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CONSEJOS AL HOMBRE PARA HACER MEJOR EL AMOR A UNA MUJER

Puedo decirte que es el mejor, más claro y más sincero mensaje que conozco hasta ahora, dirigido a los hombres sobre cómo hacer BIEN el amor a una mujer. Además dicho por una mujer, Neus, de ElMundoDeNeus. Amor y consciencia.
No dejes de verlo.




NOSOTROS: ENTREVISTA EN RW RADIO DIGITAL

Te dejo la grabación de la entrevista en la que hablo sobre el libro “NOSOTROS. UNA REVOLUCIÓN DESDE EL CORAZÓN”




EMILIO CARRILLO: TU EGO Y TÚ (SEGUNDA TEMPORADA)

Te dejo otra intervención de Emilio Carrillo donde explica en diferentes niveles de profundidad qué supone vivir desde el ego y vivir desde la consciencia. Una intervención inspirada en lo divino ya que no tiene ningún punto de duda, claridad de conceptos y profundidad de razonamientos. Inexcusable.
Gracias de nuevo Emilio.




AGRADECER ES BUENO, MUY BUENO (LA FILOSOFÍA Y LA CIENCIA LO DICEN)

Fuente: Centro Nagual
Noviembre 15, 2015 por Faena Aleph
Publicado en: Consejos vitales
Desde un punto de vista filosófico, metafísico, la existencia se ha considerado a partir de la noción de carencia. Cuando se piensa que vivir es más bien sobrevivir, este matiz implica que no somos seres plenamente autónomos, autosuficientes, que con frecuencia necesitamos algo que no tenemos para preservar nuestra propia vida. El alimento, el sitio donde vivimos, el afecto, el conocimiento: casi cualquier cosa que pensemos, en algún momento la obtuvimos de alguien más.
Esta circunstancia tiene varias implicaciones en nuestra vida; una de ellas, en la que se repara poco, es la gratitud, ese gesto en el que se condensa el doble reconocimiento de nuestras propias limitaciones y, por otro lado, de cómo es en otra persona donde encontramos los medios para ir más allá de dichas limitaciones. Octavio Paz, al recibir el premio Nobel de Literatura en 1990, advirtió:

Comienzo con una palabra que todos los hombres, desde que el hombre es hombre, han proferido: gracias. Es una palabra que tiene equivalentes en todas las lenguas. Y en todas es rica la gama de significados. En las lenguas romances va de lo espiritual a lo físico, de la gracia que concede Dios a los hombres para salvarlos del error y la muerte a la gracia corporal de la muchacha que baila o a la del felino que salta en la maleza. Gracia es perdón, indulto, favor, beneficio, nombre, inspiración, felicidad en el estilo de hablar o de pintar, ademán que revela las buenas maneras y, en fin, acto que expresa bondad de alma. La gracia es gratuita, es un don; aquel que lo recibe, el agraciado, si no es un mal nacido, lo agradece: da las gracias.

El agradecimiento, en este sentido, posee una profunda dimensión simbólica, su sentido se mueve en ese campo de lo simbólico en donde podemos entenderlo, reproducirlo y, en el mejor de los casos, llenarlo de significado. Agradecer, ser agradecidos, tomar en cuenta el agradecimiento de otra persona: todas estas son situaciones en las que se revela con nitidez nuestra cualidad empática, esa fortaleza de nuestra especie que también está relacionada con la cooperación y la vida en colectivo.
En la neurociencia contemporánea, la gratitud se ha revelado como una conexión de distintas áreas de nuestro cerebro que parecen fortalecer nuestra naturaleza humana. De acuerdo con una investigación dirigida por Glenn R. Fox, agradecer activa las regiones cerebrales asociadas con la cognición moral, los juicios de valor y la abstracción, esto es, los córtex cingulado, prefrontal y medio. Asimismo, en un segundo momento intervienen zonas relacionadas con la recompensa, la satisfacción y las emociones positivas, específicamente por percibir que podemos hacer algo bueno por otra persona. Por último, cabe destacar que según ese mismo estudio, la gratitud deja a las personas un último beneficio: una comprensión profunda, sensible, de un hecho trágico.
Agradecer, en suma, es una suerte de hábito inscrito en nuestra existencia, dueño de su propia poesía pero sustentado también en nuestra estructura fisiológica más concreta. Un rasgo que, conforme lo ejercemos, fortalece lo mejor de nuestra humanidad.

¿CÓMO HABRÍAMOS SIDO SI?

