrollo del sentimiento de amor, es decir, cuando se llega a experimentar el sentimiento de amor incondicional, nos encontramos ya ante un sentimiento que no va a terminar nunca, y que además no necesita de ningún estímulo exterior que lo despierte o alimente.

¿En qué parte del ser se originan las emociones y los sentimientos?

Las emociones y sentimientos de amor se originan el cuerpo espiritual.

Las egoemociones y los egosentimientos, aunque se perciben en el cuerpo espiritual, generan su matiz egoísta en el cuerpo mental.

No entiendo qué quieres decir. ¿Qué son los egosentimientos y las egoemociones?

Son los sentimientos y emociones negativas generados por actitudes egoístas. En realidad, las actitudes egoístas son pensamientos y por tanto se originan en la mente.

¿Entonces el sentimiento y el pensamiento tienen un origen distinto? Siempre creí que ambos eran fruto de la mente.

Pues no tienen el mismo origen. El sentimiento procede del espíritu (cuerpo espiritual) y el pensamiento, de la mente (cuerpo mental).

A ver si he entendido bien. ¿Quieres decir entonces que el egoísmo se origina en la mente y el amor en el espíritu?

Sí. Aunque como ya he dicho las egoemociones y los egosentimientos se perciben también en el cuerpo espiritual, aunque su aspecto egoísta se genere en la mente.

¿Me podrías aclarar este punto? Sigo sin entender cómo puede ser que el egoísmo se origine en la mente y que los sentimientos o emociones egoístas se sientan en el espíritu.

Claro. Imagina que una persona se encuentra con una linterna encendida dentro de una cúpula de cristal. Si el cristal es transparente, tanto la luz que sale de la linterna al exterior como la luz que entra del exterior al interior no sufrirá prácticamente modificación por el hecho de pasar a través de cristal. Sin embargo, si el cristal de la cúpula, en vez de ser transparente, es opaco, entonces modificará el paso de la luz a través de ella, tanto de la luz que sale del interior hacia el exterior como la que entra del exterior al interior de la cúpula. La persona con la linterna representa al cuerpo espiritual y la cúpula de cristal representa al cuerpo mental. La opacidad del cristal de la cúpula representa el egoísmo. El egoísmo modificará tanto la percepción de los sentimientos y emociones de los demás (la luz que entra), transformándolos antes de que impacten en el cuerpo espiritual, como la expresión o manifestación de los sentimientos y emociones que proceden del cuerpo
espiritual (la luz que sale), siendo percibidos por los demás ya con el matiz egoísta del que se impregnaron al pasar por la mente.

Sigo sin imaginarme bien cómo funciona esa relación entre amor y egoísmo en la propia naturaleza del ser humano. ¿Cómo puede ser que podamos ser capaces de amar y de ser egoístas al mismo tiempo? ¿No me podrías aclarar este punto?

Sí, claro. Imagina que el ser humano es como una cebolla, en cuyo corazón está el espíritu que desprende la luz, que es el amor. Este centro emisor de luz se encuentra recubierto por múltiples capas, de manera que cada una de estas capas obstruye el paso de la luz un poco, hasta que la suma de todas las capas juntas impide casi totalmente que la luz salga al exterior. Cada una de esas capas representa una manifestación del egoísmo que hay que ir eliminando progresivamente, para que finalmente la luz, el amor, brille, se exprese en toda su magnitud. A medida que vamos eliminado capas, la luz (el amor) del interior encuentra menos obstáculos para salir al exterior. Las capas más externas corresponden al egoísmo más primitivo y superficial. Son las capas correspondientes a la vanidad. Las capas intermedias corresponderían al orgullo y las más internas a la soberbia.

Cada persona se encuentra en un punto distinto de este proceso. La mayoría de espíritus que habitan la Tierra ha conseguido deshacerse sólo de alguna de las primeras capas. Otros han conseguido eliminar también algunas de las capas intermedias y unos pocos están en el proceso de eliminación de las capas más profundas del egoísmo. Aunque este proceso es progresivo y hay espíritus en todos los grados, podemos intentar clasificar los espíritus en tres grandes grupos, según el nivel de eliminación de capas en el que están: Espíritu amable-vanidoso, generoso-orgulloso y amoroso-soberbio.

¿Por qué los calificas con dos adjetivos, uno positivo y otro negativo?

Porque no quiero que en la clasificación quede sólo de manifiesto la parte egoísta del espíritu, sino también reconocer las cualidades que puede desarrollar el espíritu en cada etapa. El primer adjetivo expresa la cualidad representativa a la que puede llegar el espíritu cuando se esfuerza por desarrollar el amor y la segunda el grado de egoísmo en el que se encuentra. El vanidoso puede ser muy amable, el orgulloso muy generoso y el soberbio muy amoroso cuando está dispuesto a vencer su egoísmo y a luchar por los sentimientos. Pero no hay nada de negativo en admitir la existencia del egoísmo en cada uno de nosotros y definirla, para conocerla y poder superarla. Lo negativo para el espíritu sería no querer reconocer su existencia, no admitir la realidad de que todos tenemos una parte egoísta que debemos eliminar para poder amar verdaderamente y ser auténticamente felices. El no reconocerlo conduce al estancamiento espiritual, porque no se puede superar aquello que no se admite, al igual que no puede desintoxicarse un alcohólico que no admite que lo es.

¿Podrías exponer con más detalle las características de cada una de esas tres manifestaciones del egoísmo, que has llamado vanidad, orgullo y soberbia?

Sí. Podemos distinguir al menos tres formas de egoísmo que son, desde la más grosera hasta las más sutil, vanidad, orgullo y soberbia. En el habla cotidiana utilizamos estas tres palabras frecuentemente pero, como veremos, su significado espiritual es mucho más extenso y profundo, y difiere en muchos aspectos del significado con el que comúnmente las empleamos. Entraremos a definirlas una por una y a analizar sus manifestaciones.

LAS LEYES ESPIRITUALES
Vicent Guillem
http://lasleyesespirituales.blogspot.com

EL DESPERTAR DE LA INTUICIÓN

Cuando el estudiante ha terminado los ejercicios de respiración, está listo para la próxima etapa de esta práctica el próximo esfuerzo que debe realizar. Si ha practicado este ejercicio bien y con éxito, atrapará a la mente como a un pájaro en una red, el vuelo constante se detendrá, la actividad incesante se tranquilizará y yacerá en la red del control de la respiración sin aletear siquiera. No debe intentar regresar a la respiración normal por medio de un esfuerzo; es mejor que deje que su respiración se ajuste normalmente. La mente debe ahora cesar de concentrarse en la respiración y dar el paso siguiente; el despertar a la intuición. Digo deliberadamente despertar a la intuición, porque la intuición está siempre presente, no se duerme jamás y no necesita ser despertada.

El estudiante debe volver a la actitud de interrogación y de investigación que adoptó durante la meditación, pero esta vez el interrogante debe dirigirse no ya al cuerpo, a los deseos o a los pensamientos, sino a la misteriosa oscuridad que rodea su mente.

¿Quién soy yo?

¿Quién es éste ser que habita dentro de este cuerpo?

Deberá dirigir a sí mismo estas silenciosas preguntas, lenta, aplicadamente, con una total concentración del alma.

Después deberá esperar unos minutos, meditando tranquilamente y sin esfuerzo estas preguntas.

Posteriormente hará un pedido humilde y silencioso, casi una plegaria, dirigida al Yo en el centro de su ser, para que este revele su existencia. Las palabras en que formule el pedido deben ser palabras propias, pero tendrán que ser simples, breves y directas. De hablar como si se dirigiera a un amigo verdadero e íntimo: “Pedid y se os dará”, dijo Jesús, cuyo estado de conciencia era el del Yo en estado puro.

Una vez hecho el pedido, o silenciosamente musitada la plegaria, deberá hacerse una pausa y esperar ansiosa y confiadamente una respuesta. Digo “confiadamente” y, sin embargo, debe haber profunda humildad de alma cuando se pide la divina revelación. La humildad es el primer paso en el sendero secreto… y también será el último. Porque antes que la divinidad pueda instruir al hombre por la revelación de su propio yo, es necesario que él sea susceptible de instrucción, es decir: humilde.