Un artículo de Mariano Alameda. centronagual.es

Tus padres hicieron contigo lo que pudieron con lo que sabían.
Tus padres te querían como ellos eran capaces de querer, que es exactamente lo mismo que como les habían enseñado a quererse tus abuelos.
Tú te quieres, en el fondo, como fuiste querido y así es como sabes querer a otros.
Imagina un niño o una niña que ha sido gestado en un acto de amor y deseo limpio, pasional, encendido, cargado de energía, confianza y admiración. Imagina que ha sido gestado nueve meses en un cuerpo de mujer sano, fuerte, relajado, tranquilo, alegre. Imagina haber sido un hijo o hija deseada y que el recinto sagrado que te acoge te transmitiera mientras te formas la belleza del pensamiento, la voz y las emociones de esa madre que canta esperando mientras toma el sol abrazada por su pareja.
Imagina que en la titánica lucha orgiástica de tu parto consciente, la guerrera que te da a luz es una mujer confiada en su poder, a la que se le permite expresar su confianza mientras la fuerza de la naturaleza atraviesa su cuerpo en un acto catártico de intensa bienvenida. Imagina que recién llegado al mundo tras el viaje del héroe de tu nacimiento, eres recibido con caricias, músicas, murmullos, calor, afecto, miradas dulces y leche santa. Imagina que el aire que invadió tus pulmones te llenó de vida y no de dolor. Imagina que sano resulta descansar y dormirse entonces en el pecho caliente que se mece cargado de ternura mientras las voces de tus padres relatan en tus oídos lo bello y bueno que resultas para ellos y la luz del mundo recién descubierto destella entre tus pestañas. Imagina que el objetivo de quienes te acogen fuera que tu sufrimiento resultara cero.
Imagina que el entorno en el que vives tu infancia es la casa donde la madre, la diosa -Venus- del amor, siempre tiene una mirada limpia, una sonrisa dulce para cuando la buscan tus ojos y un pecho amoroso y feliz que ofrecerte como juego y como consuelo. Que en esa casa rige un padre -Marte- poderoso y benévolo, protector y orgulloso de ti, que te proporciona un lugar seguro y estable donde jugar a mil juegos para enseñarte sonriente cómo funciona el mundo. Imagina que te dieras cuenta de que Marte y Venus se miran con un brillo especial, te besan con un olor especial, se quieren con una unión especial. Te das cuenta de que quieres ser como mamá para gustar a papá y que quieres ser como papá para gustar a mamá. Asi ambos te mirarían encantados de que existieras, se mirarían encantados entre ellos, y tu presencia les haría sentirse aún más vivos y felices. Y tú te sentirías entonces amado y protegido, respetado y escuchado, atendido y valorado, acompañado y aplaudido. Ambos te mostrarían el mundo, aportándote las estrategias para solventar sus desafíos, pero siempre con un abrigo interior de afecto y autoestima que te haría sentirte caliente aunque el mundo en ocasiones pudiera resultar algo frío porque siempre habría un hogar encendido en tu corazón.
Imagina como habría sido tu vida y lo que hubiera sido que un padre fuerte, valiente, protector, seguro, estable, creativo, mágico, sonriente y orgulloso te hubiera dicho un día mirándote orgulloso a los ojos: “quiero que sepas que ningún padre tuvo nunca mejor hijo”.
Imagina lo que hubiera sido tu vida si mirándote a los ojos tu madre alegre, risueña, feliz, dulce, cariñosa, comprensiva, acogedora y amorosa te hubiese dicho un día: “quiero que sepas que ninguna madre fue nunca tan feliz con un hijo”.
Si de alguna manera te avergüenza este planteamiento infantil es que tu inconsciente no cree merecerlo y hay que rechazarlo para no sentir el dolor de que tu demanda de amor no fue satisfecha. Por eso sueñas infiernos. Nada sale de la mente que no hubieran metido antes. Cuidad lo que metéis en la mente de los niños. Es lo que les va a construir su identidad. Y su identidad creará su mundo. Y el mundo que tenemos es el resultado de la suma de nuestras infancias.
Todos hemos hecho lo que hemos podido con lo que nos dieron. Todos tenemos buena voluntad, todos amamos y fuimos amados en la medida de lo posible. No se trata de juzgarnos, ni de culparnos a nosotros ni a quienes nos hicieron. Para todos es difícil darnos cuenta de las imperfecciones, especialmente las relacionadas con la maternidad y la paternidad. No hay problema, todo lo que nos hicieron nos trajo hasta aquí, los errores siempre se dan la vuelta y acaban trayendo ventajas proporcionales al dolor. Pero este texto solo pretende confrontarnos con las faltas de amor y que nos planteemos…
¿Cómo sería el mundo si…?
Mariano Alameda.