Los dones intelectuales y el saber son cosas admirables y adornan al hombre, pero el orgullo intelectual pone una poderosa barrera entre él y la vida más elevada que constantemente lo llama, aunque sea en silencio. Los intelectualmente orgullosos están sentados sobre sus pequeños pedestales y esperan ser adorados, mientras, que en el fondo de sus corazones, habita una deidad, que es la única digna de recibir adoración. Nuestro yo intelectual, como un pavo real, se pasea ante la mirada admirativa del mundo; pero el que ha engendrado sus talentos, el creador verdadero de todas nuestras obras, el que ha transmitido el principio de la vida, permitiéndonos así existir, se contenta con permanecer en la sombra, desconocido e ignorado por los hombres.

Es sumamente difícil reconocer nuestra propia pequeñez, nuestra ignorancia y nuestra vanidad. Y sin embargo, es la conquista más grande, porque nos conduce directamente al encuentro de la vida divina, que prometió Cristo a todos los que perdieron la vida personal.

No necesitamos los conocimientos ni la cultura de una mente distinguida para entender y apreciar estas enseñanzas. Los simples, los analfabetos y los primitivos podrán llegar igualmente a ellas por un acto de fe y por la plegaria, y podrán entrar también con más facilidad en el estado de ánimo de reverencia.

Cuando llegamos al Yo superior por medio del análisis de nosotros mismos, los maduros estudios filosóficos dan escasa ventaja sobre el hombre de la calle. Y esto no quiere decir que tales estudios carezcan de valor; por el contrario, pues enseñan a la mente útiles prácticas de abstracción, de concentración y de profundidad. Es sólo por engendrar el orgullo de la sabiduría y el egoísmo de la importancia de nosotros mismos que levantan barreras sobre el sendero verdadero. El dominio de una docena de diferentes sistemas de intrincada filosofía no es tarea para muchos y, sin embargo, el dominio del orgullo personal es mucho más difícil. La humildad llega más fácilmente a los analfabetos y a los ignorantes, porque ellos tienen conciencia de su inferioridad social y mental. Y la humildad es esencial en todas las etapas del Sendero Secreto.

Los grandes secretos elementales de la vida son tan sencillos que muy pocos los ven. La gente es complicada, los intelectos son complicados, no la vida. Por lo tanto digo: atesorad en vuestro corazón y llevad siempre en vuestra mente la memorable frase de Jesús: “A menos que seáis semejantes a uno de estos pequeños, no entraréis en el Reino de los Cielos”. Las tremendas especulaciones teológicas no son necesarias para entender las simples verdades del Espíritu.

Hasta el momento, todos los esfuerzos del estudiante para descubrir su verdadero yo han sido dirigidos con deliberación, queridos conscientemente, voluntarios. Ahora ha llegado así al punto en que se requiere un viraje completo del procedimiento, donde la personalidad debe cesar de realizar nuevos esfuerzos, pues ha llegado al fin de la tarea que le fue asignada.

Todo el proceso de meditación es simple y consiste en elegir sencillamente este tema de la indagación del yo entre la multitud de las ideas que se presentan, pensar firmemente en él y nada más. Luego, cuando la actitud y la calidad de la concentración han sido desarrolladas vigorosamente, el estudiante abandona esta línea de pensamiento, se recoge en su interior y se pregunta quién es el que piensa en él. No trata de obtener una respuesta pensando acerca del Pensador; empieza por despojarse de toda clase de ideas y concentra toda su atención sobre el próximo despertar de este ser que ha estado cubierto por la pantalla de los pensamientos sin fin.

Durante la pausa que sigue a esta solicitación silenciosa, debe suspender la corriente de los pensamientos tanto como pueda, adoptando la actitud de quien espera atentamente que se le dé una respuesta. Después de esperar dos o tres minutos, puede repetir su pedido y esperar de nuevo. Después del segundo período de prueba, que puede durar de tres a cuatro minutos, se repetirá el pedido una tercera y última vez. Luego deberá esperar con paciencia, fervorosamente, por un lapso de unos cinco minutos, con el cuerpo inmóvil, la respiración lenta y tranquila, la mente en calma. De este modo termina su meditación.