AQUÍ Y AHORA

Hoy quiero compartir una reflexión contigo. Tengo 48, y ya llevo unos años ocupándome de la información oculta, urgando aquí y allí, leyendo, conectando, dedicando tiempo a buscar respuestas que no son fáciles de encontrar. He asistido a conferencias, seminarios, jornadas, cursos… He visto películas, documentales, leído libros, hablado con personas… He ido poco a poco sacando conclusiones, he tenido conversaciones con gente que sabe, he viajado, he meditado y orado, y de momento solo sé que no sé nada.
Conozco muchas teorías que no se pueden demostrar sobre el origen del ser humano en la Tierra, sobre la existencia de Dios, de los ángeles, arcángeles, querubines, entidades luminosas y oscuras, sé algo sobre reptilianos, draconianos, illuminati, sobre el club Bildelberg, sobre intraterrenos y sobre el cuarto Reich en la Antártida. He estudiado algo sobre Un Curso de Milagros, visto vídeos de Enric Corbera, de la Casado, soy seguidor de la Caja de Pandora (y reportero), conozco sobre el Reiki, la sanación Zen de Suzanne, sobre las teorías de la Tierra Hueca, sobre las conferencias de Rodrigo Romo, sobre las investigaciones de mi amigo Rafapal, sobre Sergio Pop, Nicolás Pauccar, Víctor Brossa, Pamíes, Forcades, Cristian Zeballos, las matemáticas áureas y védicas de Adrián… He aprendido mucho con el enorme amor de Emilio Carrillo, he compartido un viaje a Egipto con el maestro piramidólogo Gabriel Silva, estoy rodeado de amigos y amigas que están también, en mayor o menor medida, en el tema del despertar de consciencia y he tenido experiancias muy positivas y alguna menos en estos mundos.
Puedo decir que intento que mi vida material aquí sea lo más coherente y equilibrada posible vibrando en la energía del amor y la luz, la paz y la humiladad. Me he preocupado de vivir en consonancia con la Tierra, ser honesto y honrado, coherente y bondadoso. Practico el perdón y la compasión pero siendo inflexible con la sinrazón y la injusticia… y al cabo, te preguntarás por qué te cuento todo esto.
Bien, mi conclusión en estos momentos sobre todo lo que he vivido hasta ahora es que no hay respuestas fuera, nadie va a venir a decirte que tú eres tal o cual cosa, ni que tienes la sagrada misión de salvar a la especie humana, ni que eres la encarnación de Jesús, Pedro, Lucas o Akhenatón, son adulaciones que van directamente a alimentar tu ego. La verdad auténtica no la vas a encontrar en ningún libro, por sagrado que sea, ni en ningún orador, documental o curso de lo que sea. No esperes que nadie te salve no se sabe de qué cosa, ni esperes conquestar el cielo por méritos, ni siquiera el infierno. No delegues su sagrado poder personal ni tus sentimientos, ni tu intuición, ni tu salud, ni tu tiempo, ni tu alegría, ni tu equilibrio, ni siquiera delegues tus obligaciones, ni tu alegría. Nadie aquí, ahora, puede atribuirse nada tuyo porque eso te pertenece solo a tí.
Todo eso que te rodea y que te influye existe para que tú tomes consciencia de tu enorme poder, tu poder de crear tu propia realidad aquí y ahora, de decidir qué vas a hacer el próximo segundo, día o año. Todas las cosas que te ocurren, en cierto modo, te ocurren porque tú las has provocado. Todas las personas con las que te encuentras aparecen en tu vida porque te van a ayudar a comprenderte a tí, aquí y ahora.
Las respuestas, amigo, amiga, las tienes en tí, dentro de tí, dentro de tu mente, de tus sentimientos y de tus emociones, de tus momentos de ira y de tus momentos de éxtasis. Sólo tú eres la clave para tu propia evolución, que ocurrirá justa y exactamente en tu nivel de comprensión porque solo te sirve a tí. Es tu experiencia de vida y es lo que te sirve para comprender.
Yo soy un ser intemporal, venido de ni se sabe dónde, que habita ahora un cuerpo basado en el carbono que está viviendo una realidad en este planeta, un juego dentro de una mátrix diabólica, dura, cruel y al tiempo tierna y amorosa… ¿Lo ves? Todo lo filtras tú a través de tu SER. Soy lo que quiera ser dentro de las limitaciones de esta realidad que habito, por eso estoy convencido de que todo es perfecto, todo está bien por muy mal que esté. Vivo en un tablero de juego pero mi existencia viene de antes e irá más allá. No te preocupes por nada, obra según tu corazón y utiliza tu razón para corroborar. Así puede que encuentres mejor la felicidad.
Evidentemente somos manejados, al menos supervisados, por algunos seres o entidades superiores, de lo contrario las cosas nos irían bastante mejor. No lo comprendo todo, pero de esto último estoy seguro. Vive, sé feliz y coherente y deja vivir, porque cada cual tiene su propio camino, al margen de valores morales, religiones y creencias. Somos dioses viviendo una partida para aprender más.
Yo sigo siendo.
Con todo mi amor, Wabbbla.

EL DESPERTAR DE LA INTUICIÓN

Cuando el estudiante ha terminado los ejercicios de respiración, está listo para la próxima etapa de esta práctica el próximo esfuerzo que debe realizar. Si ha practicado este ejercicio bien y con éxito, atrapará a la mente como a un pájaro en una red, el vuelo constante se detendrá, la actividad incesante se tranquilizará y yacerá en la red del control de la respiración sin aletear siquiera. No debe intentar regresar a la respiración normal por medio de un esfuerzo; es mejor que deje que su respiración se ajuste normalmente. La mente debe ahora cesar de concentrarse en la respiración y dar el paso siguiente; el despertar a la intuición. Digo deliberadamente despertar a la intuición, porque la intuición está siempre presente, no se duerme jamás y no necesita ser despertada.
El estudiante debe volver a la actitud de interrogación y de investigación que adoptó durante la meditación, pero esta vez el interrogante debe dirigirse no ya al cuerpo, a los deseos o a los pensamientos, sino a la misteriosa oscuridad que rodea su mente.
¿Quién soy yo?
¿Quién es éste ser que habita dentro de este cuerpo?
Deberá dirigir a sí mismo estas silenciosas preguntas, lenta, aplicadamente, con una total concentración del alma.
Después deberá esperar unos minutos, meditando tranquilamente y sin esfuerzo estas preguntas.
Posteriormente hará un pedido humilde y silencioso, casi una plegaria, dirigida al Yo en el centro de su ser, para que este revele su existencia. Las palabras en que formule el pedido deben ser palabras propias, pero tendrán que ser simples, breves y directas. De hablar como si se dirigiera a un amigo verdadero e íntimo: “Pedid y se os dará”, dijo Jesús, cuyo estado de conciencia era el del Yo en estado puro.
Una vez hecho el pedido, o silenciosamente musitada la plegaria, deberá hacerse una pausa y esperar ansiosa y confiadamente una respuesta. Digo “confiadamente” y, sin embargo, debe haber profunda humildad de alma cuando se pide la divina revelación. La humildad es el primer paso en el sendero secreto… y también será el último. Porque antes que la divinidad pueda instruir al hombre por la revelación de su propio yo, es necesario que él sea susceptible de instrucción, es decir: humilde.
Los dones intelectuales y el saber son cosas admirables y adornan al hombre, pero el orgullo intelectual pone una poderosa barrera entre él y la vida más elevada que constantemente lo llama, aunque sea en silencio. Los intelectualmente orgullosos están sentados sobre sus pequeños pedestales y esperan ser adorados, mientras, que en el fondo de sus corazones, habita una deidad, que es la única digna de recibir adoración. Nuestro yo intelectual, como un pavo real, se pasea ante la mirada admirativa del mundo; pero el que ha engendrado sus talentos, el creador verdadero de todas nuestras obras, el que ha transmitido el principio de la vida, permitiéndonos así existir, se contenta con permanecer en la sombra, desconocido e ignorado por los hombres.
Es sumamente difícil reconocer nuestra propia pequeñez, nuestra ignorancia y nuestra vanidad. Y sin embargo, es la conquista más grande, porque nos conduce directamente al encuentro de la vida divina, que prometió Cristo a todos los que perdieron la vida personal.
No necesitamos los conocimientos ni la cultura de una mente distinguida para entender y apreciar estas enseñanzas. Los simples, los analfabetos y los primitivos podrán llegar igualmente a ellas por un acto de fe y por la plegaria, y podrán entrar también con más facilidad en el estado de ánimo de reverencia.
Cuando llegamos al Yo superior por medio del análisis de nosotros mismos, los maduros estudios filosóficos dan escasa ventaja sobre el hombre de la calle. Y esto no quiere decir que tales estudios carezcan de valor; por el contrario, pues enseñan a la mente útiles prácticas de abstracción, de concentración y de profundidad. Es sólo por engendrar el orgullo de la sabiduría y el egoísmo de la importancia de nosotros mismos que levantan barreras sobre el sendero verdadero. El dominio de una docena de diferentes sistemas de intrincada filosofía no es tarea para muchos y, sin embargo, el dominio del orgullo personal es mucho más difícil. La humildad llega más fácilmente a los analfabetos y a los ignorantes, porque ellos tienen conciencia de su inferioridad social y mental. Y la humildad es esencial en todas las etapas del Sendero Secreto.
Los grandes secretos elementales de la vida son tan sencillos que muy pocos los ven. La gente es complicada, los intelectos son complicados, no la vida. Por lo tanto digo: atesorad en vuestro corazón y llevad siempre en vuestra mente la memorable frase de Jesús: “A menos que seáis semejantes a uno de estos pequeños, no entraréis en el Reino de los Cielos”. Las tremendas especulaciones teológicas no son necesarias para entender las simples verdades del Espíritu.
Hasta el momento, todos los esfuerzos del estudiante para descubrir su verdadero yo han sido dirigidos con deliberación, queridos conscientemente, voluntarios. Ahora ha llegado así al punto en que se requiere un viraje completo del procedimiento, donde la personalidad debe cesar de realizar nuevos esfuerzos, pues ha llegado al fin de la tarea que le fue asignada.
Todo el proceso de meditación es simple y consiste en elegir sencillamente este tema de la indagación del yo entre la multitud de las ideas que se presentan, pensar firmemente en él y nada más. Luego, cuando la actitud y la calidad de la concentración han sido desarrolladas vigorosamente, el estudiante abandona esta línea de pensamiento, se recoge en su interior y se pregunta quién es el que piensa en él. No trata de obtener una respuesta pensando acerca del Pensador; empieza por despojarse de toda clase de ideas y concentra toda su atención sobre el próximo despertar de este ser que ha estado cubierto por la pantalla de los pensamientos sin fin.
Durante la pausa que sigue a esta solicitación silenciosa, debe suspender la corriente de los pensamientos tanto como pueda, adoptando la actitud de quien espera atentamente que se le dé una respuesta. Después de esperar dos o tres minutos, puede repetir su pedido y esperar de nuevo. Después del segundo período de prueba, que puede durar de tres a cuatro minutos, se repetirá el pedido una tercera y última vez. Luego deberá esperar con paciencia, fervorosamente, por un lapso de unos cinco minutos, con el cuerpo inmóvil, la respiración lenta y tranquila, la mente en calma. De este modo termina su meditación.
La clave para una correcta interpretación de esta etapa consiste en recordar que lo más importante ahora es la reacción subconsciente al esfuerzo consciente que se realiza. La práctica consciente del reposo mental ha sido útil para la intensificación de la atención; es como tocar un timbre. Será necesario esperar que el subconsciente salga ahora a abrir. No hay que insistir demasiado, no hay que fatigarse excesivamente; es necesario dar al Yo Superior confianza y crédito para que manifieste su propia inteligencia, su acción específica.
Se puede estar pasando por un período en el que no llegue ninguna respuesta, cuando la nada suprema reine dentro del alma. Antes de abandonar esta “tierra de nadie” del alma, un sentimiento de intensa soledad puede adueñarse de uno. Pero tal sensación pasará. Si no se está preparado a ejercitar la paciencia mientras se espera silenciosamente esta revelación, se destruirá toda posibilidad de éxito.
La paciencia es importante. Debemos esperar humildemente por la revelación del Infinito que está dentro del hombre. Hasta que llegue la hora sagrada, seremos unos pobres huérfanos. Aquellos que introducen cualquier elemento de impaciencia durante este período de quietud mental, lo que hacen en realidad es perjudicarse.
De aquí en adelante, el estudiante debe vigilar minuciosamente la aparición de las primeras señales confirmatorias, las pruebas de que ha tomado el buen camino, las primeras y débiles evidencias de los movimientos de su yo más profundo dentro de él. Tales signos y señales nos son mostrados por el alma, pero muchas veces no son entendidos o simplemente no se las advierte.
Las primeras evidencias llegan quietamente, tan quietamente como cuando el sol insinúa su resplandor sobre un mundo en sombras, tan levemente que el estudiante quiera tal vez rechazarlas, pensando que son fantasías inútiles, pensamientos sin sentido o imaginaciones sin importancia. Hacerlo sería cometer un grave error. La voz del Yo Superior se oye al principio como un ligero susurro, y hay que escuchar atentamente. Los movimientos más tenues de corazón deben recibir una atención plena e indivisible, y el estudiante debe considerarlos con respeto y veneración, como mensajeros de un reino más alto. Estos enviados no son más que los heraldos de una fuerza dinámica que habrá de llegar más adelante, y que penetrará a todo su cuerpo con un poder de origen divino.
Hay algunos sutiles matices de sentimiento y de pensamiento que pasan por lo general inadvertidos o que se desechan en la vida diaria corriente. Estas experiencias desechadas son precisamente el material que el mediador debe utilizar a fin de cultivar y desarrollar. Habrá de concentrar todo su poder de atención sobre ellos, en cualquier momento que aparezcan, haciendo lo posible para someterse plenamente a esos estados.
En estos extraños momentos descubre lo que casi podría llamarse un segundo yo interior. Tales instantes pueden ser raros; incluso puede sentirlos sólo a intervalos irregulares. Pero su misma existencia evidencia algo que es. Estos estáticos momentos proporcionan una pista sobre la verdadera naturaleza del hombre.
Dentro de cada uno de nosotros hay pozos superpuestos de paz espiritual que no han sido cubiertos, de inteligencia espiritual que no han sido tocados. De vez en cuando llegan a nosotros los susurros que provienen de este segundo yo, unas voces veladas que nos piden que dominemos nuestros instintos, que tomemos el camino más alto y trascendamos el egoísmo. Debemos escuchar esas insinuaciones, aprovechar esos raros momentos. En ellos tenemos vislumbres de lo que podemos llegar a ser. Si estos instantes en que tenemos un relámpago de percepción espiritual pudieran prolongarse, ganaríamos la felicidad eterna. Porque hay algo que a veces se hace sentir de este modo en la profundidad misteriosa del alma. No sabemos qué es, pero podemos saber lo que dice. “Todo lo que de mejor hay en ti, eso soy yo”, dice su voz silenciosa. Esa voz está dentro de nosotros, y sin embargo permanece aparte, santificada.
El objeto de esta obra sobre quietud mental es entrar en el reino al cual los psicólogos llaman a menudo el subconsciente.
La respuesta de la intuición que despierta puede venir la primera vez que se practica este ejercicio, o puede llegar después de varias semanas y aun meses de práctica diaria. El estudiante que ha dominado plenamente todas las etapas previas está ya en situación de beneficiarse considerablemente si encuentra la ayuda de un Adepto auténtico, que ahora puede hacer nacer en él la intuición por medio de ciertos métodos secretos. Si tal encuentro es imposible o impracticable —porque encontrar Adeptos genuinos es extremadamente difícil en el mundo moderno—, en ese caso debe continuar adhiriéndose fielmente a las instrucciones que aquí se dan.
Extracto de PAUL BRUNTON – EL SENDERO SECRETO
Una Técnica para el Descubrimiento del Yo Espiritual en el Mundo Moderno.
Fuente: Trabajadores de la Luz