La clave para una correcta interpretación de esta etapa consiste en recordar que lo más importante ahora es la reacción subconsciente al esfuerzo consciente que se realiza. La práctica consciente del reposo mental ha sido útil para la intensificación de la atención; es como tocar un timbre. Será necesario esperar que el subconsciente salga ahora a abrir. No hay que insistir demasiado, no hay que fatigarse excesivamente; es necesario dar al Yo Superior confianza y crédito para que manifieste su propia inteligencia, su acción específica.

Se puede estar pasando por un período en el que no llegue ninguna respuesta, cuando la nada suprema reine dentro del alma. Antes de abandonar esta “tierra de nadie” del alma, un sentimiento de intensa soledad puede adueñarse de uno. Pero tal sensación pasará. Si no se está preparado a ejercitar la paciencia mientras se espera silenciosamente esta revelación, se destruirá toda posibilidad de éxito.

La paciencia es importante. Debemos esperar humildemente por la revelación del Infinito que está dentro del hombre. Hasta que llegue la hora sagrada, seremos unos pobres huérfanos. Aquellos que introducen cualquier elemento de impaciencia durante este período de quietud mental, lo que hacen en realidad es perjudicarse.

De aquí en adelante, el estudiante debe vigilar minuciosamente la aparición de las primeras señales confirmatorias, las pruebas de que ha tomado el buen camino, las primeras y débiles evidencias de los movimientos de su yo más profundo dentro de él. Tales signos y señales nos son mostrados por el alma, pero muchas veces no son entendidos o simplemente no se las advierte.

Las primeras evidencias llegan quietamente, tan quietamente como cuando el sol insinúa su resplandor sobre un mundo en sombras, tan levemente que el estudiante quiera tal vez rechazarlas, pensando que son fantasías inútiles, pensamientos sin sentido o imaginaciones sin importancia. Hacerlo sería cometer un grave error. La voz del Yo Superior se oye al principio como un ligero susurro, y hay que escuchar atentamente. Los movimientos más tenues de corazón deben recibir una atención plena e indivisible, y el estudiante debe considerarlos con respeto y veneración, como mensajeros de un reino más alto. Estos enviados no son más que los heraldos de una fuerza dinámica que habrá de llegar más adelante, y que penetrará a todo su cuerpo con un poder de origen divino.

Hay algunos sutiles matices de sentimiento y de pensamiento que pasan por lo general inadvertidos o que se desechan en la vida diaria corriente. Estas experiencias desechadas son precisamente el material que el mediador debe utilizar a fin de cultivar y desarrollar. Habrá de concentrar todo su poder de atención sobre ellos, en cualquier momento que aparezcan, haciendo lo posible para someterse plenamente a esos estados.

En estos extraños momentos descubre lo que casi podría llamarse un segundo yo interior. Tales instantes pueden ser raros; incluso puede sentirlos sólo a intervalos irregulares. Pero su misma existencia evidencia algo que es. Estos estáticos momentos proporcionan una pista sobre la verdadera naturaleza del hombre.

Dentro de cada uno de nosotros hay pozos superpuestos de paz espiritual que no han sido cubiertos, de inteligencia espiritual que no han sido tocados. De vez en cuando llegan a nosotros los susurros que provienen de este segundo yo, unas voces veladas que nos piden que dominemos nuestros instintos, que tomemos el camino más alto y trascendamos el egoísmo. Debemos escuchar esas insinuaciones, aprovechar esos raros momentos. En ellos tenemos vislumbres de lo que podemos llegar a ser. Si estos instantes en que tenemos un relámpago de percepción espiritual pudieran prolongarse, ganaríamos la felicidad eterna. Porque hay algo que a veces se hace sentir de este modo en la profundidad misteriosa del alma. No sabemos qué es, pero podemos saber lo que dice. “Todo lo que de mejor hay en ti, eso soy yo”, dice su voz silenciosa. Esa voz está dentro de nosotros, y sin embargo permanece aparte, santificada.