¿CUÁL ES LA EMOCIÓN QUE MÁS DEBEMOS TRABAJAR?

LA GENEROSIDAD
Respondió el hermano Elohim – la miseria y mezquindad del hombre se refleja en todos los niveles de su vida – LA GENEROSIDAD: Dar y darse sin esperar nada a cambio. Ustedes se preguntan constantemente ¿Por qué el mundo está cómo está? El hombre se ha vuelto egoísta, tanto, que se ha olvidado de los males que aquejan a una sociedad enferma, desdichada y miserable – ¿Han olvidado que viven junto con otros seres y que estos necesitan de apoyo, ayuda – ¿Qué pasa con la Generosidad? – Nosotros vemos una sociedad que solo se mueve por el dinero, la codicia y la ambición – continuó la hermana Interana – los valores elevados y divinos están desapareciendo. La Generosidad es la capacidad que el alma y corazón del ser lo lleva dentro del espíritu – Hoy en día es más importante la riqueza material, la sexualidad desenfrenada y la posesión de bienes.
Es el Despertar de la Consciencia. Es el entendimiento del espíritu para ayudar a los demás sin hacer distinciones de credos, razas, idiomas, países – dijo el hermano Interano – “EL UNIVERSO NO LES DA NADA SI USTEDES NO LE DAN A ÉL”… El día que los seres de este planeta sean “GENEROSOS” el universo será “GENEROSO CON USTEDES”. Por eso las personas no consiguen nada, por la miseria y mezquindad y la falta de generosidad de sus corazones y almas. El día que aprendan a “DAR” es cuando “RECIBIRÁN”… El universo es muy ordenado, todo se da por “MERECIMIENTO”…
Extracto de: http://trabajadoresdelaluz.com/nota_seleccionada.php?ndx=1295

ENCONTRÁNDOTE CON TU YO-DEL-PASADO FUERA DEL TIEMPO

Hoy he recibido este providencial email. Estoy suscrito a info@trabajadoresdelaluz.com.ar. Justamente el día de hoy lo he dedicado a un trabajo de meditación-regresión con mi amigo y maestro Marcos y mi nuevo amigo y hermano Alberto. Intensas sensaciones gestionando energía con la Diosa Isis y mis amigos y hermanos en una regresión en tierras egipcias me han llevado a experimentar nuevos límites no esperados en el contacto con  mi Yo Superior que no dejan de sorprenderme. Bendiciones!

Estoy aprendiendo las técnicas y vivencias de sanación que me permitirán, en un futuro muy cercano, aplicar y hacer el bien sanando a muchas personas cercanas que lo necesitan. Personalmente valoro este email como un mensaje más que llega, como siempre, en su justo momento para alimentarme, para darme otro empujoncito, para hacerme evolucionar. Espero y deseo que te sirva tanto o más que a mi.

Namasté!

Con todo mi amor, Wabbbla.