El objeto de esta obra sobre quietud mental es entrar en el reino al cual los psicólogos llaman a menudo el subconsciente.

La respuesta de la intuición que despierta puede venir la primera vez que se practica este ejercicio, o puede llegar después de varias semanas y aun meses de práctica diaria. El estudiante que ha dominado plenamente todas las etapas previas está ya en situación de beneficiarse considerablemente si encuentra la ayuda de un Adepto auténtico, que ahora puede hacer nacer en él la intuición por medio de ciertos métodos secretos. Si tal encuentro es imposible o impracticable —porque encontrar Adeptos genuinos es extremadamente difícil en el mundo moderno—, en ese caso debe continuar adhiriéndose fielmente a las instrucciones que aquí se dan.

Extracto de PAUL BRUNTON – EL SENDERO SECRETO
Una Técnica para el Descubrimiento del Yo Espiritual en el Mundo Moderno.

Fuente: Trabajadores de la Luz

30 COSAS QUE PODRÍAS HACER PARA TÍ MISM@

Fuente: http://www.upsocl.com/inspiracion/30-cosas-que-necesitas-empezar-a-hacer-por-ti-mismo/

1. Comienza a pasar tiempo con las personas adecuadas.

Esta es la gente que disfrutas, que te aman y te aprecian, y que te animan a mejorar de manera sana y emocionante. Ellos son los que te hacen sentir más vivo, y no sólo te aceptan como eres ahora, sino también te apoyan e incorporan a ese quien tu quieres ser, sin condiciones.

2. Comienza a encarar tus problemas de frente.

No son tus problemas los que te definen, sino cómo reaccionamos ante ellos y nos recuperamos de ellos. Los problemas no desaparecerán a menos que tomes acción. Haz lo que puedas, cuando puedas, y reconoce lo que has hecho. Todo es cuestión de tomar pequeños pasos en la dirección correcta, centímetro a centímetro. Estos centímetros cuentan, ya que se suman y se convierten en metros y kilómetros en el largo plazo.

3. Empieza a ser honesto contigo mismo en todo.

Se honesto acerca de lo que es correcto, así como lo que hay que cambiar. Se honesto acerca de lo que quieres lograr y quien deseas llegar a ser. Se honesto con todos los aspectos de tu vida, siempre. Porque eres la única persona con la que siempre puedes contar. Busca en tu alma, por la verdad, para que realmente sepas quien eres Tu. Una vez que lo hagas, tendrás una mejor comprensión de donde estás ahora y cómo has llegado hasta aquí, y así estarás mejor equipado para identificar a dónde quieres ir y cómo llegar allí.

4. Comienza a hacer tu propia felicidad en una prioridad.

Tus necesidades importan. Si no te valoras a ti mismo, te cuidas a ti mismo, y te apoyas a ti mismo, te estás saboteando. Recuerda, es posible hacerse cargo de tus propias necesidades y al mismo tiempo del cuidado de los que te rodean. Y una vez que tus necesidades sean satisfechas, probablemente serás mucho más capaz de ayudar a quienes más te necesitan.

5. Empieza a ser tú mismo, genuinamente y con orgullo.

Tratar de ser alguien más es una pérdida de la persona que eres. Se tú mismo. Abraza a ese individuo dentro de ti que tiene ideas, puntos fuertes y belleza como nadie. Sé la persona que tu mismo sabes que eres – la mejor versión de ti mismo – en tus propios términos. Por encima de todo, se sincero contigo mismo, y si no puedes poner tu corazón en algo, muévete de ahí.

6. Empieza a notar y vivir en el presente.

Ahora mismo es un milagro. Ahora es el único momento garantizado para Ti. Ahora mismo es la vida. Así que deja de pensar en cuán grandes cosas habrán en el futuro. Deja de pensar en lo que sucedió o no sucedió en el pasado. Aprender a estar en el “aquí y ahora” y experimentar la vida que está sucediendo ahora. Apreciar al mundo por la belleza que posee, en estos momentos.

7. Empieza a valorar las lecciones que tus errores te enseñan.

Los errores son aceptables, son las piedras de los peldaños del progreso. Si no estás fallando de vez en cuando, no te estás esforzando lo suficiente y no estás aprendiendo. Toma riesgos, tropieza, cae y levántate y vuelve a intentarlo. Valora que te estás impulsando, aprendiendo, creciendo y mejorando. Los logros significativos son casi invariablemente realizados al final de un largo camino de fracasos. Uno de los “errores” que temes puede ser el enlace a tu logro más grande hasta el momento.

8. Empieza a ser más amable contigo mismo.

Si tuvieras a un amigo que te hablara de la misma manera en que a veces te hablas a tí mismo, ¿cuánto tiempo le permitirías a esa persona ser tu amigo? La forma en que te tratas establece el estándar para los demás. Tienes que amar quien Tu eres o nadie lo hará.

9. Comienza a disfrutar de las cosas que ya tienes.

El problema con muchos de nosotros es que creemos que seremos felices cuando alcanzamos un cierto nivel en la vida – un nivel en el que vemos a otros operando – al jefe con su gran oficina, ese amigo de un amigo que posee una mansión en la playa, etc. Desafortunadamente, se necesita un tiempo antes de llegar allí, y al llegar allí lo más probable es que un nuevo destino esté en mente. Vas a terminar gastando toda tu vida trabajando para algo nuevo sin detenerte a disfrutar de las cosas que tienes ahora. Así que toma un momento de tranquilidad todos los días en cuanto despiertes para que aprecies dónde estás y lo que ya tienes.

10. Comienza a crear tu propia felicidad.

Si estás esperando a que alguien más te haga feliz, te estás perdiendo. Sonríe porque puedes. Elije la felicidad. Sé el cambio que quieres ver en el mundo. Sé feliz con quien eres ahora, y deja que tu positividad inspire tu viaje hacia el mañana. La felicidad se encuentra a menudo donde y cuando decidas buscarla. Si buscas la felicidad dentro de las posibilidades que tienes, es muy probable que la encuentres. Pero si constantemente buscas algo más, por desgracia, lo encontrarás también.

11. Empieza a dar a tus ideas y sueños una oportunidad.

En la vida, rara vez se tiene una oportunidad, se trata de tomar una oportunidad. Nunca vas a estar 100% seguro de que funcione, pero siempre puedes estar 100% seguro de que el no hacer nada no va a funcionar. La mayoría de las veces sólo tienes que ir por ello! Y no importa lo que resulte, siempre termina de la manera que debería ser. O tendrás éxito o aprenderás algo. Ganar-Ganar.

12. Empieza a creer que estás listo para el siguiente paso.

Ya estás listo! Piensa en ello. Tienes todo lo que necesitas en este momento para dar el siguiente paso, pequeño pero realista hacia adelante. Así que aprovecha las oportunidades que vienen en camino, y acepta los desafíos – que son regalos que te ayudarán a crecer.

13. Empieza a entrar en nuevas relaciones por las razones correctas.

Entra en nuevas relaciones con personas confiables, honestas que reflejan la persona que eres y la persona que quieres ser. Elije amigos que estarías orgulloso de conocer, gente que admiras, que te muestran amor y respeto – personas que corresponden a tu amabilidad y compromiso. Y presta atención a lo que la gente hace, porque las acciones de una persona son mucho más importantes que sus palabras o cómo otros los presentan.

14. Empieza a dar a las nuevas personas que conoces una oportunidad.

Suena duro, pero no puedes mantener a todos los amigos que has hecho. Las personas y las prioridades cambian. Algunas relaciones se desvanecen y otras crecerán. Aprecia la posibilidad de nuevas relaciones así como naturalmente dejas ir las que ya no funcionan. Confía en tu juicio. Abraza nuevas relaciones, sabiendo que estás entrando en territorio desconocido. Debes estar dispuesto a aprender, a estar listo para un desafío, y estar preparado para conocer a alguien que podría cambiar tu vida para siempre.