Traducido del inglés por Alejandro Arin
Gerrit Gielen – www.jeshua.net
Sitio en español: www.jeshua.net/esp
Para preguntas o información, contáctenos en sgusella@gmail.com
En este ensayo, Gerrit explora las consecuencias que aporta la noción del tiempo no-lineal al campo de las terapias de regresión. Argumentando que hacer contacto con tus vidas pasadas no se trata tanto de recordar algo que ya ha pasado y que está terminado. Sino que es una interacción creativa con presencias vivientes que aún están creciendo y evolucionando al igual que tú mismo. El pasado es tan abierto e indeterminado como lo es el futuro. Esto ofrece una luz nueva al significado de terapia de regresión, ofreciendo maravillosas oportunidades de sanación.
Del campo de la ciencia, la filosofía, y el misticismo proviene el argumento que dice que la progresión del tiempo lineal así como la experimentamos, realmente no existe. Esto está expresado con mayor evidencia en la Teoría de la Relatividad de Einstein, la cual explica claramente que el “ahora” no es un momento único. El momento experimentado por una persona como “ahora”, puede estar en el futuro para otra persona, y en el pasado para alguien más. Dependiendo de su posición en el espacio y de su movimiento. Eventos que ocurren al mismo tiempo para un observador, pueden ocurrir en diferentes momentos para otro observador. Pero si el “ahora” no es un evento singular o único, entonces nuestros conceptos tradicionales de tiempo colapsan, y la división del tiempo en presente, pasado y futuro se desmorona. Esto significa que el pasado no es fijo. Todo tiene lugar en el “ahora” – incluyendo nuestras vidas “pasadas”.
¿Qué significado tiene esto para la terapia de la reencarnación y la tarea de un terapeuta de regresiones? Para responder esto, primero quisiera dirigirme al significado de los recuerdos. Si recordamos algo, estamos yendo, psicológicamente, hacia otro punto en el tiempo. Conectamos nuestro “ahora” con otro “ahora”, que para nosotros, se encuentra en el pasado. Sin embargo, si el pasado, presente y futuro son en realidad parte de un extendido “ahora”, entonces el pasado no es algo que sea definitivo y terminado. Recordar no es un proceso pasivo, sino una interacción con una energía viviente, es decir, una interacción con la parte de nosotros que está experimentando ese momento pasado en particular como su “ahora”- su realidad. Además, mientras nos acercamos a ese Yo-del-pasado a través de los recuerdos, la interacción fluye en ambos sentidos. Si nos conectamos con un momento en el pasado, tocamos ese otro “ahora” con nuestra energía, influimos en él, y también recibimos energía e información a cambio.
Si el tiempo lineal es una ilusión, recordar es comunicarse
Recordar es, de hecho, un proceso de comunicación. Recordar es comunicarse con el pasado. Esto también se aplica a los recuerdos de vidas pasadas. Aquí, también, un intercambio energético tiene lugar entre tu Yo-del-presente y tu Yo-del-pasado. En algún nivel, cada terapeuta de regresiones lo sabe. Un buen terapeuta nunca le pedirá a un cliente que trate de recordar algo. Él siempre hará la sugerencia de ir hacia ese recuerdo durante la regresión. Por ejemplo, puede decir “ve al verdadero origen del problema.” El terapeuta sabe que el segundo enfoque funciona mucho mejor que el primero. ¿Por qué? Debido a que esta instrucción se ajusta más a lo que realmente está sucediendo. Hay algo hacia donde ir: otro “ahora” en el cual el acontecimiento traumático se experimentó por primera vez.
¿Qué ocurre cuando conectas tu “ahora”, tu presente, con otro “ahora” y empiezas a comunicarte con la parte de ti que vive en otro “ahora”? El resultado de un proceso de comunicación de este tipo es la creación de un nuevo “ahora compartido”. Tan pronto como comienzas un diálogo con otra persona (en este caso con tu Yo-del-pasado), ambos están compartiendo su “ahora”, el mismo presente. Y a partir de este “presente compartido” surgen nuevas posibilidades: significa que puedes enviarle sanación y comprensión a tu Yo-del-pasado, influyendo así en el pasado de una manera real. Como el pasado no ha terminado en términos absolutos, puedes cambiarlo desde el futuro.
¿Qué significado tiene este concepto para la terapia de la reencarnación? En mi experiencia, hay tres consecuencias importantes:
I. Sanar el pasado en lugar de revivirlo
Según el punto de vista tradicional, lo que podemos hacer con las experiencias dolorosas del pasado, en la terapia de regresión, es volver a vivirlas y, por lo tanto, suavizar la experiencia. Tomemos, por ejemplo, alguien que tiene miedo a las alturas. Él va a un terapeuta y descubre que en su vida anterior ha muerto en caída libre. Entonces, este evento es vivido un determinado número de veces y el miedo a las alturas parece haber desaparecido.
La visión tradicional diría que la caída mortal en una vida pasada ha creado un miedo que no ha podido ser procesado suficientemente, de algún modo, dando resultado a que se manifieste en esta vida como un miedo a las alturas. Ser consciente de ello y revivir la causa del miedo parecería ser la solución.
Yo, sin embargo, creo que lo que en realidad sucede es lo siguiente: en algún lugar del espacio-tiempo, alguien se está cayendo, y sintiendo miedo. El temor es tan intenso que un grito de ayuda se envía a través del espacio-tiempo y es recibido por una encarnación con una estructura psíquica similar, o por una encarnación de la misma alma, que entonces experimenta el grito de ayuda como un miedo a las alturas. Cuando esta persona entra en regresión, conecta su propia conciencia con la de la persona que está cayendo y de esa manera su miedo a las alturas se calma.
Lo esencial de dejar ir el miedo, en mi opinión, no es revivir el miedo, sino acompañar con una conciencia clara y amorosa al miedo. Esta conciencia lúcida eres tú, en el presente. Al dirigirte al pasado con la mente clara y la intención de sanar, tú realmente tocas tu Yo-del-pasado que está sufriendo, como lo hace un guía espiritual, o un “ángel guardián” si así quieres llamarlo.