15. Empieza a competir contra una versión anterior de Ti mismo.

Déjate inspirar por los demás, aprecia a los demás, aprende de los demás, pero sabe bien que competir contra ellos es una pérdida de tiempo. Tu estás en competencia con una persona solamente: Tu mismo. Estás compitiendo para ser lo mejor que puedes ser. Apunta a romper tus propias marcas personales.

16. Empieza a festejar las victorias de los demás.

Empieza a notar lo que te gusta de los demás y díselos. Tener una apreciación de lo increíble que es la gente que te rodea te lleva a buenos lugares – productivos, satisfactorios y tranquilos. Así que sé feliz por aquellos que están haciendo progresos. Celebra sus victorias. Da gracias por sus bendiciones, abiertamente. Lo que va, vuelve, y tarde o temprano la gente que estás animando comenzará animándote a ti.

17. Empieza a buscar un resquicio de esperanza en situaciones difíciles.

Cuando las cosas son difíciles, y te sientes abajo, toma unas cuantas respiraciones profundas y busca el lado positivo – los pequeños destellos de esperanza. Recuérdate a ti mismo que tu puedes y vas a crecer más fuerte de esos tiempos difíciles. Y permanece consciente de tus bendiciones y victorias – todas las cosas en tu vida que están bien. Concéntrate en lo que tienes, no en lo que no tienes.

18. Empieza a perdonarte a Ti mismo y a los demás.

Todos hemos sido afectados por nuestras propias decisiones y por los demás. Y aunque el dolor de estas experiencias es normal, a veces se prolonga por mucho tiempo. Nos hace revivir el dolor una y otra vez y tenemos dificultades para dejarlo ir. El perdón es el remedio. Esto no quiere decir que estás borrando el pasado, ni olvidar lo que pasó. Esto significa que estamos dejando de lado el resentimiento y el dolor, y escoger aprender del incidente y seguir adelante con tu vida.

19. Empieza a ayudar a los que te rodean.

Interésate en las personas. Guíalos si conoces un mejor camino. Cuanto más ayudas a los demás, más te van a querer ayudar. El amor y la bondad engendra amor y bondad. Y así sucesivamente y así sucesivamente.

20. Empieza a escuchar tu propia voz interior.

Si esto ayuda, discute tus ideas con las personas más cercanas a ti, pero date espacio suficiente para seguir tu propia intuición. Sé fiel a ti mismo. Di lo que necesitas decir. Haz lo que en tu corazón sabes que es lo correcto.

21. Empieza a estar atento a tu nivel de estrés y toma descansos breves.

Reduce la velocidad. Respira. Date permiso para hacer una pausa, reagruparte y avanzar con claridad y propósito. Cuando estás en tu mayor actividad, un breve receso puede rejuvenecer tu mente y aumentar tu productividad. Estas estancias cortas te ayudarán a recuperar la cordura y reflexionar sobre tus acciones recientes para que puedas estar seguro de que están en línea con tus objetivos.21

22. Empieza a notar la belleza de los pequeños momentos.

En lugar de esperar a que las grandes cosas sucedan – el matrimonio, los niños, la gran promoción, ganar la lotería – encuentra la felicidad en las pequeñas cosas que ocurren todos los días. Pequeñas cosas como tomar una taza de café tranquilo en la mañana temprano, o el delicioso sabor y el olor de una comida hecha en casa, o el placer de compartir algo que te gusta con otra persona, o agarrarte de la mano con tu pareja. Notar esos pequeños placeres de cada día hacen una gran diferencia en la calidad de tu vida.

23. Comienza a aceptar las cosas cuando no son perfectas.

Recuerda, “perfecto” es el enemigo de ‘bueno’. Uno de los mayores retos para las personas que quieren mejorar y mejorar el mundo es aprender a aceptar las cosas como son. A veces es mejor aceptar y apreciar el mundo tal como es, y a la gente como es, en lugar de tratar de que todo y todos se ajusten a un ideal imposible. No, no debes aceptar una vida de mediocridad, sino aprender a amar y valorar las cosas cuando no son perfectas.