Porque tú, como guía o ángel, sientes compasión por la persona con miedo, el otro tú en ese otro “ahora”, y ese otro tú puede dejar de lado su fobia y encontrar paz. En ese pasado, se habrá sentido una sensación de paz y rendición. En este caso, la persona que está cayendo a su muerte puede morir en un estado de rendición, y el trauma resultante de esta muerte será menos intenso. Al recrear el pasado de esta manera, tu presente es afectado: tú mismo, a su vez, también eres liberado del miedo a las alturas.
Estar con tu Yo-del-pasado como su guía o “ángel guardián”
Revivir un trauma de una vida pasada, una técnica que se utiliza a menudo en la terapia de regresión, sólo tiene sentido de un modo limitado. En el peor de los casos, puede traer una gran cantidad de ansiedad y tensión innecesaria. Siento que es mucho mejor para el cliente entrar en la terapia de regresión como un ayudante, como un guía y amigo para sus Yo-del-pasado que sienten dolor. Porque entonces, uno no se identifica con el problema, sino mucho más con la solución: tú no eres la víctima, sino el sanador. No es necesario volver a vivir la oscuridad, sino traer tu luz a la oscuridad.
Especialmente, antes de entrar en una vida pasada, invito a mis clientes a verse a sí mismos como un ser de luz, un ángel que puede viajar a través del tiempo y el espacio. Cuando sienten la verdad en esto, les pido que se dirijan a la persona traumatizada que se encuentra en una vida pasada, y entonces, ser su ayuda enviándole amor, ánimo y comprensión.
Una vez tuve un cliente que había considerado suicidarse en un periodo muy difícil de su vida en el que sufrió de depresión. En un momento, oyó una voz que le animó y le dijo que él no tenía que quitarse la vida. Era una voz de confianza y tranquilidad. Yo le aconsejé que viajara a ese momento difícil en el pasado desde el presente como un ángel. Al final del ejercicio, se dio cuenta de que había sido él mismo quien había sido esa voz, desde el futuro se había ayudado a sí mismo a través de ese período difícil.
II. Entender a la ansiedad inexplicable como una llamada de auxilio
Muchas personas sufren de un miedo inexplicable que en el fondo siempre está presente. Puede estar mezclado con otros sentimientos, como tristeza, dolor o ira. A menudo es un sentimiento que ha estado presente desde la infancia, sin ninguna razón aparente.
Detrás de ese miedo hay siempre un grito de ayuda. Es una llamada desde otro “ahora”, otra vida, o a veces de la propia infancia. En mi opinión, el objetivo de la terapia de regresión es descubrir qué es ese miedo, y ayudar a esa otra persona del mismo modo que ayudas a un amigo necesitado. Vas hacia esa persona, le hablas con palabras de aliento, y lo rodeas con apoyo, amor y comprensión.
En lugar de considerar el miedo persistente como una señal de que hay algo extraño y definitivamente equivocado en ti, puedes considerar como que ese miedo no pertenece a este “ahora”, sino a otro “ahora”, otro “tú” que está llegando a tus manos pidiendo ayuda. Tú – el cliente – eres el único que puede resolver el miedo trayéndole comprensión y compasión, viendo ese miedo como una llamada de ayuda de otra persona. Esta “otra persona” eres tú en otro “ahora”. En cuanto encuentras a esa persona, y lo observas con una conciencia neutral y compasiva, su miedo se convertirá en algo comprensible para ti y será más fácil aceptarlo y gradualmente dejarlo ir. La ansiedad se alivia cuando lo vemos como un problema de otra persona, porque de esta manera tú te disocias de la energía del miedo. Desde la perspectiva objetiva del “ahora”, en el que a menudo no hay motivo para temer, te das cuenta de que tú mismo eres mucho más grande que el miedo y que eres capaz de abrazarlo con una conciencia más expandida.
Así, el miedo se convierte en una puerta que te lleva a otra vida, que te conecta con otro “ahora”. Al permitirte ir gradualmente hacia ese miedo en la terapia de regresión, descubrirás su origen y entonces podrás empezar a sanarlo. A menudo, para crear el cambio necesario y para poder desvincularte del miedo, hace falta simplemente hacer una pregunta: “¿A quién le pertenece el miedo que siento?” Al abordar tu miedo como una llamada de auxilio de otro punto en el tiempo-espacio, estarás creando un puente hacia el miedo. Este puente hace dos cosas que son beneficiosas: crea distancia entre tú mismo y el miedo, y a la vez, trae sanación para el miedo.
III. Creando un nuevo pasado
Otra posibilidad que surge de esta nueva perspectiva del espacio-tiempo es la posibilidad de re-crear el pasado. Si el pasado no es fijo y definitivo, y si recordar es intercambiar energía con ese momento, entonces nuestro enfoque tradicional sobre la causalidad se cae por la borda. Tradicionalmente, los acontecimientos no pueden ser causados por eventos del futuro, sólo por eventos del pasado. Pero ¿qué pasa con el hombre en apuros – del ejemplo anterior – que oye una voz que viene desde el futuro y le dice que tenga fe y que, a causa de eso, decide seguir viviendo? Aquí, el futuro parece tener un impacto muy real en el pasado.
¿Cómo puede la idea de crear un nuevo pasado incidir en la terapia de regresión? A menudo invito al cliente a reescribir el pasado de la siguiente manera. Luego de que ellos se han dado cuenta del trauma que ocurrió en otra vida, les sugiero que se conecten con la personalidad de esa vida pasada antes de que haya ocurrido el trauma. Casi siempre hay un momento crítico, en donde la personalidad podría haber elegido un camino diferente, uno que lo hubiera llevado a un futuro más beneficioso, en el cual el trauma no se hubiese producido. Entonces como en la terapia de regresión, todavía se puede elegir el camino no tomado, uno puede escoger el camino alternativo o ” línea de tiempo ” y activarla.