24. Empieza a trabajar hacia sus metas todos los días.

Recuerda que el viaje de mil millas comienza con un paso. Cualquier cosa que sea tu sueño, empieza a tomar pequeños y lógicos pasos cada día para que esto ocurra. Sal ahí afuera y HAZ algo! Entre más duro trabajes mas afortunado serás. Mientras muchos de nosotros decidimos en algún momento durante el curso de nuestras vidas que queremos responder a nuestra vocación, sólo un pocos de nosotros realmente astutos trabajamos en ella. Por “trabajando en ella”, me refiero estar dedicado consistentemente uno mismo al resultado final. Leer Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva .

25. Empieza a ser más abierto en cómo te sientes.

Si estás herido, date el espacio necesario y el tiempo de estarlo, pero sé abierto al respecto. Habla con tus seres queridos. diles la verdad sobre cómo te sientes. Déjalos escucharte. El simple acto de sacar las cosas fuera de tu pecho abiertamente es el primer paso para sentirse bien de nuevo.

26. Comienza a tomar plena responsabilidad por tu propia vida.

Se dueño de tus elecciones y errores, y ten la voluntad necesaria para tomar las medidas necesarias para mejorar a partir de eso. O tomas responsabilidad por tu vida o alguien más lo hará. Y cuando lo hacen, te convertirás en un esclavo de sus ideas y sueños en lugar de un pionero de los tuyos propios. Tú eres el único que puede controlar directamente el resultado de su vida. Y no, no será siempre fácil. Cada persona tiene un montón de obstáculos que afrontar. Sin embargo, debes tomar la responsabilidad de tu situación y superar estos obstáculos. Elegir no hacerlo es elegir una vida de mera existencia.

27. Empieza activamente nutrir tus relaciones más importantes.

Trae la alegría verdadera y honesta a tu vida y a las vidas de tus seres queridos, simplemente diciéndoles lo mucho que significan para ti con frecuencia regular. No puedes ser todo para todos, pero puede ser todo para unas pocas personas. Decide quiénes son estas personas en tu vida y trátalos como a la realeza. Recuerda, no necesitas un cierto número de amigos, sólo un número de amigos en los que puedas tener certeza de que lo son.

28. Empieza a concentrarte en las cosas que puedes controlar.

No puedes cambiar todo, pero siempre se puede cambiar algo. Perdiendo tu tiempo, talento y energía emocional en las cosas que están fuera de tu control es una receta para la frustración, la miseria y el estancamiento. Invierte tu energía en las cosas que puedes controlar y actúa sobre ellas ahora.

29. Empieza a concentrarte en la posibilidad de resultados funcionales.

La mente tiene que creer que PUEDE hacer algo antes de que sea capaz de hacerlo realmente. La manera de superar los pensamientos negativos y las emociones destructivas es el desarrollo pensamientos funcionales a tu vida que son más fuertes y más poderosos. Escucha tu diálogo y reemplaza los pensamientos negativos con pensamientos de poder. Independientemente de cómo una situación pueda parecer, ENFOCATE en lo que quieres que suceda, y luego toma el próximo paso constructivo hacia adelante. No, no puedes controlar todo lo que te sucede, pero puedes controlar cómo reaccionar ante las cosas. La vida de todos tiene aspectos positivos y negativos – Que seas feliz y exitoso en el largo plazo depende en gran medida en los aspectos en que te enfocas. Lee el cómo de la felicidad .

30. Empieza a notar lo rico que eres ahora.

Henry David Thoreau dijo una vez: “La riqueza es la capacidad de experimentar plenamente la vida.” Aun cuando los tiempos son difíciles, siempre es importante mantener las cosas en perspectiva. No te fuiste a dormir anoche con hambre. No dormiste en la intemperie. Tuviste la opción de qué ropa usar esta mañana. No pasaste ni un minuto en el miedo. Tienes acceso a agua potable y limpia. Tienes acceso a atención médica. Tienes acceso a Internet. Puedes leer. Algunos podrían decir que eres increíblemente rico, así que recuerda estar agradecido por todas las cosas que tienes.