Imaginemos a una mujer sensible y profética que ha sido quemada en la hoguera como una bruja en una vida anterior. Hubo momentos durante ese tiempo de vida en los cuales ella sintió la necesidad de protegerse un poco más, o tal vez huir, o romper lazos con ciertas personas. En la terapia de regresión, ella intenta conectarse con ese momento crucial, el momento en el cual ella pudo haber tomado ciertas decisiones que le hubieran evitado ser quemada en la hoguera. Si esto funciona, y el cliente se conecta emocionalmente con una realidad alternativa que podría haberse desarrollado, el trauma es borrado parcial o completamente del pasado del cliente.
Para lograr esto, se requiere de los siguientes pasos:
– El cliente realiza una conexión emocional con la vida pasada traumática. El punto de entrada es por lo general el momento del trauma en sí mismo.
– Después de eso, viaja en el tiempo a un momento antes del trauma, cuando la elección decisiva todavía es posible.
– Entonces el cliente comienza a comunicarse con la persona que ella fue en esta vida anterior. Ella le explica a esa persona por qué es que puede y debe hacer la elección positiva. Ella le alienta y le proporciona nuevos puntos de vista, desde una perspectiva mucho más amplia que la que tiene ahora. Esto creará un nuevo y compartido “ahora” con posibilidades de sanación para ambas partes.
– La personalidad de la vida pasada se siente inspirada para tomar un curso diferente y nuevo de acción, y los eventos traumáticos ya no sucederán.
Al enviar sanación a la vida pasada, a cambio se envía sanación de nuevo hacia ti. Mediante la creación de un nuevo pasado, el presente se modifica también. De acuerdo con este enfoque, el pasado no es fijo: el pasado, como el futuro, es un océano de posibilidades. Desde el presente, nuestro actual “ahora”, podemos elegir una y otra vez qué camino tomar, qué línea de tiempo activar, ya sea en el pasado o en el futuro. Nuestras vidas tienen lugar en un espacio-tiempo continuo que se mueve constantemente y cambia, estamos constantemente interactuando con nuestras otras vidas y ellas con nosotros. La parte que hace la interacción es nuestra conciencia, nuestra conciencia consciente. Esta parte es nuestra esencia y es independiente del tiempo y del espacio. Viaja a través de la red del espacio-tiempo, pero no está dentro del tiempo. Es la parte de nosotros que es eterna e inmutable.
Debido a que la conciencia misma es independiente del tiempo y el espacio, es una fuente de luz y sanación para todo lo que existe dentro del tiempo. Cuanto más conscientes somos, más nos adentramos en un reino sin-tiempo, desde donde irradiamos luz a todas nuestras vidas.
En conclusión
Soy consciente de que introducir esta nueva e impactante perspectiva sobre el tiempo y la causalidad al área de la terapia de regresión plantea muchas preguntas que no pueden responderse en el marco de este breve ensayo.
Sin embargo, siento que una noción no lineal del tiempo, que es mucho más flexible y abierta que nuestra noción tradicional, ofrece grandes promesas para esta área y le hace mucho mayor justicia a la naturaleza misteriosa de nuestra alma.
El alma es como un sol con numerosos rayos, cada uno representando una vida que a su vez expresa una parte de nuestro Yo. Todos los rayos irradian su luz simultáneamente y así están conectados en sus raíces e interactúan unos con otros a través del centro del sol.
Hace muchos años, estaba sentado en la orilla de un lago en un día caluroso de verano, mirando cómo el agua reflejaba la luz del sol. Pensé entonces en la vida como un ser humano en la tierra. Los patrones irregulares de las manchas de luz en el agua, junto con el calor, tuvieron un efecto hipnotizador sobre mí. La imagen de un sol que brilla eternamente y que se divide a sí mismo en innumerables manchas danzantes de luz parecía proporcionar una metáfora de lo que se trata la vida.
Las manchas de luz son las muchas vidas humanas que vivimos, que cada una a su manera imperfecta reflejan una fuente superior. Juntas interpretan la danza perpetua de la vida, juntas crean una perfecta totalidad. En la realidad, no hay tiempo, todo existe en un gran presente. Cuando una mancha de luz se hace más grande debido al movimiento del agua, otra se contrae inmediatamente de tamaño.
Todos tenemos muchas vidas en la tierra y están interconectadas de una manera dinámica y profundamente significativa. Todas estas vidas están orientadas hacia el mismo objetivo. Juntas reflejan una fuente superior, juntas son un Todo.
Yo creo que lo mismo pasa con la humanidad en general. A un nivel interno y profundo, un nivel fuera del tiempo, todos estamos conectados a la misma fuente de Luz. Es nuestra misión expresar esta fuente de luz de la mejor manera que podamos dentro del tiempo.
Traducido del inglés por Alejandro Arin
Gerrit Gielen – www.jeshua.net
Sitio en español: www.jeshua.net/esp
Para preguntas o información, contáctenos en sgusella@gmail.com

EL PLACER DE SER EL OCÉANO

Fuente: centronagual.es
Somos el mismo mar: Es una experiencia difícil de explicar, pero de tal intensidad que resulta especialmente terapéutica desde un punto de vista psicológico. Es la sensación de pertenecer a la naturaleza misma, de ser naturaleza, y esta sensación es tan imborrable que despierta en nosotros el interés por vivir contemplativamente todo lo que nos rodea. Entonces ya no observamos un árbol, sino que somos el árbol. No vemos la luz, somos la luz. Y así con las estrellas, las nubes, el firmamento y todo aquello en que nos dejamos fluir. Pero lo más importante es descubrir que este aspecto también funciona con los demás. Entonces somos más que hermanos, somos el otro, somos la humanidad entera. Nuestro ego se disuelve y se vuelve uno y solidario con los demás, porque la experiencia nos está demostrando que así es». Saúl Martinez.

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